Origen del texto: ZINO TORRAZZA, J. (2000) La estructura social, Murcia, Universidad Católica San Antonio (en prensa).

Aparatos Represivos del Estado (ARE) y los Aparatos Ideológicos del Estado (AIE)


"Nos interesa analizar el modo por el cual en la estructura se consigue la vigencia de determinadas distribución de posiciones, así como su reproducción. En un sentido genérico, esta vigencia se sostiene a partir de una relación de dominio de unos individuos o sectores sobre otros. El dominio tiene entonces relación con la capacidad de ejercer coacción -y consiguientemente de ejercer violencia- en relación con el mantenimiento del orden de determinada estructura. Esto se concreta a través de la continuidad de una determinada distribución de posiciones que está caracterizada por la desigual capacidad para ejercer la violencia de unos sobre otros: de hecho esta capacidad es una de las propiedades asociadas con posiciones concretas. Si bien estas formas de violencia son a menudo referidas con denominaciones como coacción legítima (Weber, 1999:1057), no se puede ocultar la realidad que esta legitimidad tiene como último sostén la posibilidad del uso de la violencia física por parte de quienes detentan esa legitimidad. 

Para explicar cómo se realiza esta relación entre la coacción y la violencia, en pro del mantenimiento de un determinado orden social, utilizaremos la distinción introducida por Althusser (1977:301) entre los Aparatos Represivos del Estado (ARE) y los Aparatos Ideológicos del Estado (AIE). Para Althusser los Aparatos represivos del Estado (ARE) están representados por el ejército, la policía, el gobierno, los tribunales, las prisiones, etc., mientras que los Aparatos ideológicos del Estado (AIE) están representados por la iglesia, la familia, la escuela, los sindicatos, los medios de comunicación, los partidos políticos... "Todos los aparatos estatales funcionan a la vez mediante la represión y la ideología, con la diferencia que el Aparato (Represivo) Estatal funciona de modo prevaleciente por la represión, mientras que los AIE funcionan predominantemente de modo ideológico. (Althusser, 1977: 301).

De acuerdo con este autor, los AIE actúan a través de la educación cumpliendo un papel fundamental en la reproducción social. 

La educación, además de transmitir ciertos conocimientos, ciertas habilidades relacionados con la futura cualificación laboral, transmite reglas de ("buen") comportamiento que se relacionan con el respeto de la división técnico-social del trabajo y, en definitiva, reglas del orden establecido por medio de la dominación de clase. Es a través de la transmisión de estas reglas que se produce la parte fundamental del proceso de reproducción social. No se trata entonces solamente de un proceso de reproducción de una cualificación laboral (la posición destacada en el conjunto de posiciones sociales) sino "también, y simultáneamente, una reproducción de su sumisión a las reglas del orden establecido, es decir una reproducción de su sumisión a la ideología dominante. En otras palabras, la escuela enseña ciertas "habilidades", pero mediante formas que aseguran el sometimiento a la ideología dominante o bien el dominio de su práctica" (Althusser, 1977: 302)".
 



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Página actualizada el 15 de noviembre del 2001.