| La
población regional sigue creciendo más que la media gracias
a los inmigrantes
Murcia
registró en 1999 la segunda tasa de natalidad más alta de
España, con 13.099 nacimientos
J.
MOLLEJO / VIDAL COY • MURCIA
La
población de la Región de Murcia sigue siendo una de las
dinámicas de todas las comunidades autónomas. Su crecimiento
vegetativo (nacimientos menos defunciones) fue el pasado año uno
de los más altos, con un aumento de 3.290 personas, sólo
superado por Andalucía, Madrid, Canarias y Baleares, al tiempo que
registró la segunda tasa de natalidad más elevada, con 11,86
nacimientos por cada mil habitantes, cuatro décimas por debajo de
Baleares, que fue la comunidad con la tasa más alta. La contribución
de los inmigrantes que residen en la Región es determinante para
mantener estas cifras. Según el director provincial del Instituto
Nacional de Estadística, Arsenio Lasheras, durante 1999 más
de 500 nacimientos de madre no española se produjeron en la Región.
La Región de Murcia registró durante 1999 unos seiscientos
nacimientos más que un año antes, lo que le permitió
mejorar la tasa de natalidad, que pasó de 11,57 a 11,86 nacimientos
por mil habitantes, y mantenerse entre las poblaciones más pujantes
de España.
Según
las cifras sobre el movimiento natural de la población española
difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número
de murcianos se incrementó el pasado año en 3.290.
Esta
cifra contrasta con las registradas por otras comunidades vecinas, como
Valencia, cuya población descendió en 552 personas, y Castilla-La
Mancha, que también decreció en 538 habitantes.
El
saldo positivo de la evolución demográfica es sinónimo
de vitalidad. La principal conclusión de este fenómeno es
una población eminentemente joven, factor primordial para una economía
en desarrollo, como es la murciana.
El
aumento de la población tiene también una traducción
directa en la financiación de las administraciones públicas,
ya que el número de habitantes es uno de los factores que más
pesan en el reparto de los fondos que las comunidades autónomas
y ayuntamientos reciben del Gobierno central.
La
Región fue también la cuarta comunidad con la tasa de mortalidad
más baja de España, por detrás de Canarias, Madrid,
y Andalucía, las mismas regiones que la superaron en el crecimiento
vegetativo.
La
mortalidad fue una de las variables demográficas que empeoraron
en Murcia durante el pasado año, en el que se registraron unas 650
defunciones más que en 1998, lo que supuso que la tasa de mortalidad
se incrementara en medio punto.
El
director provincial del INE, Arsenio Lasheras, confirma la importancia
que los inmigrantes han adquirido en el movimiento natural de la población
murciana: «El aumento en el número de nacimientos se debió
en parte a los partos registrados por madres de nacionalidad no española,
que crecieron durante el año pasado».
«Tenemos
más o menos comprobado –agrega Lasheras– que la mayoría de
esas madres son ecuatorianas, peruanas o marroquíes, con una pequeña
presencia de madres subsaharianas. En total, el INE tiene registrados 474
nacimientos de madres no españolas en la Región durante 1999.
Los nacimientos de padre y madre no españoles fueron 359. Como ambas
magnitudes se solapan, debimos tener el pasado año algo más
de 500 nacimientos de niños de madre o de padre y madre no españoles».
Esta
cifra se ha incrementado en los últimos meses, según el responsable
del INE en la Región, ya que el porcentaje de nacimientos de niños
de padres inmigrantes asciende ya a un 20% del total.
Respecto
a la baja tasa de mortalidad de Murcia en relación con otras comunidades,
a pesar de que este índice empeoró en la Región el
pasado año, para Lasheras «significa que la esperanza de vida
va creciendo» en Murcia debido a dos posibles razones: «una
mayor calidad de vida y quizás que el sistema sanitario también
va mejorando, lo que implica que se se alarga la vida de las personas». |