Degradación de permafrost
en Sierra Nevada: significado paleoclimático y ambiental. El caso
del Corral del Veleta.
Se han comparado procesos y formas periglaciares en dos
regiones montañosas mediterráneas: Pirineo Oriental (macizo
de Calmquerdós, 2911 m, 42ºN 03ºE) y Sierra Nevada (unidad
del Mulhacén, 3482 m, 37ºN 03W).
Los resultados de la morfodinámica periglaciar en ambas montañas
resulta de la imbricación de diferentes elementos de índole
biofísico que actúan combinadamente en el tiempo. De entre
ellos resaltan la acción del hielo en el suelo, la vegetación
y la naturaleza de la fracción mineral. EL comportamiento de estos
elementos explica una mayor eficacia de procesos fríos en Sierra
Nevada que en Pirineo Oriental. La razón de este hecho está
asociado a la prolongada aridez y a la escasa protección que hace
la vegetación de los suelos en Sierra Nevada, lo que supone un
mayor grado de inestabilidad de las laderas y menor equilibrio ecológico
en el conjunto del paisaje de la montaña.
Como síntesis final se ha determinado para ambas montañas
de estudio la disposición altitudinal de las geoformas periglaciares
resultantes, detectándose que éstas se presentan de manera
generaliza a partir de los 2300 m en Pirineo Oriental (vertiente meridional,
La Feixa-La Màniga) frente a los 2700 m en Sierra Nevada (vertiente
meridional, Alto del Chorrillo). En cuanto a la repercusión morfogénica
de la capa activa hay que reseñar que en Pirineo Oriental alcanza
los 18-20 cm y la penetración máxima de la onda de congelación
30-35 cm (ambos datos para 2300 m). Y por lo que se refiere a Sierra Nevada,
40-45 cm y 50-55 cm, respectivamente (siempre para 2700m).
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