Grupos de vecinos de El Ejido armados con palos acorralan y apedrean a los inmigrantes
La quema de vehículos y el corte de carreteras se volvieron a dar después del entierro Varios cientos de vecinos del barrio de Santa María del Águila, de El Ejido, agredieron en la mañana de ayer a un grupo de casi un centenar de inmigrantes, a los que han apedreado y han perseguido con palos, barras metálicas y bates de béisbol. La persecución de magrebíes fue una constante durante todo el día, después de que en la madrugada del domingo vecinos de la localidad quemaran coches de inmigrantes y destrozaran locutorios de teléfonos y establecimientos relacionados con este colectivo. EFE/E. PRESS .EL EJIDO (ALMERÍA) UNas 6.000 personas asistieron en la tarde de ayer al cementerio de El Ejido (Almería) al entierro de la joven Encarnación López, de 26 años, apuñalada presuntamente por un inmigrante. Los asistentes se disolvieron al término del funeral, aunque un grupo de hombres, algunos armados con palos y otros objetos contundentes, se reagruparon en las principales calles de El Ejido. Poco después del entierro, hacia las siete de la tarde, se reprodujeron los incidentes de la madrugada de ayer con la quema de vehículos de inmigrantes. La jornada de violencia comenzó al caer la noche del sábado, con ataques de grupos de vecinos a inmigrantes en protesta por el asesinato de la joven. Desde las once de la mañana de ayer, los vecinos han vuelto a cortar el tráfico -tal como lo hicieran en la tarde del sábado- en la antigua nacional 340, en la entrada a El Ejido, mientras un grupo del pueblo próximo de Vícar ha cortado en ambos sentidos la autovía del Mediterráneo. En el barrio de Santa María del Águila, varios cientos de personas agredieron a un centenar de inmigrantes, a los que apedrearon y persiguieron con palos y barras metálicas. Los inmigrantes que viven en el barrio o en las proximidades se dispersaron ante la actitud agresiva de los vecinos y pudieron huir gracias a la intervención de las unidades antidisturbios de la policía. Choques continuos Los enfrentamientos se reprodujeron durante todo el día de ayer después de que por la noche fueran quemados coches de inmigrantes y destrozados locutorios de teléfonos y establecimientos relacionados con este colectivo en protesta por el asesinato de Encarnación López. En el Boulevard de El Ejido, unos 300 inmigrantes marroquíes tiraban piedras a los vehículos que cruzaban la avenida, en protesta por los actos vandálicos producidos contra sus propiedades. Durante toda la tarde el Hospital Comarcal de Poniente atendió a vecinos e inmigrantes de las lesiones de carácter leve, como consecuencia de los altercados, informaron fuentes sanitarias. Numerosos efectivos de la policía nacional y de la policía local de El Ejido han patrullado el pueblo intentando calmar a los más exaltados, quienes también han amenazado a grupos de televisión y han insultado a los periodistas desplazasos a cubrir el funeral, quienes tuvieron que pedir protección policial ante las amenazas e intentos de agresión . Los inmigrantes de la localidad se han ido reuniendo a lo largo de todo el día en casas de amigos y familiares, siguiendo la recomendación de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España (Atime). Mientras se celebraba el funeral, varios centenares de inmigrantes magrebíes se concentraron en una explanada próxima al barrio de Santa María del Águila, donde se produjo el apuñalamiento, para expresar su repulsa a la violencia y recitar salmos del Corán. Un fuerte dispositivo policial evitó a los inmigrantes acceder a la zona próxima a la parroquia. El delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, dijo que la policía y la Guardia Civil «está desplegada por toda la comarca» para evitar «cualquier tipo de agresión que pueda haber entre unos y otros» y que el despliegue se mantendrá «mientras haya un nivel de crispación como el que hay». Rumores para avivar el odio Los ánimos de los vecinos se encresparon al correr el bulo de que un agricultor había sido asesinado en la mañana de ayer por un grupo de inmigrantes, algo que fue desmentido por el subdelegado del Gobierno en Almería, Fernando Hermoso. También llegó a correr la noticia de que un grupo de magrebíes había envenenado el agua potable de los depósitos municipales.
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