4.4 Deficiencias en la percepción del color

Las deficiencias que se pueden presentar en la percepción del color se extienden desde las alteraciones más ligeras o anomalías cromáticas, como el daltonismo (consistente en confundir los colores rojo y verde), hasta las alteraciones más severas como la acromatopsia (total ceguera para el color, que se da en 1 por cada 100.000 individuos de la población).

Los sujetos acromáticos lo ven todo en el intervalo acromático (blanco-gris-negro), tienen poca agudeza visual y son muy sensibles a la luz diurna (alta sensibilidad fotópica), ya sea por carecer de conos funcionales, o porque poseen un sólo tipo de conos, por lo que en este caso se les llama monocromáticos.

Los individuos tricromáticos utilizan apropiadamente los tres tipos de pigmentos de los conos, sensibles a las longitudes de onda cortas, medias y largas (véase Figura 21).
 



FIGURA 21.- Sensibilidad espectral de los conos.



Las deficiencias que mejor ponen de relieve las bases biofisiológicas de la percepción del color son las que presentan los individuos dicromáticos, los cuales basan su discriminación del color en sólo dos tipos de conos, por tanto son parcialmente ciegas para el color. Entre estas deficiencias destacan tres tipos:

  • Protanopia: carencia del pigmento sensible a la longitud de onda larga.
     
  • Deuteranopia: carencia del pigmento sensible a la longitud de onda media.
     
  • Tritanopia: carencia del pigmento sensible a la longitud de onda corta.
     

Estos individuos sólo perciben los colores que se muestran en la Figura 22, y todos estos defectos son hereditarios y ligados al sexo o cromosoma X (la mujer es portadora, aunque no suele padecer sus efectos). Si bien son escasos pueden existir sujetos dicromáticos unilaterales, es decir que presentan la deficiencia en un sólo ojo.



FIGURA 22.- Tipos de Dicromopatías.



Para evaluar la percepción del color, de modo que sea posible detectar posibles anomalías en su discriminación se han elaborado diversas pruebas o Tests de percepción cromática. Los más ampliamente utilizados en clínica son:

  • El test del anomaloscopio de Nagel, basado en la igualación colorimétrica de dos mitades de círculo.
     
  • El test de Farsworth-Munsell, que básicamente consiste en un conjunto de fichas de colores que el sujeto debe ordenar de mayor a menor similitud. A partir de los errores que el sujeto comete es posible diagnosticar la mayoría de deficiencias en la percepción del color.
     

2. Los tests de láminas seudoisocromáticas. Así llamados porque el sujeto puede percibir en estas láminas falsas igualaciones (iso) cromáticas. El más conocido es el Test de Ishihara, el cual permite diagnosticar tanto a los sujetos monocromáticos como a los que presentan diferentes tipos de dicromatías, e incluso algunas tricromatías anómalas. Un ejemplo de las características de las láminas que componen este test puede observarse en la Figura 23.



FIGURA 23.- Ejemplo de lámina del Test de Ishihara.



Una persona con vista normal discrimina el número constituido por puntos (figura) sobre el fondo, tambien formado por puntos de colores. Mientras que otra persona con dificultad para discriminar las longitudes de onda medias (deuteranope) será incapaz de segregar la figura, en este caso el número 16, del fondo circundante.