0.5 La realidad fisica y la realidad psiquica

 

La realidad es percibida, sentida y conocida por los seres humanos, pero de un modo subjetivo, dentro de esa corriente dinámica de conciencia que se genera  en el mundo sensorio-perceptivo, tomando forma de un “yo” corporizado en un mundo con el que interactúa. En efecto, durante el contacto de una persona con los objetos del mundo se produce la experiencia subjetiva. Ello incluye la adquisición de conocimiento (subjetivo) sobre dicho mundo (¿qué hay en él?, ¿cómo es?, ¿cómo lo puedo usar?, etc.), pero también una valoración subjetivo-emocional (¿cómo me afectan los objetos o acontecimientos del mundo?, ¿qué reacciones me producen?, etc.). El conocimiento lo experimentamos como “qualias” o cualidades singulares de experiencia (color, olor, sabor, tamaño/extensión, textura, etc.) en los cuales estamos inmersos.

En el mundo físico existen cosas tales como una longitud de onda larga de la luz, vibraciones rápidas de una cuerda, moléculas de una sustancia química conocida como Cl-Na, materia sólida (ejem., la piedra pómez), etc., mientras que a éstas mismas cosas en el mundo psíquico (la mente) les hacemos corresponder otras cosas tales como: el color rojo, un tono agudo, sabor salado, textura rugosa y aspecto poroso, respectivamente. , No obstante, debe quedar claro que se trata de las mismas cosas, pero expresadas en diferente lenguaje. Es decir, los objetos del mundo los experimentamos como cualidades de experiencia y estas “qualias” se escapan a toda explicación física. En otras palabras, son conceptos propios de otro dominio diferente, el de la “conciencia fenomenológica”, al que pertenece el psiquismo.

Enmanuel Kant diferenció entre noúmeno y fenómeno. Así, los fenómenos constituyen el mundo tal como lo percibimos, en oposición al mundo tal como existe, independientemente de nuestra experiencia (noúmenos), a los que Kant llama «la cosa en sí misma». Según Kant, el ser humano no puede conocer las ‘cosas-en-sí-mismas’, sino solamente las cosas tal como las experimenta en su mente. Por otra parte, el término "noúmeno" también ha sido usado para hablar de las cosas en sí, es decir, la cosa en su existencia pura independientemente de cualquier representación. Así, el fenómeno (del griego: apariencia, manifestación) es el aspecto que las cosas ofrecen ante nuestros sentidos; es decir, el primer contacto que tenemos con las cosas, lo que denominamos experiencia perceptiva.