9.11 Apéndice

Un ejemplo particularmente interesante de percepción del movimiento inducido es el conocido como efecto de la 'rueda rodante'. Describamos, con brevedad, la situación experimental requerida. Colocamos una débil luz sobre la llanta de una rueda y la hacemos rodar sobre el suelo de una habitación completamente oscurecida. Tras observar la situación, solicitamos al sujeto que dibuje la trayectoria recorrida por la pequeña bombilla al girar la rueda. Normalmente, los sujetos perciben un movimiento cicloide. Ahora bien, si se coloca una segunda luz, esta vez en el eje de la rueda, entonces los sujetos perciben la trayectoria de la luz de la llanta como girando alrededor del eje y desplazándose en la dirección de avance de la rueda; algo así como la forma de un resorte (muelle) estirado. Este fenómeno constituye otra demostración más de que el movimiento percibido de un elemento resulta influido por la presencia de otro u ptros elementos, que sirven de referencia contextual.

Otro aspecto de interés para la Psicología de la percepción del movimiento es el que se deriva del hecho de que se perciba ilusión de movimiento (movimiento aparente), incluso, de contornos subjetivos como los descritos por Kanizsa (1976). Los falsos contornos, percibidos como continuación de los cuadrantes de círculos ausentes, pueden elicitar la percepción de movimiento aparente al presentar en rápida sucesión temporal una determinada secuencia de estímulos de este tipo, en la que varían los tamaños de los sectores circulares ausentes. Este tipo de estímulos evidencian que en la percepción de la forma y en la del movimiento intervienen, además, procesos de nivel superior. Estas tres figuras difieren en cuanto a la textura de la superficie central, de modo que, según sea ésta, se ve facilitada o dificultada la percepción de aparente movimiento.
 


 
FIGURA .