9.2 Movimientos oculares

El hecho de que los ojos estén en continuo movimiento nos plantea el problema de explicar, en un principio, ?cómo podemos percibir un mundo estable?. Si bien es cierto que los ojos están en movimiento permanente, lo cual ha sugerido que los movimientos sacádicos son imprescindibles para la visión, estos movimientos no suministran información específica sobre la percepción del movimiento.

En el Tema-II (Bases Bio-fisiológicas de la visión) hemos distinguido varios tipos diferentes de movimiento en el ojo humano (sacádicos, seguimiento, vergencias), caracterizados por diferentes amplitudes, latencias y velocidades. Aunque toda esta variedad de movimientos hace problemático explicar cómo llegamos a percibir un mundo visual estable (ya que hay movimiento de la imagen retiniana cada vez que los ojos se mueven) existe evidencia de que, de hecho, son esenciales para la percepción de la forma. Es posible examinar la percepción sin los movimientos del ojo mediante la técnica de las imágenes retinianas estabilizadas. Esto puede lograrse mediante la colocación en la córnea del ojo de una lente de contacto en la que se ha montado un proyector en miniatura. Dado que la lente de contacto, y por lo tanto el proyector, se mueve con el ojo, las imágenes de los objetos presentados al ojo permanecen focalizadas en unas coordenadas retinianas idénticas. En unos segundos de estabilización tiene lugar la pérdida de la percepción del color y del contorno (Heckenmuller, 1965). Pritchard (1961) sostenía que la percepción de la forma se desbarata de un modo bastante interesante. Presentaba a los observadores patrones, dibujos y palabras y sus sujetos informaban que desaparecían y algunas veces reaparecían en fragmentos, de tal modo que se preservaban trozos "significativos". Así, la palabra estímulo BEER [cerveza] podía registrarse como PEER [par], BEE [abeja] y BE [ser] en diferentes momentos (véase figura ). Aunque esto, una vez más, sugiere cierto papel de los procesos "arriba-abajo", los efectos pueden haberse producido por un fallo ocasional del sistema de lentes (Cornsweet, 1970), o pueden resultar de una información sesgada por parte de los observadores. Con todo, la conclusión general de los experimentos de imagen estabilizada es que el movimiento de la imagen a través de la retina es vital para el mantenimiento de la percepción en el tiempo.
 



FIGURA 3.



No obstante, la sóla consideración de los movimientos oculares suscita inmediatamente el problema de cómo sabemos si somos nosotros (ojos, cabeza, cuerpo) o son los objetos del mundo los que se mueven, ya que el movimiento de la imagen en la retina podría producirse tanto por el movimiento del objeto como por el movimiento del observador.