El globo ocular

Como es sabido, el ojo es el órgano parcialmente visible del sitema visual, responsable de la captación de la energía luminosa. Dispone de otros órganos anexos (párpados, pestañas, glándulas lacrimales, cejas y músculos extrínsecos) encargados de su protección o de fijar la dirección de la mirada y provocar el enfoque adecuado.
 



FIGURA 1.- El globo ocular humano.

 

El globo ocular ocupa la mitad anterior de la cavidad orbitaria, es de forma esférica, ligeramente ovalada (diámetro anteroposterior entre 25-26 mm y diámetro transverso de 23 mm aprox.). Está formado por tres capas o envolturas concéntricas de diferente naturaleza y que contienen a los medios dióptricos o transparentes del ojo (véase Figura 1). Estas capas son:
 

  • La capa más externa es la esclerótica (del griego skleros= duro). Es de naturaleza fibrosa y dura. En su parte posterior y laterales es blanca y opaca. En su parte anterior es transparente y recibe el nombre de córnea.
     
  • La capa intermedia, conocida como coroides, es de color oscuro (el ojo es una cámara oscura) y se yuxtapone a la esclerótica. Su función es la de proporcionar oxígeno y substancias nutritivas a la retina. A partir de la membrana coroides se extienden los músculos ciliares, los cuales controlan la curvatura del cristalino y, en consecuencia, la acomodación de esta lente y el enfoque correcto.

    Delante del cuerpo ciliar, entre el cristalino y la córnea se encuentra el iris. Éste posee una capa de pigmentos que le dan su color peculiar, la ausencia de pigmentos da como resultado un iris azulado. Estos pigmentos impiden la entrada de la luz en el ojo, excepto por la abertura circular central que deja, denominada pupila, cuyo tamaño es controlado por dos músculos de fibra lisa (el esfínter y el dilatador de la pupila), los cuales controlan la entrada de luz en el ojo (Dilatación= midriasis; contracción= miosis). El diámetro medio de la pupila es 3-4 mm y la cuando la dilatación es máxima alcanza los 9 mm).
     
  • La capa interna está constituida por la retina, que se extiende desde los músculos ciliares hacia la parte posterior del ojo. Contiene las células fotorreceptoras y estructuras nerviosas asociadas. Pospondremos su estudio detallado para más adelante.
     

Los medios dióptricos o, tambien llamados medios transparentes del ojo son cuatro:
 

  • La córnea, como se ha dicho, es la parte anterior de la esclerótica. El índice de refracción (IR) de la córnea humana es IR= 1,376, lo que aporta 49/59 dioptrías.
     
  • El humor acuoso, compuesto por un 99,6% de H2O (es de composición similar al líquido cefalorraquídeo). Se encuentra entre la córnea y el cristalino, al que sirve de medio nutricio, renovándose varias veces al día. Resulta imprescindible para mantener la presión intraocular.
     
  • El cristalino. Tiene forma de lente biconvexa (con una potencia de refracción de 11 dioptrías y una acomodación de 15 dioptrías), situado detrás del iris y fijado a los músculos ciliares. Su cara anterior es más plana que la posterior y se curva por elasticidad al contraerse el músculo ciliar y aflojarse el ligamento suspensor, fenómeno que recibe el nombre de acomodación del cristalino. Cuando se contrae el músculo ciliar, se incrementa en grosor del cristalino, lo que nos permite enfocar una imagen de cerca. Por contra, cuando se relaja el músculo ciliar, disminuye el grosor del cristalino, lo que permite el enfoque adecuado de objetos lejanos. La potencia del cristalino puede ajustarse en un rango de hasta 15 dioptrías, cifra que decrece con la edad.

    La potencia del sistema óptico resultante al combinar los efectos de la córnea y el cristalino determina la profundidad de campo. Esto es, el intervalo de distancias en las que el objeto se puede desplazar (acercarse o alejarse del ojo) de modo que la imagen no se proyecte fuera de la capa de fotorreceptores. En un ojo humano enfocado hacia el infinito el intervalo fluctúa desde 6 m. hasta el infinito. La razón por la que somos capaces de enfocar objetos más próximos de 6 m. se debe al ajuste del grosor de cristalino, es decir, al proceso de acomodación.
     
  • El humor vítreo, constituido por un líquido gelatinoso (ácido hialonúrico) incoloro y transparente. Se halla situado detrás del cristalino y ocupando la cámara interna del ojo, en contacto con la retina. A él van a parar los pigmentos visuales desprendidos.