16.06.2000
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O El Gobierno defiende la nueva Ley de Extranjería porque concuerda con Europa

La oposición rechaza la reforma de la ley y ve difícil alcanzar un consenso 
  • El PSOE no negociará el texto hasta septiembre y CiU avala la necesidad de cambios 
Estrella Digital

Madrid

El portavoz socialista de Interior, Ramón JáureguiLa mayoría de los partidos de la oposición mostraron ayer su rechazo al nuevo texto de la Ley de Extranjería por lo que presumen que será difícil lograr el consenso que quiere el Gobierno. Por su parte, el PSOE ha anunciado que no está dispuesto a negociar ni enmendar en los próximos días, mientras CiU se desamarca para avalar la reforma.

El portavoz socialista de Interior, Ramón Jáuregui, anunció ayer en el Congreso que el PSOE ha decidido no negociar ni enmendar nada al proyecto de reforma de la Ley de Extranjería del Gobierno hasta el mes de septiembre, en el que se inicie su tratamitación parlamentaria, y no antes de su aprobación por el Consejo de Ministros el próximo 30 de junio. 

De momento, el PSOE ha decidido mantener su Proposición no de Ley sobre Inmigración que se debatirá en el Pleno del día 27 de junio, y que en la que se exige una política global de inmigración, una evaluación sobre los inconvenientes que provoca la ley vigente, y una disposición al consenso para la reforma de la ley. 

IU: "Un retroceso de los derechos humanos"

Por su parte, el portavoz de IU, Felipe Alcaraz, manifestó ayer en el Congreso que considera "imposible" e "inviable" llegar a un consenso sobre la reforma de la Ley de Extranjería partiendo del proyecto de reforma presentado por el Gobierno, porque además de implicar una modificación "amplia" y "durísima", supone un retroceso de los derechos humanos. 

En opinión de Alcaraz, la aplicación práctica del proyecto de reforma del Gobierno supondrá endurecer el derecho de huelga, de asociación y la libertad para sindicarse a los inmigrantes, por lo que IU teme que este endurecimiento suponga una fórmula para posibilitar la explotación de estas personas, sin posibilidad de defensa alguna. "Es casi un problema de esclavitud", puntualizó.

CiU avala la necesidad de una reforma

El presidente catalán, Jordi PujolEl presidente de Unió Democrática de Catalunya, Josep Antoni Durán i Lleida, dijo ayer que CiU todavía no apoya el contenido del borrador de la Ley de Extranjería "porque escasamente lo conoce" y afirmó que, de momento, CiU sólo avala la necesidad de una reforma, pero tampoco se pronuncia sobre que ésta vaya en una dirección restrictiva. 

El presidente catalán y líder de la coalición nacionalista se mostró ayer partidario de reformar la ley de Extranjería y recordó que CIU votó a favor de la modificación del texto cuando se debatió en el Senado el pasado mes de diciembre y que no prosperó en el Congreso.  "Nosotros queríamos una ley -subrayó- para asegurar el respeto de los derechos de los inmigrantes y hacer más fácil la reagrupación familiar, en lo que seguiremos insistiendo".

Recortes de libertades y derechos

Al PNV no le gusta la nueva ley de Extranjería, según manifestó la diputada Margarita Uría, quien rechazó de forma tajante los recortes que se hacen en el anteproyecto el derecho a asociación, así como la separación que se hace "entre quien tiene o no papeles" a la hora de reconocer derechos, algo que "no es acorde con la Declaración de los Derechos Humanos. 

De la misma forma ERC reaccionó ayer con "cierto pesimismo" y denunció que la nueva normativa que impulsa no resuelve la situación de los inmigrantes sin papeles en España e impone la "discrecionalidad" a la hora de regularizarla. 

También  la diputada de Eusko Alkartasuna (EA), Begoña Lasagabaster, expresó ayer al delegado del Gobierno para la Inmigración el rechazo de esta formación política a que se produzcan recortes en el reconocimiento de derechos a los extranjeros, y  consideró que el Gobierno debería haber dado "más tiempo" a la ley aprobada al final de la última Legislatura para comprobar su funcionamiento.

IU teme que este endurecimiento suponga una fórmula para posibilitar la explotación 
de estas personas. "Es casi un problema de esclavitud", puntualizó.

Desde el BNG, Guillaume Vázquez, reafirmó ayer la oposición de su grupo a la reforma , aunque precisó que  tendrán que estudiar detenidamente las modificaciones que pretende el Ejecutivo y que recibieron ayer por la tarde para poder hacer una valoración más ajustada.

Paralelamente, Coalición Canaria consideró ayer "positiva" la regulación especial para las islas Canarias que recoge el borrador del Gobierno sobre la reforma de la Ley de Extranjería, aunque matizó que otros aspectos de la reforma serán analizados por su formación la próxima semana.  "En principio -añadió Paulino Rivero- todo es mejorable y no contaría con nuestro apoyo si se tratara de modificar algunos aspectos relacionados con los derechos de las personas".
 
 
 
 

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