0.3 El problema de la relación cuerpo-mente (o cerebro-mente)

 

El sentido común nos sugiere que la mente y el cuerpo deben interactuar. Nuestras percepciones, pensamientos, intenciones, deseos y emociones afectan directamente a nuestros cuerpos y nuestras acciones. Desafortunadamente, las nociones del sentido común parecen implicar una contradicción. Parece muy claro que el cerebro y el sistema nervioso forman parte del mundo físico: tangible, visible, público, extenso en el espacio. Sin embargo, los pensamientos, sentimientos, conciencias y otros estados de la mente se nos presentan como mentales: intangibles, invisibles, privados, ordenados en el tiempo, pero no en el espacio. Si el cerebro y la mente son cosas fundamentalmente diferentes y si las leyes de causalidad requieren causas y efectos entre tipos semejantes, entonces es claramente imposible para el cerebro generar la mente o que la mente afecte al cerebro. Estas contradicciones constituyen parte del problema mente/cuerpo (el de la relación entre mente y cerebro).

No obstante, si la distinción entre la mente intangible e inextensa y la naturaleza física extensa se mantiene, entonces, el problema mente/cuerpo es también el de la relación de la mente con el mundo que nos rodea. El medio natural, después de todo, es una entidad física del mismo modo que lo es el cerebro, y el problema de explicar cómo llegamos a ser conscientes del entorno no es menos difícil que la relación de la conciencia con el funcionamiento del sistema nervioso. La mayor parte de la historia de la psicología ha transcurrido en el intento de llegar a comprender el problema de la relación entre la mente y el cuerpo y viceversa. Actualmente, como veremos, los científicos se ocupan de encontrar relaciones entre estados cerebrales y estados mentales.

 

Los estados del cerebro y del sistema nervioso (esto es, el cuerpo), generan nuestros estados mentales y, en un momento dado (aquí y ahora), un específico estado de conciencia. El estado de conciencia determina la percepción y el conocimiento del mundo psíquico individual y del mundo que nos rodea. En cada particular estado de conciencia se encuentran activas ciertas funciones neuro-cognitivas superiores que le son características. Adviértase que no debemos confundir estados mentales con estados de conciencia. Los estados mentales son subjetivos (sólo los percibe el propio sujeto), mientras que los diversos estados de conciencia son objetivos (puede percibirlos un observador externo).

 

Los neurofisiólogos distinguen entre estados normales de conciencia y estados alterados de conciencia. En su estado normal, la conciencia permite al sujeto dar una respuesta apropiada a los estímulos sensitivos y sensoriales. Especialmente, ante las situaciones más complejas promovidas por estímulos visuales y verbales. Hay dos estados normales de conciencia: 1) la vigilia o estado de alerta, y 2) el sueño, que a su vez se divide, para su estudio, en dos grandes etapas: a) el sueño lento o sueño de ondas lentas (SOL), y b) el sueño REM (rapid eye-movements) o sueño MOR (sueño con movimientos oculares rápidos), etapa en la cual se presentan con mayor frecuencia los sueños, es decir, las imágenes oníricas o ensoñaciones.

 

Los estados alterados de conciencia aparecen en la mayoría de los trastornos psiquiátricos. Estos estados alterados difieren del estado de vigilia en que, en esta última, la capacidad del sistema nervioso para adaptarse a una situación nueva, depende del sistema reticular activador. Los factores causales más comunes incluyen: trauma, accidentes cardiovasculares, drogas y otros envenenamientos, fiebre, desórdenes metabólicos, meningitis, infecciones, tumores cerebrales, desórdenes convulsivos, descompensación cardiaca. Las alteraciones patológicas, de la conciencia se dividen en: cualitativas y cuantitativas.

 

Cuantitativas:

Según el grado de  disminución de la actividad motora, se diferencian tres niveles de disminución del nivel de consciencia:

- Coma. Es el más grave de los problemas de la conciencia y de la vigilia. Altera de forma más o menos total las funciones de relación. Un enfermo en coma puede no reaccionar ni a estímulos nociceptivos (que provocan una agresión dolorosa de los tejidos, por ejemplo pincharlos o perforarlos).

- Somnolencia y sopor. Es un oscurecimiento homogéneo de la conciencia, de mayor profundidad que la Obnubilación. Se caracteriza por una disminución de la actividad vigil, siendo la diferencia la mayor intensidad y profundidad del sopor frente a la somnolencia. Frecuentemente se confunde con el Estupor en el que hay conciencia vigil.

- Obnubilación. Es un estado menos severo, la persona responde correctamente a las órdenes simples pero no a las complejas (ejecuta órdenes escritas, realiza calculo mental pero con lentitud), fatiga o bastante dificultad de concentración. En su nivel mas bajo, se le conoce como confusión mental, que consiste en una alteración global y aguda de las funciones psíquicas, cuyas causas orgánicas o psíquicas son múltiples.

Sin embargo, cuando la actividad motora se halla incrementada, se diferencias otros tres niveles: 1) excitación, 2) manía, y c) delirio.

 

Cualitativas:

Aquí se diferencian cuatro niveles de disminución del nivel de consciencia:

- Estados crepusculares: Surgen y desaparecen de forma abrupta y tienen duración variable (desde pocas horas hasta algunas semanas). Ejemplos serían: alucinación, sonambulismo, terror nocturno.

- Disociación de conciencia. Pérdida de la unidad psíquica común del ser humano, en la cual el individuo se "desliga" de la realidad para dejar de sufrir.

- Trance. Especie de sueño acordado, con la presencia de actividad motora automática y estereotipada acompañada de suspensión parcial de los movimientos voluntarios. El estado de trance es un estado temporal de semi-consciencia situado entre la vigilia y el sueño.

- Estado hipnótico. Técnica refinada de concentración de la atención y alteración inducida del estado de conciencia.

 

Estados inducidos intencionalmente

A veces, pueden provocarse intencionadamente ciertos estados inducidos de consciencia mediante el uso de técnicas de control mental, privación sensorial, privación de sueño, hipnosis, meditación, o disciplinas como el yoga o el japa hindú, que hace uso de mantras.

También pueden ser inducidos por medio de la ingestión de drogas psicoactivas, como el alcohol y opiáceos, o bien mediante plantas alucinógenas y sus derivados químicos, como la LSD, DXM, 2C-I, peyote, cannabis, mescalina, salvia divinorum, MDMA, hongos psilocibios, ayahuasca, datura, etc. Finalmente, otra forma efectiva de inducir un estado alterado de conciencia es usar una variedad de neuro-tecnología, tal como Hemi-Sync, psicoacústica, estimulación electroterapéutica craneal y simulación de luces y sonido. Estos métodos intentan inducir patrones específicos de ondas cerebrales y en tanto lo logran, un estado alterado específico