1.6 Niveles de explicación de la percepción

El estudio de los fundamentos biofisiológicos de la percepción, que nos proporciona la Biología y Fisiología sensorial, en ciertos aspectos, puede contribuir a la explicación del 'modus operandi' de la percepción humana, pero ello no resuelve totalmente todos los problemas planteados en el nivel comportamental (comportamiento humano). En efecto, es cierto que el conocimiento sobre la estructura histológica de las retina y el interconexionado de las diversas células que la componen permite explicar, por ejemplo, la agudeza visual. También es verdad que para comprender en profundidad el fenómeno de los postefectos se requieren ciertos conocimientos de neurofisiología de los sistemas sensoriales, dado que en ello radica la explicación y comprensión del mismo. Concretamente en la noción de campo receptivo de neuronas de las vías eferentes (sensoriales). Por ello, remitimos al estudio de la documentación teórica básica sobre bases neurofisiológicas de la sensorialidad, a modo de inicio de la temática perceptual, sirviendo así, al mismo tiempo, de soporte a numerosos fenómenos perceptivos.

No obstante, conviene advertir que la correspondencia entre Fisiología y Percepción no siempre posibilita la comprensión de cierto fenómeno perceptivo. Evidentemente, en Ciencia existen diferentes niveles explicativos (fisicalista, fisiológico, psicológico, sociológico), que podrían ordenarse en una jerarquía que fluctuaría de lo más concreto y material (físico y fisiológico) a lo más abstracto y mentalista (psicológico y sociológico). El pretender subordinar la explicación de la problemática de un nivel de esta jerarquía a otro nivel diferente, se denomina reduccionismo. Y el peligro de reduccionismo de una disciplina científica al lenguaje de otra se halla omnipresente en la historia de la Ciencia. Así, recomendamos huir de ciertos planteamientos reduccionistas, tales como: a) El Fisicalismo (pretende reducir todas las Ciencias a ramas especializadas de la Física; b) El Fisiologísmo (pretende explicar todo el comportamiento, incluido el comportamiento psíquico, en base a sinapsis, procesos y mecanismos organicistas); c) El psicologismo (considera que las reglas de la lógica no son otras que las leyes de la mente humana). Nosotros aceptamos el emergentismo, es decir, consideramos que en la naturaleza, al hacerse más compleja la organización de la materia, emergen nuevas leyes o principios, los cuales sólo pueden explicarse desde el nivel de complejidad propio de sus conceptos y constructos (términos o construcciones teóricas que se postulan para explicar algo). Del mismo modo que no es posible explicar las propiedades de las superficies desde una geometría lineal (un cuadrado es bastante más que cuatro lados, por ejemplo, el concepto de área no existe en la geometría lineal). Tampoco es posible explicar el comportamiento inteligente estudiando el 'hardware' (el dispositivo físico o fisiológico), ya que tal comportamiento interactúa con un nivel de abstracción superior, el software (sistema operativo y programa adquirido a través de la experiencia.

En suma, esta cuestión nos conduce a plantearnos cuál es el nivel de explicación adecuado en la percepción, ?puede una explicación neurofisilógica aclarar el nivel comportamental?, ?es posible explicar bioquímicamente, pongamos por ejemplo, cómo formamos una imagen interna (mental) de un objeto? ?o cómo percibimos un mundo 3D (y estereoscopia visual)? ?o cómo tiene lugar la percepción del movimiento aparente?. Obviamente, la explicación biológica o neurofisiológica y la explicación psicológica, por ejemplo, en términos de procesamiento de información, ofrecen diferentes niveles de análisis de los fenómenos perceptivos. Por consiguiente, en nuestra opinión, es mejor considerarlos complementarios que competidores. Resulta claro que la explicación biológica llega a ser excesivamente detallista, minuciosa, como para permitir formular principios o leyes, lo suficientemente generales, para interpretar el comportamiento humano observable, además estos hechos se saldrían de su dominio. En consecuencia, puede considerarse una teoría de bajo nivel, en cuanto que está próxima al lenguaje del organismo. Por contra, el enfoque de la Psicología cognitiva denominado perspectiva del 'procesamiento de información' (P.I.) puede considerarse un lenguaje de alto nivel, más alejado del lenguaje del organismo, pero más comprensible a nivel de hechos observables. Es decir, la explicación en términos informacionales (P.I.) permite una explicación más global, y por tanto más abstracta, desde un nivel jerárquico ordenado según el grado de abstracción o generalidad de la realidad. Esto nos hace suponer que la percepción puede explicarse en su mismo nivel de análisis, el cognitivo o psicológico.