| Los inmigrantes pagan más de 250.000 pesetas por subierse a una patera |
| Estos inmigrantes
han pagado más de 250.000 pesetas por subirse a una patera y jugarse
la vida en el Estrecho. Algunos hacen realidad su sueño, otros mueren
en el intento y muchos son detenidos antes de pisar suelo español.
Todos tienen algo en común. Están en manos de las mafias
de la inmigración que utilizan a niños de 14 o 15 años
como patronos de las "pateras". Lo dice un informe de la "Guardia Civil"
que explica el importante aumento de mujeres embarazadas a bordo de las
frágiles embarcaciones.
La primera y más conocida, cruzan el desierto del Sáhara hasta Marruecos. Allí una patera les ayuda a cruzar el estrecho hasta las costas de Andalucia. Pero el aumento de los controles del ejército marroqui, en pleno desierto, pone en peligro su viaje. Ahora se ha montado recientemente una segunda ruta, los inmigrantes llegan hasta la localidad de Alhyun. Aqui, se juegan, si cabe más, la vida. Las pateras, navegan -en el llamado por los marineros-, rumbo 340 grados, es decir, dirección norte. Los vientos y los oleajes les dan de cara. Si tienen mucha suerte, podrán llegar hasta las Islas Canarias. Las mafias evolucionan a gran velocidad. Los patrones son niños. Aumentan las embarazadas. Y los precios se disparan. Desde hace un año, los patrones localizados por la guardia civil, ingresan inmeditamente en prisión. Esto ha hecho que las redes ilegales utilicen como capitanes de las pateras a jóvenes de 13 o 14 años. Por 70.000 pesetas, pilotan la embarcación. Si son capturados, al ser menores, a los pocos dias están de nuevo en Marruecos y repiten el viaje. Además los llamados pateristas, organizan sus viajes como auténticos militares, llegan a las costas españolas en oleadas de 4 o 5 embarcaciones. Las patrullas de vigilancia no pueden interceptar a todas a la vez. En las últimas dos semanas, 7 mujeres han llegado a nuestras costas en avanzado estado de gestación. Esta no es una casualidad. Si consiguen dar a luz en España, el bebé consigue la nacionalidad española. De esta forma -según señala la ley de reagrupamiento familiar-, la madre tiene el derecho de traer a su marido para que viva con ellos. Las mafias distinguen entre inmigrantes ricos y pobres. Las mujeres embarazas pagan el doble que otra persona. Los que eligen la patera de madera pagan hasta 250.000 pesetas. Los denominados de lujo viajan en lanchas ultraligeras. Este pasaje alcanza el millon y medio. Las redes están cada vez más organizadas. Ahora se producen secuestros. Hay contactos con taxistas y transportistas y se esconden en pisos y locales. El pasado mes de mayo, la guardia civil desarticuló en Murcia una red, que traía imnigrantes en pateras. Una vez en nuestras costas los secuestraba y pedían a sus familiares dinero para dejarles en libertad. Unas imágenes tomadas por cámaras de vigilancia infrarrojas, muestran como los inimigrantes, después de la travesia, cumplen las órdenes de las mafias. Agotados y empapados corren en grupos no superiores a 4 personas y se ocultan entre las rocas de la playa, a la espera de que taxistas o furgonetas vengan a recogerlos. Los subsaharianos, antes de embarcar en la patera, envían desde Marruecos hasta España su pasaporte por correo a algún amigo o familiar que haya llegado antes que él. Asi si consiguen llegar a recuperar sus papeles y si son interceptados, no reconocen cual es su nacionalidad para no ser repatriados. Este año, se han encontrado en las aguas 30 cadaveres de inmigrantes que murieron ahogados. Algunos de los testimonios de los supervivientes fueron dramáticos. No murieron por naufragio sino porque los patrones, al ver la vigilancia de las patrulleras, les arrojan al agua. La mayoria de ellos no saben nadar. Angel Pinto. Madrid. 30 junio |