INMIGRACION
El
PSOE aceptaría cambiar la ley de extranjería
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Chaves pone como condición
que la reforma se aplace cuatro meses |
M. SAENZ-DIEZ / M. VILASERO
Madrid
El presidente de la Comisión
Política del PSOE, Manuel Chaves, se mostró ayer dispuesto
a consensuar con el Gobierno la reforma de la ley de extranjería
pero con una condición: que ésta se aborde dentro de cuatro
o cinco meses, cuando se conozcan realmente los efectos que está
produciendo su aplicación. Chaves advirtió, no obstante,
de que su partido buscará además el consenso con los sindicatos,
las ONG y las organizaciones representativas de los inmigrantes.
El presidente de la Junta de
Andalucía considera que todas la actuaciones con respecto a la emigración
deben realizarse desde "la prudencia política" y conviene
para ello, añade, poder disponer de los datos reales que indiquen
los efectos positivos o negativos de la nueva ley, que fue aprobada contra
la voluntad del PP cuando se acababa la anterior legislatura.
Chaves es de la opinión
que el propio Gobierno está creando excesivas expectativas con la
reforma de la polémica norma porque, sean cuales sean los cambios
que se introduzcan, no frenarán el fenómeno migratorio "porque
responde a causas mucho más profundas".
Mañana empieza
el diálogo
El calendario que maneja el
Ejecutivo es sustancialmente distinto al que propone el PSOE. El delegado
del Gobierno para la Inmigración, Enrique Fernández-Miranda,
tiene previsto iniciar mañana los contactos con los portavoces de
los grupos parlamentarios y las ONG representadas en el Foro de la Inmigración
para abrir el diálogo sobre el proyecto de ley de reforma de la
actual normativa.
Todos estos contactos tienen
como objetivo que el texto pueda ser aprobado por el Consejo de Ministros
del próximo día 20 o, en su defecto, por el siguiente, para
remitirlo lo antes posible a las Cortes. |