1.2 Percepción y cognición de la realidad

El cerebro de la especie humana, al nacer, se halla inacabado, inmaduro. Debido a esta inmadurez el cerebro humano posee una gran plasticidad y unas valiosas habilidades para adquirir conocimientos durante un dilatado período de tiempo, lo cual contribuye a reestructurar complejas redes de interconexiones, formando genuinos circuitos neurales. En esta modificabilidad, a partir del conocimiento, radica la gran capacidad de adaptación de los humanos a las diversas condiciones ambientales. Sin embargo, para lograr una adaptación exitosa al medio con el que interactuamos que incremente la probabilidad de supervivencia de la especie, debemos ser capaces de extraer información (conocimientos) verídica y útil. Debemos estar dotados de unos sensores (receptores) y sistemas perceptuales.

En nuestros días, se entiende por cognición, en cuanto acto de conocer, el conjunto de procesos mediante los cuales el ingreso sensorial (lo que entra por los sentidos) es transformado, reducido, elaborado, almacenado, recordado o utilizado (Neisser, 1967).

La mente, en cuanto sistema que posibilita el conocimiento (la cognición) de la realidad natural (interna y externa, a su vez, social, cultural, ambiental), trata de conseguir su objetivo (la adaptación de la especie) a través de su actividad. Esta actividad es, fundamentalmente, procesamiento de información. Para abordar el estudio del sistema cognitivo humano, se analiza dicha actividad en una serie de procesos básicos, los cuales no actúan independientemente, sino que interactúan de modo coordinado. Así, Percepción, Aprendizaje, Memoria, Razonamiento, etc., son procesos cognitivos que tienen lugar en un mismo sistema, al que es habitual referirse con la denominación de Sistema General de Procesamiento de Información o Sistema cognitivo (véase Figura 1). En este sistema la percepción vendría a ser el pilar básico en el que se asientan los procesos cognitivos superiores (memoria, aprendizaje, razonamiento, pensamiento, etc.). Y ha sido definida como el proceso de extracción activa de información y elaboración de representaciones.

 

FIGURA 1.- Modelo de multialmacen de procesamiento propuesto por Atkinson y Shiffrin (1968)

La epistemología se ocupa de la validez de los conocimientos que obtenemos, de si es procedente el método empleado, si son fiables los saberes de que disponemos. En definitiva, es una teoría crítica del conocimiento. Desde el punto de vista epistemológico, o teoría del conocimiento, son abundantes los problemas planteados en torno a los fenómenos perceptivos. En el núcleo de la cuestión se encuentran, aún sin respuesta definitiva, los que se preguntan por la certidumbre e incertidumbre de nuestro conocimiento. ?Se corresponde la realidad con la representación cognitiva que el hombre tiene?, o ?el mundo cognitivo es sólo un producto inventado por la mente humana?. ?Son fiables y válidos los datos informativos que los órganos sensoriales captan y transmiten? o ?nos engañan los datos sensoriales?. Estas cuestiones giran en torno a la correspondencia entre lo físico y lo psíquico y la validez de la percepción, existiendo una variedad de posiciones teóricas que se enclavarían en los diversos grados del Realismo (ingenuo o radical, moderado, etc.), nominalismo, idealismo, etc. Pero, en general, todos los autores parecen admitir de modo incuestionable que existe un mundo físico y, con menor rotundidad, que existe una cierta congruencia aceptable, aunque no siempre, entre la información proporcionada por la energía física y la experiencia psicológica correspondiente. Si bien, excepto la postura ecológica de J.J. Gibson, se asume que, además de la información estimular y contextual, intervienen las experiencias previas, las motivaciones, inferencias, expectativas, etc., añadiendo un plus de información en la construcción del mundo perceptual.