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El Periódico, 10.02.2000
LOS JUEVES,
ESTE TIEMPO, ESTE PAIS
J. B. Boix
Colectivo autor
del libro 6 milions d'innocents.
El brote xenófobo
de Almería ha de servir de reflexión sobre el papel que cada
cual ha de jugar en la construcción de una sociedad multicultural
y solidaria. En Catalunya existen algunos indicios preocupantes.
Pequeña
delincuencia, gran problema
Los hechos vergonzosos y condenables
de El Ejido han disparado todas las alarmas. Hemos podido ver en las enfurecidas
turbas la cara horrible del odio y el instinto de las patrullas de linchamiento
en una mezcla de pogromo y Fuenteovejuna.
Hace tan sólo tres meses
el subdelegado del Gobierno en la provincia declaraba a una comisión
del Senado que visitó la zona que en Almería no había
racismo. Los senadores, sin embargo, concluyeron que aquella situación
sociolaboral era un polvorín y por desgracia lo ocurrido les ha
dado la razón. Tres homicidios en los últimos 15 días
han sido el detonante del sordo malestar acumulado.
La comarca de El Ejido cuenta
con 50.000 habitantes, de los que 30.000 son inmigrantes de muy diversas
procedencias, etnias y culturas atraídos por el milagro económico
del cultivo de invernadero y gota a gota. El Ejido ostenta, en relación
a su población, el récord de sucursales bancarias y coches
Mercedes, y con su espectacular enriquecimiento también alcanzó
la plusmarca de suicidios que solían producirse por ingestión
de pesticidas. Todo empezó con la empresa Tierras de Almería
SA, impulsada por Javier de la Rosa y causante del agujero de la
Banca Garriga Nogués. Hoy, el resultado es una cifra de exportación
de 200.000 millones de pesetas anuales obtenidos en esas 21.000 hectáreas
cubiertas de plásticos.
¿Cuál es la situación
en Catalunya? ¿Se da también entre nosotros ese sentimiento
de que la delincuencia de relativamente baja intensidad queda impune y
que los poderes públicos han situado a los ciudadanos en clara indefensión?
Pues seguramente sí. La gente no entiende ni acepta que en El Ejido
las fuerzas de orden público hayan tardado dos días en intervenir
y tres en efectuar las primeras detenciones con la peregrina excusa de
que lo prioritario era evitar enfrentamientos. ¡Vaya un contraste
con la presteza y contundencia de su actuación en la Universitat
Autònoma de Barcelona y vaya incoherencia con la acusación
del Gobierno de que la Ertzaina se muestra pasiva ante la kale borroka!
La gente tampoco comprende que
la justicia y la policía sean incapaces de protegerla de los grupos
de delincuentes organizados que, en injusta generalización, pero
con certera localización en determinados escenarios, identifican
con los inmigrantes ilegales. Y distingue entre los que vienen aquí
a ganarse el pan de los que llegan con el propósito de encuadrarse
en bandas de malhechores. Acuden a su mente los peruanos de la autopista,
los albaneses que desvalijan a los turistas japoneses en la Sagrada
Família, los albanokosovares expulsados de Alemania por robar en
las fábricas tal como ahora lo hacen aquí sin que las autoridades
los devuelvan a su país de origen, los magrebís de la plaza
Reial, el Maremàgnum, las playas del Port Olímpic, la calle
de Sant Pau, el mercadillo anexo a los Encants o los que se han adueñado
de la red del metro.
Lee la gente que en las dos
últimas semanas el rey Mohamed VI ha ordenado la detención
en Rabat y Casablanca de 25.000 meninos da rua, indigentes, locos,
rateros, pordioseros y tironeros para salvar su turismo, y no alcanza a
comprender que, en cambio, nuestro Estado de derecho sea incapaz de velar
por la paz y tranquilidad de las calles y dar protección a las buenas
gentes que viven atemorizadas por delincuentes que entran por una puerta
y salen por la otra sin prisión preventiva o expulsión que
garantice la convivencia. Da la impresión de que el verdadero efecto
llamada que padecemos es el conocimiento de que aquí es donde
más fácil resulta delinquir con impunidad.
Cambiemos, pues, las normas
o su aplicación y exijamos a las comunidades inmigradas que colaboren
en la depuración de los garbanzos negros que buscan cobijo en su
colectivo.
Por nuestra parte, hemos de
facilitar la integración, pero también a la recíproca:
quienes se incorporan a nuestra sociedad deben adaptarse a nuestra way
of life, respetar nuestras costumbres y por encima de todo cumplir
la ley. Aquí también han aparecido señales de alerta
como las de Ca n'Anglada, Banyoles o Premià. Y la pequeña
delincuencia ha superado los límites a partir de los cuales el propio
Tony Blair declara que el Estado ha de establecer la tolerancia
cero.
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CIUDADANIA
Josep Maria Huertas
El
paisaje suave de Pep Zazurca
"Los compañeros venían
a ver el parque y comentaban que no veían la labor del arquitecto.
Pero ahora la gente lo valora y yo creo que es una de mis mejores obras",
razona Pep Zazurca (Barcelona, 1955), para referirse al parque de
Carles I, en especial al bellísimo jardín de la calle de
Moscou. Es un ejemplo de suave isla verde alejada del asfalto, pese a su
cercanía. Unas dunas artificiales impiden ver los coches, junto
al pequeño canal y la curva de casas de Bohigas-Martorell-Mackay.
La editorial italiana Libria
ha publicado un libro dedicado a la obra de Pep Zazurca, con una
selección de 13 de sus obras. En 1987 llevó a cabo la primera,
que aún resiste, el bar Dos Torres, un encargo de su cuñada.
Y dos años después ampliaba la primera escuela del Eixample,
la Concepció. Más tarde proyectaría uno de sus mejores
edificios: el colegio Nabí de Vallvidrera. "Quizá por
esto mis hijos van a la escuela pública", ironiza.
Este joven arquitecto, que se
expresa como un torrente --las palabras salen a borbotones--, lo tiene
fácil para mostrar algún edificio suyo. Vive y trabaja en
Sarrià, donde se encuentran la ampliación del gimnasio Arsenal,
la reforma del planetario de Iradier como parte de la clínica Dexeus
o la casa Itaca de la Carretera de les Aigües.
"Trabajar para la Administración
te brinda más libertad, pero suele haber menos dinero y te lo pasas
mal", replica al ser preguntado sobre si prefiere cliente privado o
público. El mejor recuerdo de su vida profesional es el parque citado:
"La Vila Olímpica fue un ejemplo de participación democrática.
Arquitectos jóvenes que no éramos nadie nos presentamos al
concurso de los parques y ganamos, como ocurrió conmigo y con Vendrell
y Riusànchez, autores del parque de la Mar Bella". Y enseguida
añade que "parece como si fuéramos hacia atrás,
a juzgar por Diagonal Mar".
Pronto Pep Zazurca emprenderá
la construcción de tres viviendas unifamiliares en Can Caralleu.
Al final formula un deseo: "Veo la labor del arquitecto como la de un
director de cine. El mal es que me gustaría rodar sólo una
película, o sea hacer únicamente una obra al año,
y eso es imposible con un despacho del que viven de seis a 10 personas".
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Cartas
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Política
Autovía libre de peaje
La noticia aparecida, días
atrás, en los diferentes medios de comunicación, me han dejado
atónita, desconcertada y ciertamente muy indignada. Me explicaré.
Resulta que la Generalitat de Catalunya no sólo está en contra,
sino que impide que una de las poquísimas obras públicas
realizadas, como es el llamado Eix Transversal de Catalunya (vía
que, teóricamente, une Lleida y Girona, y digo, teóricamente,
porque la citada carretera no llega ni a Girona, ni a Lleida y bastante
que le falta) se convierta en una autovía libre de peaje. Y pese
a que esto representaría una sustancial mejora para los usuarios
y usuarias, alargando su trazado, uniendo pueblos y ciudades actualmente
excluidas, está en contra porque su titularidad tendría que
pasar al Gobierno. Hay que recordar que el actual trazado del Eix se remonta
a un proyecto de los tiempos de la Segunda República española,
es decir, de hace más de 60 años, por lo que, lógicamente,
tiene que resultar insuficiente y obsoleto para las actuales necesidades
del tráfico. Pero, claro, la pela es la pela, y siempre nos
queda el recurso de decir que la culpa es de Madrid. O quizá será
más apropiado construir otra autopista privada y de peaje, y así
las concesionarias podrán continuar llenándose los bolsillos
con nuestro dinero, porque eso es lo que conviene a Catalunya. Señor
Jordi Pujol, ¿con qué derecho priva a Catalunya y a sus sufridos
ciudadanos de una vía rápida, moderna y gratuita, que vendría
a paliar aquellas desigualdades que a usted tanto le gusta mencionar? Señores
de Convergència i Unió, ¿qué intereses defienden
o representan? Todo ello resulta lamentable.
Lluïsa Martínez
García.
Santpedor. |
En pleno debate sobre la inmigración,
vale la pena recordar lo que opina Herrero de Miñón.
Dice que bienestar no es sólo crecimiento económico o mano
de obra barata, sino más conciencia del propio ser colectivo. Sólo
desde la identidad se puede dar la solidaridad interclasista e intergeneracional.
Y concluye: la inmigración de Europa oriental y América Latina
es fácilmente integrable; la del Magreb y Africa subsahariana, casi
inasimilable.
El acuerdo de financiación
de la sanidad de 1997 beneficia a Catalunya. En el territorio Insalud
pueden darse diferencias de más de 22.000 pesetas per cápita
entre, por ejemplo, Aragón y Baleares. Una parte del diferencial
de Catalunya compensa la asistencia a los desplazados de otras autonomías,
pero las cifras son 114.453 pesetas per cápita para Catalunya ante
106.970 pesetas de Valencia. Buena sanidad, pero gestión muy cara.
Mientras los del Instituto de
la Empresa Familiar no pagan impuestos de sucesiones y los demás
mortales pagamos a tocateja por las transmisiones mortis causa, ahora
nos sale otro favor a las autopistas. Les perdonarán parte del impuesto
de sociedades para que sigan fingiendo rebajas. ¿Para cuándo
la reducción del impuesto de la gasolina? ¿No tiene agallas
el Tribunal de la Competencia para pararles los pies a Repsol y Cepsa?
Conocidas las irregularidades
del Ayuntamiento de Barcelona, que alquila guardias urbanos a empresas
privadas por 5.400 pesetas/hora y que, además, obliga a sus agentes
a imponer un cupo de multas, podemos preguntar: ¿alguien paga o
cobra para que los supermercados sin muelle de descarga aparquen camiones
de 28 toneladas en doble fila o para que los talleres de motos ocupen las
aceras sin que se les sancione? |
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