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2000 - Nº 1519

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España pasa de ser el país más igualitario de la UE a ocupar el octavo puesto, según la ONU 

Los españoles ricos aumentaron en 1998 su distancia en poder económico con los pobres 

MIGUEL BAYÓN, Madrid 
España ha pasado en un año de ser el país de la UE con menos diferencia entre pobres y ricos a ser el octavo, según el Informe sobre Desarrollo Humano 2000, presentado ayer mundialmente por el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), con datos de 1998. La diferencia deriva de las mayores ganancias del 20% más rico de los españoles. En la clasificación del Índice de Desarrollo Humano -que une entre otros los datos de esperanza de vida, las tasas de alfabetización, escolaridad y el producto interior bruto (PIB) per cápita- España sigue siendo el 21 de 174 países. 
 
'Reparto de la riqueza 
y desarrollo humano'
El PNUD calcula la diferencia entre ricos y pobres según el cociente entre los ingresos y el consumo del 20% más rico de la población y el 20% más pobre. España ocupa el puesto octavo, igualada con Grecia (con un cociente del 5,4). El informe anterior la señalaba como el país con menores diferencias (4,4): los pobres, con el 7,1% del total nacional, y los ricos con el 31,4%. En 1998 al 20% más pobre corresponde el 7,5% del ingreso / consumo, mientras que el 20% de los ricos alcanza el 40,3%. Por tanto los españoles más ricos han ganado un 9% más, mientras que los pobres prácticamente siguen igual.
 
 

Austria tiene la menor diferencia (3,2), pero los observadores pronostican que cambiará por los recortes sociales del neonazi Haider. Siguen Suecia, Bélgica, Finlandia y Dinamarca (3,6); Luxemburgo (3,9) e Italia (4,2). Peor que España y Grecia están Holanda (5,5), Francia (5,6), Alemania (5,8), Portugal (5,9), Irlanda (6,4) y Reino Unido (6,5).
 
 

En la clasificación por índice de desarrollo humano, en 1996 España estaba en el puesto 11 del mundo. En 1997 ocupó el 21, y ahora repite el puesto, lo que la sitúa en la zona media de los 46 países de alto desarrollo humano. De los 35 estados con nivel bajo, los 24 últimos son africanos; y en 22 se ha registrado un retroceso en desarrollo humano desde 1990, "sobre todo por la pandemia del sida".
 
 

España tiene un 9,1% de pobreza (personas con menos del 50% del ingreso medio). Presenta una tasa de alfabetización de mujeres del 96,5%, pero el PIB per cápita es de 1,7 millones de pesetas por mujer y 4,1 por hombre. En educación, el gasto público es del 11%, un 81% del cual se destina a enseñanza infantil, primaria y secundaria. En salud, España cuenta con 120.000 infectados de sida. Los médicos son 400 por 100.000 habitantes. La tasa anual de crecimiento demográfico hasta 2015 se calcula en España en -0,2%. La población urbana pasará del 77% actual al 81%, y los mayores de 65 años del 16,5% al 19,7%.
 
 

Canadá, por tercer año consecutivo, encabeza la clasificación, aunque su diferencia entre ricos y pobres es 5,2 y el PNUD le critica porque el Gobierno de la provincia de Ontario persiste en subvencionar a las escuelas católicas y no a las de otras confesiones.
 
 

Luces y sombras
 
 

El informe señala avances en el mundo desde 1970: la esperanza de vida ha aumentado de 55 a 65 años, la tasa de mortalidad infantil ha descendido un 40%, y la matriculación escolar ha subido del 50% al 72%.
 
 

Pero, mientras en los países ricos viven unos 1.000 millones de personas, en el mundo pobre 1.200 millones tienen que sobrevivir con menos de 175 pesetas al día. En los países de la OCDE hay 130 millones "con pobreza de ingresos". Por ejemplo, en Estados Unidos el porcentaje por debajo de la línea de pobreza es del 17%, y le siguen Irlanda y Reino Unido.
 
 

El informe cita que 790 millones de personas "no están adecuadamente alimentadas" (el español cuenta con 3.310 calorías diarias, mientras que el serraleonés, sólo con 2.035). El analfabetismo o la falta de acceso al agua potable afectan a 1.000 millones. 250 millones de niños son explotados laboralmente. 100 millones de menores viven en la calle. Sólo en Filipinas hay 766.000 niños empleados precariamente como criados. 30.000 niños en el mundo mueren cada día por enfermedades evitables. Dos países aún no han ratificado la Convención de Derechos del Niño: Somalia y EE UU.
 
 

Las 200 personas más ricas del planeta poseen más de 175.000 millones de pesetas, mientras que los 582 millones de habitantes de los 43 países menos desarrollados sólo llegan a 146.000 millones de pesetas. Esos países atraen sólo 530.000 millones de pesetas en inversiones extranjeras, es decir, apenas un 0,4% del total mundial.
 
 

La ayuda bilateral de los países ricos a los pobres para salud, educación y abastecimiento de agua y saneamiento sólo alcanza el 8,3% de la ayuda oficial al desarrollo, cuando la Cumbre Mundial de Copenhague en 1995 había fijado un 20%.
 
 

El informe vincula fuertemente el nivel de desarrollo con los derechos humanos. La directora de Información de la ONU en España, Isel Rivero, dijo ayer: "Los derechos humanos son el referente más abstracto y más concreto, el más revolucionario". "No son una recompensa del desarrollo, sino fundamentales en él", señaló Rebeca Ríos, asesora de Derechos Humanos en el PNUD. Y Fernando Mariño, presidente de la Asociación pro Derechos Humanos de España (APDHE) y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó: "No hay desarrollo si no se respetan los derechos humanos en el proceso mismo de desarrollo". 

El mundo pisoteado de las mujeres

M. B, Madrid 
Los derechos humanos de las mujeres se violan en tres esferas, señala el informe del PNUD: "discriminación en cuanto a oportunidades económicas, políticas y sociales; desigualdad en la vida familiar, incluso en el matrimonio y en la adopción de decisiones sobre la reproducción; y violencia basada en el género, desde el hogar a la comunidad, por parte del Estado y en los conflictos armados".
 
 

"Entre los peores peligros personales", advierte el PNUD, "están los que sufren las mujeres". El informe señala la violación como arma de guerra; el 1,2 millones de mujeres y niñas obligadas a la prostitución; la mutilación genital que sufren dos millones cada año; y la violencia doméstica en todas las sociedades, ricas y pobres. "Una de cada tres mujeres ha sido víctima de violencia en una relación íntima" (en Bangladesh, el 47%); además, el informe denuncia el homicidio de mujeres por cuestiones de "honor": 1.000 mujeres murieron por ese motivo el año pasado en Pakistán y 22 en Jordania en 1998.
 
 

De los 900 millones de analfabetos que hay en el mundo, 600 son mujeres. El absentismo escolar se ceba en las niñas de los países pobres: las familias prefieren que trabajen en casa o que se preparen para el matrimonio.
 
 

Corregir la discriminación de la mujer depende más de la voluntad política que de la economía: Japón tiene un PIB tres veces mayor que Costa Rica, pero en potenciación de la mujer ocupa el puesto 41, mientras que Costa Rica es el 24. 

Chirac propone medidas para humanizar la globalización 

XAVIER HORCAJO, París 
"Tenemos que tomar medidas para humanizar inmediatamente la globalización económica; si no, tendremos graves problemas", dijo ayer el presidente francés, Jacques Chirac, al recibir en el Elíseo el informe anual del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Chirac invitó a la ONU a "asumir responsabilidades en lo que respecta a los efectos de la globalización, que tiene indiscutibles ventajas pero también muchos peligros".
 
 

El presidente francés enumeró esos elementos adversos, citando como el principal el que un país quede "excluido del sistema económico global". En segundo lugar situó la degradación del ecosistema y, por último destacó "el aumento de la criminalidad internacional, que aprovecha las nuevas tecnologías y las facilidades que ofrece la globalización de la economía".
 
 

Chirac dijo que en materia de ayuda al desarrollo "el esfuerzo de Francia, como el de los demás países, es muy insuficiente". El mandatario manifestó que no se sentía "orgulloso" de la contribución de Francia, aunque recordó que ésta constituye la segunda cooperación en monto del mundo, por detrás de Japón, y por delante de Estados Unidos. Además, la ayuda oficial francesa es la primera en porcentaje en relación con el producto interior bruto.
 
 

Conciencia
 
 

Sin embargo, según Chirac esta ayuda es insuficiente para paliar la situación en la que se encuentra "la mitad de la humanidad, que sólo cuenta con dos dólares por día", cosa que el presidente francés calificó de "honestamente no aceptable, porque es un verdadero problema de conciencia humana".
 
 

Chirac, que presentó el informe junto al administrador del PNUD, Mark Malloch Brown, propuso "recuperar" la sensibilidad reinante hace años, cuando se empezó a reclamar que se destinara al desarrollo de los países del Tercer Mundo un mínimo del 0,7% del producto interior bruto de los países desarrollados.
 
 

El presidente francés dijo que "después de diez años, no constatamos que el problema disminuya. Estamos ante un proceso sumamente peligroso, aunque yo no creo que sea irreversible". Chirac admitió que "existe un nexo directo entre la democracia, la libertad, el buen gobierno y el desarrollo". Anunció que piensa poner énfasis en la ayuda al desarrollo en la cumbre de países industrializados de Okinawa (Japón), el próximo mes. Según Chirac, la relación entre bienestar y derechos humanos "es indisociable", y se mostró partidario de que se incluya en los debates sobre la globalización, de la misma forma que se discute sobre el comercio o los capitales. 

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