El hallazgo de los
cadáveres de 58 indocumentados de origen chino en un camión
en el puerto de Dover, sureste de Inglaterra, ha llevado al Gobierno británico
a decidir que los servicios secretos MI5 y MI6 se involucren directamente
en la lucha contra el tráfico ilegal de inmigrantes.
El Ministerio del
Interior ha destinado 3,2 millones de dólares para la formación
de un equipo dirigido por agentes de los servicios secretos dedicado a
perseguir a las bandas que trafican con extranjeros sin documentos.
El tráfico
ilegal de inmigrantes se ha convertido en el negocio principal de varias
decenas de bandas que operan en el Reino Unido, según fuentes de
los servicios secretos citadas por la BBC. Según cálculos
del Ministerio del Interior británico, alrededor de un millón
de personas son introducidas ilegalmente cada año en diversos países
del mundo por bandas que recaudan entre 12.000 y 30.000 millones de dólares
por ello. En el caso del Reino Unido el año pasado fue detectado
un total de 16.000 extranjeros intentando entrar en el país ilegalmente.
La misión de los agentes del MI5 y MI6 estará respaldada
por diferentes instituciones policiales del país y los servicios
de aduanas.
«El trágico
incidente de Dover hace que tengamos más presente el peligro y la
miseria causada por los que trafican con personas», afirma Roy Penrose,
director de los servicios británicos nacionales secretos (NCIS)
en el dominical «Sunday Mirror». Representantes de este organismo
participaron ayer en una reunión urgente de la Europol (policía
europea) en La Haya para tratar el problema del tráfico de inmigrantes
y pedirán a otros países europeos cooperación y ayuda
financiera para combatirlo.