3.3 Constancia de la claridad

Como hemos visto, la claridad es una propiedad de los objetos relacionada con el porcentaje de luz que reflejan. Obviamente, un objeto o superficie que absorba todas las longitudes de onda de la luz que incida sobre él y, por tanto, refleje el 0% de esa luz, se percibirá negro. Contrariamente, un objeto capaz de reflejar todas las longitudes de onda que componen la luz blanca, es decir, que refleje el 100% de la luz que le llega, se percibirá blanco. No obstante, nuestra categorización del blanco, negro y grises no siempre coincide con la objetividad de la física. Así:
 

  • Los objetos que reflejan entre el 2-5% de la luz que reciben tienen apariencia negra.
     
  • Los que reflejan entre el 10-70% de la luz que incide tienen apariencia grisácea.
     
  • Los que reflejan entre el 80-90% de la luz tienen apariencia blanca.
     

La intensidad de la luz que alcanza el ojo experimenta grandes variaciones de un momento a otro, a lo largo del día. Por ejemplo, cuando el sol se oculta, repentinamente, tras una nube. Sin embargo, a pesar de los cambios en la iluminación que alcanza nuestra retina, tendemos a percibir de forma constante (estable) la claridad de los objetos. Por ejemplo, una camisa blanca, la percibimos blanca a la luz del sol, a la luz de la luna o en una sala con escasa iluminación.

A esta estabilidad en los juicios perceptivos, sobre las propiedades de los objetos, a pesar de los cambios en la representación sensorial sobre los receptores la denominamos, en general, CONSTANCIA perceptiva y, en este caso concreto, constancia de la claridad. El fenómeno de la constancia perceptiva garantiza la correspondencia entre el objeto real (o estímulo distal) y el percepto (o experiencia perceptiva). Por tanto, el mecanismo de la constancia de la claridad tiene un alto valor adaptativo, ya que sin él, por ejemplo, el carbón sería negro ante la escasez de luz y blanco cuando fuese intensamente iluminado. La gran variabilidad de las propiedades de los objetos nos dificultaría su reconocimiento.

J Un experimento, realizado por Burzlaff en 1931, puso de manifiesto que el sistema visual responde a la claridad, independientemente de la iluminación existente. Veamos una esquemática descripción de dicho experimento.

  • Elaboró 2 conjuntos de 48 cuadros que iban del: blanco-gris-negro.
     
  • Colocó un conjunto de estos cuadros ordenado ante una pared de fondo oscuro (estímulo estandard).
     
  • Colocó el otro conjunto con los cuadros, aleatoriamente, cerca de la ventana (estímulo de comparación), de modo que este conjunto recibía 20 veces más luz que el otro.
     
  • La tarea del sujeto consistía en indicar si un cuadro del conjunto standard era más o menos oscuro que otro del conjunto de estímulos de comparación.
     
  • Resultados: un Estímulo de Comparación con una reflectancia del 78% equivalía, subjetivamente, a otro Estímulo Estandard con una reflectancia del 72%, a pesar de que uno tenía una iluminancia 20 veces mayor:
     

En consecuencia, la constancia de la claridad se ve afectada, entre otros factores, por el citado fenómeno del contraste simultáneo, consistente en que la percepción de la claridad puede verse afectada por la cantidad de luz reflejada por las áreas adyacentes (véase, de nuevo, Figura 1).

Parece ser que el mecanismo responsable que nos permite explicar el fenómeno del contraste simultáneo acromático es la inhibición lateral de la retina, en cuanto que las sinapsis laterales extraen la proporción de iluminancia de las áreas adyacentes.

Otras evidencias experimentales que dan soporte empírico a la influencia del contraste simultáneo en la percepción de la claridad son:

J El experimento de Gelb, en 1929, muestra la influencia del contraste simultáneo en la percepción de la claridad. Así, el que nosotros percibamos un disco negro como si fuese blanco, depende de la relación existente entre las cantidades de luz reflejadas por el objeto en cuestión y los objetos próximos o colindantes.

El experimento de Wallach (1963) también lo corrobora. Según este autor, el sistema perceptivo extrae información sobre la intensidad relativa de los estímulos y las proporciones de luminancia son las claves. El mecanismo neurofisiológico de la inhibición lateral llevaría a cabo esta tarea de extraer las proporciones de iluminancia de las áreas vecinas.