1.9 El procesamiento perceptivo

La teoría de la percepción directa considera que la percepción es la captación directa de la información ambiental contenida en el flujo estimular. Es decir, supone que la extracción de información ambiental, significativa en misma, tiene lugar sin que medie ningún proceso interno. En general, una teoría que se centrase exclusivamente en el estímulo no propondría inferencia alguna, simplemente podría considerar que el sistema perceptual se halla preprogramado de modo natural, de forma que, determinadas propiedades del estímulo, darían lugar a ciertos fenómenos perceptivos. Según esto, el trabajo de la Psicología consistirá en investigar las relaciones funcionales por las cuales determinados estímulos producirían ciertas percepciones. Por consiguiente, al hablar del proceso perceptual nos hallamos ante un problema ajeno a la teoría de la percepción directa y específico de las teorías inferenciales y constructivistas de la percepción, las cuales postulan una serie de procesos internos encargados de interpretar los datos sensoriales, a partir de los cuales se construye el output perceptivo.

La Psicología cognitiva, al abordar los fenómenos perceptivos, no se centra exclusivamente en el estudio del estímulo (input), ni en el de la respuesta perceptivo (output), sino que se ocupa, fundamentalmente, de poner en relación la entrada y la salida mediante los procesos intermedios encargados de transformar la entrada (estímulo proximal) en representaciones inteligibles, así como de intentar comprender las estructuras internas que lo posibilitan. Así, la teoría cognitiva de la percepción intenta describir y explicar el proceso perceptivo que tiene lugar internamente, plasmándolo en diagramas de flujo. Según esta teoría, el output perceptual es la resultante de combinar los datos estimulares con experiencias previas relevantes o hipótesis generadas internamente. En este sentido, al considerar la percepción como un sistema que, partiendo de unas premisas (información anterior y estimular), mediante inferencias llega a ciertas conclusiones (por ejem., al reconocimiento de un objeto), puede ser considerada como un proceso de razonamiento, de resolución de problemas.

A lo largo de la historia reciente de la Psicología cognitiva han sido propuestos numerosos modelos de procesamiento de información para explicar la actividad del sistema cognitivo humano. Los diversos modelos se derivan de postular diferentes propiedades que debían caracterizar a dicho sistema, originándose abundantes discusiones en torno a ciertas concepciones antagónicas, entre las que resaltamos, por su influencia teórica, las siguientes:
 

  • La distinción serial versus paralelo, respecto al tipo de procesamiento que tiene lugar en el sistema cognitivo humano. Según los modelos seriales, los procesos que intervienen en la ejecución de una tarea cognitiva (por ejem., reconocimiento verbal visual), tienen lugar de modo estrictamente secuencial, ejecutándose un sólo proceso en un determinado tiempo. Contrariamente, desde los modelos de procesamiento en paralelo, se asume que operan simultáneamente múltiples procesos, siendo posible (aunque no necesariamente) ejecutar procesos hacia atrás o hacia adelante, sin ningún orden de precedencia.
     
  • La distinción entre procesamiento de arriba-abajo versus procesamiento de abajo-arriba. En términos expresados por Lindsay y Norman (1972), el esquema de patrones de búsqueda visual y comparación se llama guiado por los datos (o de abajo-arriba) si las operaciones se ponen en acción por la llegada de datos sensoriales, esto es, el procesamiento se inicia por la captación de información estimular y transcurre en suave y lógica progresión, elaborándose a través de sucesivas etapas de análisis, hasta el reconocimiento del estímulo.
     
  • El procesamiento guiado conceptualmente (o de arriba-abajo) es justamente lo contrario del procesamiento guiado por los datos. Mientras que este último comienza con las señales sensoriales y acaba por las interpretaciones (ascendente o "abajo-arriba"), los sistemas guiados conceptualmente van en la dirección opuesta, esto es, parten de las interpretaciones y expectativas y acaban procesando los detalles o señales sensoriales. Ambas direcciones del procesamiento casi siempre tienen lugar juntas y cada una contribuye al análisis total. Se ha de combinar la información procedente de la memoria con la información procedente del análisis sensorial, las dos informaciones son necesarias y ninguna de ellas es suficiente por separado.
     
  • La distinción entre procesamiento global versus analítico. La polémica, aquí, se debate en torno a la cuestión de si percibimos antes el todo (unidad global) o las partes (unidades locales) y a ella se alude bajo el rótulo de "precedencia global o local". Se considera que existe precedencia tanto si: a) Algunas unidades (global o locales) son procesadas antes que otras (procesamiento serial), o b) Las diversas unidades (global o locales) son procesadas simultáneamente, pero en una proporción más rápida a favor de una u otra (procesamiento en paralelo).
     

Las combinaciones de estos diferentes tipos de procesamiento ha dado lugar a una abundante proliferación de micromodelos que intentan ajustarse a las características del Sistema de Procesamiento Humano. Mostraremos, sucintamente, un par de estos modelos.

R.G.Crowder (1982) postula una serie de estadios de procesamiento de información, que deben intervenir necesariamente para hacer posible el reconocimiento de patrones. Estos, se representan esquemáticamente en la Figura 2:
 


FIGURA 2.- Modelo de procesamiento de información de Crowder (1982).



Forgus (1976) entiende que la percepción implica una serie de etapas ordenadas crecientemente según el grado de complejidad. Este autor se muestra de acuerdo con el modelo serial que propone, para el reconocimiento de la identidad del estímulo, la existencia de una progresión temporal de etapas durante las cuales se logra la transformación sucesiva de la estimulación proximal sobre el receptor sensorial. Tampoco excluye, de modo acorde con Neisser (1967), que estas sucesivas transformaciones de la información tengan como consecuencia, frecuentemente, una construcción activa de la información del estímulo, en lugar de una decodificación pasiva de la información del medio. El modelo de Forgus se representa en el diagrama de flujo de la Figura 3.
 


FIGURA 3.- Modelo de procesamiento perceptivo (Forgus, 1972)



Como puede observarse, para Forgus (1972), el proceso perceptivo comienza con el proceso de 'transducción sensorial', mediante el cual ciertos mecanismos del sistema nervioso transforman la información física del medio en mensajes informativos inteligibles para los centros superiores cerebrales. Esta etapa impone una selectividad de la información atribuible a la atención y a la sensibilidad de los receptores sensoriales, para captar preferentemente determinado conjunto de energía física. A continuación, tiene lugar el registro de la información estimular, en el almacén sensorial (Sperling, 1960) o memoria icónica (Neisser, 1967). Dada la corta duración de esta memoria retiniana, parte de la información será transformada y transferida a la MCP (memoria a corto plazo, memoria activa o espacio de trabajo), en la que tienen lugar las operaciones críticas (comparación, decisión, etc), interaccionando con la información contenida en la MLP (memoria a largo plazo), para recuperar la información pertinente. El proceso culmina cuando el sujeto emite una respuesta motriz, por ejemplo, pronunciar el nombre del objeto reconocido.

Destaca Forgus la bidireccionalidad del flujo de información, representada en el esquema expuesto, mediante flechas que señalan en ambas direcciones. Como vemos, este modelo se fundamenta en la teoría multialmacén de la memoria y en una concepción secuencial del procesamiento.