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ENTREVISTA a Abdel Hamid Beyuki, presidente de la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes (Atime)


"En Murcia o Vic, los inmigrantes viven en condiciones similares a las de El Ejido" 
CARLOS NOVO

Madrid

La calma ha vuelto a El Ejido. Los inmigrantes han desechado por ahora volver a la huelga y han dado un nuevo plazo, que vence el 14 de marzo, para que el Gobierno cumpla con los acuerdos pactados.

-¿Cómo está la situación en El Ejido en estos momentos? ¿Confirma que muchos de los temporeros se han ido a otras provincias?

-Sí, mucha gente se ha ido y no sabemos exactamente adónde. La situación es de calma tensa. Las causas que provocaron el conflicto siguen. Queda por ver hasta qué punto vamos a poder poner en marcha un auténtico plan para erradicar las pésimas condiciones de vida.

-Los módulos se han instalado al pie de los tajos y fuera de la población. Es lo que quería el alcalde.

-Se ha hecho así porque teníamos que responder a la necesidad urgente de dar alojamiento a nuestra gente. Y teníamos que demostrar un alto grado de responsabilidad. Creemos que no podíamos pedir la luna y hemos intentado asumir el interés común, aunque somos conscientes que eso tiene un coste bastante alto. Hemos salido satisfechos del resultado de estas negociaciones y un poco decepcionados por la forma en que se ha venido aplicando el acuerdo, que dificulta el que podamos mantener nuestro grado de moderación.

-Atime siempre se ha pronunciado en contra los módulos.

-Sí, porque entendemos que las tiendas de campaña garantizaban mejor que eran una solución provisional. Nuestro querido alcalde ha intentado modificar la idea inicial para envenenarla. 

-Se le ha consentido, ¿por qué?

-La Administración ha confundido el problema y a veces ha actuado como si estuviera en una zona de catástrofe natural y a veces con bastante lentitud y con poca coordinación. 

-Dentro de la Administración no todos tienen igual responsabilidad.

-La fiebre electoral nos afectó y eso se ve en las declaraciones de algunos alcaldes. Es verdad que el alcalde de El Ejido tiene una responsabilidad enorme frente a su pueblo. El alcalde le ha hecho mucho daño. Ahora es tristemente conocido en todo el mundo. Dentro del Gobierno central, el ministro Pimentel y Amalia Gómez actuaron con bastante sensibilidad e inmediatez. Una vez desaparecido del mapa Pimentel, el ministro de Administraciones Públicas ha actuado con la lentitud lógica del que le cae una cosa del cielo. A la Junta de Andalucía podemos decir que las grandes declaraciones no son suficientes. Además, el problema del Poniente almeriense no se va a resolver poniendo 800 millones de pesetas sobre la mesa. Hay que reconstruir la convivencia y eso es muy delicado.

-Haga también autocrítica.

-Hemos trabajado exclusivamente para integrar a los inmigrantes. Pero la integración social es cosa de dos y deberíamos haber trabajado también con la otra parte...

-¿Los sucesos de El Ejido servirán de cortafuegos para prevenir futuros brotes racistas?

-Los conflictos de convivencia que tienen que ver con las malas condiciones de vida de las personas existen desde hace tiempo. Que salten con más o menos violencia es algo que puede ocurrir. Le doy unos ejemplos de donde se dan las mismas condiciones o peores que en El Ejido: Torre Pacheco, Martínez del Puerto y Campo de Cartagena (Murcia) Navalmoral de la Mata (Cáceres) y Vic (Barcelona). En esos sitios los marroquíes viven bajo plásticos, en chabolas, o trabajando doce horas. Si no vigilamos el cumplimiento de los convenios, la prensa queda como testigo de que avisamos del peligro. Que se agrava cuando las ETT están haciendo de los inmigrantes un uso como si fueran esclavos para comprar y vender. 

-¿Qué opina de la reforma de la ley de Extranjería que plantea el PP?

-Quiero pensar que sólo es un farol electoral para no perder parte del electorado. Si lo hicieran, me parecería una barbaridad, un retroceso que no beneficia a España. 

-Parece que el Gobierno ha llegado a la conclusión de que le sobran inmigrantes.

-Eso no lo dicen los conocedores de la situación económica, como Pimentel. Lo dicen los de Interior, que siempre andan con la paranoia de la seguridad..

-¿Existe en España el peligro del surgimiento de un Haider que capitalice políticamente el sentimiento xenófobo y racista?

-Que el racismo no vaya a más es reponsabilidad de los partidos y agentes sociales . No hay que minimizar el problema. Lo ocurrido en El Ejido no pasó en ningún país europeo, aunque sigo diciendo que el pueblo español no es racista. Sí que existe un odio que tiene raíces históricas, pero que no es racista porque conceptualmente no se basa en un sentimiento de superioridad hacia el otro por su color de piel, su pelo o su forma de hablar. Hay odio, pero hacia una nacionalidad concreta, y eso de por sí ya es espantoso. 
 

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