| El número
de inmigrantes en Navarra se ha duplicado en los últimos 3 años
Una tesis de la UNED asegura que son ya 7.000 y que Navarra tiene
una oportunidad histórica para solucionar su bolsa de exclusión
social
JESÚS IRIBARREN - Pamplona
La Comunidad Foral tiene ante sí una oportunidad irrepetible
para acabar con la exclusión social que pese al nuevo fenómeno
de los inmigrantes (han pasado de 3.000 a 7.000 en tres años) presenta
unas dimensiones manejables si se emplea una adecuada política de
integración social. Por el contrario, esta oportunidad puede convertirse
en un gran riesgo y generar un enquistamiento del problema con consecuencias
imprevisibles si no se aprovecha. Esta es la tesis fundamental desarrollada
para lograr su doctorado por la UNED por el profesor de Trabajo Social
de la UPNA, Miguel Laparra, uno de los investigadores de este campo más
importantes del Estado.
"El espacio social de la exclusión en Navarra se caracteriza
por ser reducido, poco conflictivo y sin grandes bolsas de cronicidad en
la asistencia. Además, la bonanza económica que atraviesa
la comunidad permite un momento propicio para transformar las condiciones
de vida de esta población y su presencia y participación
en el conjunto de la sociedad. Se trata de una oportunidad histórica,
que debería apremiar a tomar decisiones políticas a la altura
de las circunstancias. Si no es así, los procesos autodestructivos
que genera la propia exclusión social, el creciente componente étnico
que viene asociándose a la misma y la tendencia a la dualización
territorial en el espacio urbano pueden introducir a medio plazo, sobre
todo en los periodos de decaimiento de la actividad económica, una
contratendencia que enquiste y cronifique estos procesos", señala
con otras palabras el autor de la tesis El espacio social de la exclusión.
El caso de Navarra defendida con calificación de sobresaliente
cum laude recientemente en la Facultad de Ciencias Políticas
y Sociología de la UNED.
La tesis comienza con un desarrollo teórico del concepto de exclusión
social geográfica e históricamente delimitado en las sociedades
industriales avanzadas, como producto de dos lógicas diferenciadas
tal y como explica Miguel Laparra. "El origen de los procesos de exclusión
social, tal como los conocemos hoy debe entenderse a partir de la articulación
de dos lógicas diferenciadas. Por un lado, la lógica del
capitalismo que supone la mercantilización del trabajo humano y
la proletarización pasiva. Por otro, la lógica de la democracia
que implica en su sentido más estricto un proceso de homogeneización
de la población en su estatuto de ciudadanía, la redistribución
del poder político sobre unas bases de mayor igualdad y, en relación
con esto, la consecución de derechos económicos y sociales
para amplias capas de la población". Estas ideas más generales
adquieren un mayor grado de concreción en la tercera parte de la
tesis en la que se aplica una metodología innovadora para analizar
la exclusión social en Navarra. Los datos utilizados tienen su origen
en la investigación financiada por el Gobierno de Navarra como base
para la elaboración del Plan de Lucha contra la Exclusión
Social en Navarra (19982005). Así el proceso de investigación
partía de la información de 28 dispositivos y programas asistenciales
de distintas entidades públicas y privadas, desde las que se identificaba
el conjunto de hogares asistidos en Navarra: un total de 15.063 hogares.
Para este universo se realizó una encuesta a una muestra de 2.334
hogares, estratificada por zonas geográfica. "Los datos son producto
de una reelaboración y de un análisis específico basado
en la construcción de un sistema de 29 indicadores de exclusión
social y 24 indicadores de precariedad, agrupados, en forma de índices,
en siete dimensiones distintas (ingresos, empleo, educación, vivienda,
salud, conductas anómica y aislamiento social) y en tres grandes
factores de exclusión: económico, político y social".
Balance
La exclusión social en España, y en Navarra también,
se ha hecho cada vez más asistida. "Hay que tener en cuenta que
entre 1980 a 1990 las prestaciones sociales se han multiplicado por diez.
Sin embargo, sólo una tercera parte vive exclusivamente de la asistencia
social y para la mayoría que combina estos ingresos con el trabajo,
lo más sustancial viene aportado por el propio esfuerzo. Hemos demostrado
que, al menos para la Renta Básica, como dispositivo principal de
cobertura de mínimos para la población excluida potencialmente
activa, la cronificación en la asistencia es una realidad estrictamente
minoritaria". Por otra parte, se trata de una exclusión social poco
radical, " la incidencia de los comportamientos delictivos está
constatada en el 3,3% de los hogares excluidos y se ha demostrado además
que las tasas de delincuencia en los territorios no tienen ninguna correlación
con la incidencia de los procesos de exclusión. Podría decirse
que la exclusión social en Navarra se muestra hoy inocua social
y políticamente. Por el contrario, encontramos una presencia más
considerable de comportamientos autodestructivos (adicciones, enfermedades
mentales, conflictos familiares violentos,...) que suponen la canalización
de la tensión generada por los procesos de exclusión hacia
los propios afectados". Además es un espacio que parece haberse
estancado en su tamaño. "No crece ni se transforma radicalmente.
En Navarra incluso podría defenderse una ligera tendencia a la reducción
aunque concentrada en determinadas zonas". |