| 25/6/00 |
|
|
PORTADA
|
-
Agricultores
almerienses han sido víctimas de chantaje sexual por inmigrantes
del Este
-
La Voz de Almeria

-
Desde 500.000
pesetas a dos millones.
Estas son las
cifras que agricultores almerienses han llegado a pagar a mafias del este
al verse sorprendidos con fotografías en las que aparecían
con alguna inmigrante de estos países en situaciones comprometidas.
Aunque no existe
ninguna denuncia al respecto, la Policía no descarta que este tipo
de situaciones se estén produciendo. Este periódico ha podido
conocer al menos dos casos -hay muchos más- en los que a agricultores,
propietarios de invernaderos, han visto como les pedían medio millón
de pesetas por no revelar a su mujer “los devaneos sexuales” con mujeres
del Este. Un agricultor explicaba a este periódico uno de los últimos
casos que se ha producido. “Un conocido mío había contratado
a una inmigrante del este de Europa a trabajar en su invernadero.
Hasta ahí
todo entra dentro de lo razonable.
Al parecer
al poco de trabajar con él se comenzaron a producir se algunos flirteos,
que finalmente desembocaron en algo más.
No fue necesario
salir del invernadero”. A los pocos días este propietario se encontró
con que unos inmigrantes del este se acercaban a él y le pedían
hasta medio millón de pesetas por no dar a conocer a su esposa los
“escarceos” amorosos con otra mujer. Al parecer, habían conseguido
fotografías en las que se veía al chantajeado con la inmigrante
en una situación “comprometida”.
Al parecer
ha pagado religiosamente la cantidad que le pedían, “aunque al final
la mujer ha acabado conociendo la situación se han separado”. Otro
de los casos que ha podido conocer este periódico habla de haber
pagado hasta dos millones de pesetas para evitar que su familia llegara
a enterarse, pero también ha sido inútil.
“La mujer ha
acabado conociendo la situación”, explicaba a este periódico
el agricultor. Hay otros casos, en los que los “chantajistas” no han conseguido
su propósito.
Las “víctimas”
no se ha dejado seducir por los encantos de las mujeres del este que ofrecían
sus “favores” de la forma más desinteresada y mostrando sentimientos
“ficticios” producto de algunos días de trabajo compartidos al calor
del invernadero. Fuentes policiales han manifestado no tener ningún
tipo de denuncia en este sentido, aunque según explicaron a LA VOZ
“no es de extrañar que suceda, si tenemos en cuenta que entre ellos
mismos se están extorsionando por pemitir trabajar unos a otros.
Además,
tampoco creo que las víctimas lo denuncien”, concluyen.
|
|