| JOSÉ
JOAQUÍN PEÑARRUBIA Delegado del Gobierno en Murcia
«La
reforma recrudecerá las penas por explotar y traficar con inmigrantes»
«La
ley actual ha provocado un efecto llamada que ha incrementado la entrada
de ilegales significativamente»
PAZ
GÓMEZ • MURCIA
No
será tan perjudicial. El delegado del Gobierno en Murcia critica
que la oposición, los sindicatos y las ONG estén generando
la alarma entre los inmigrantes al «filtrar una versión interesada
y sesgada» del borrador que ha preparado el Gobierno para reformar
la ley de Extranjería. En contra de lo divulgado, José Joaquín
Peñarrubia asegura que «todos los extranjeros, legales o ilegales,
tendrán asistencia sanitaria con sólo empadronarse y acceso
a la educación obligatoria». Se mantiene la posibilidad de
la reagrupación familiar, la expulsión rápida será
para delincuentes y el contingente se aprobará acorde a la oferta
laboral. Asegura que «se recrudecerán las penas por traficar
con extranjeros» y advierte de que «el efecto llamada de la
ley en vigor ha traído a cantidades significativas de ilegales».
Pregunta.
¿El Gobierno va a pegar un recorte a los derechos de los inmigrantes
con la reforma de la ley de Extranjería?
Respuesta.
Eso no es cierto. Los partidos de la oposición, sindicatos y Organizaciones
No Gubernamentales (ONG) han filtrado a los medios de comunicación
una versión interesada y sesgada del borrador de la reforma. Este
borrador busca el mayor consenso posible sin recortar ni un derecho fundamental
de los inmigrantes que residen en este país.
P.
Entonces, ¿por qué se reforma una ley tan reciente?
R.
Porque hemos pasado de una ley socialista muy restrictiva, que se limitaba
a establecer el modo de controlar el acceso de los flujos migratorios,
a la ley actual, que es la más permisiva de toda Europa. Se trata
de buscar un punto medio y equipararnos a las legislaciones del resto de
la Unión para ordenar la inmigración y garantizar la integración
social de todos los extranjeros. Nada tiene que ver con quitar derechos.
Se respeta el derecho a sindicarse, a la huelga, de libre circulación,
de reunión, a la Seguridad Social, a la asistencia jurídica...
P.
Las organizaciones sociales se quejan de que el Gobierno resta servicios
básicos a estas personas. ¿Qué pasará con la
asistencia sanitaria?
R.
Tampoco es cierto que la reforma abogue por atender sólo a los legalizados.
El borrador recoge que sea cual sea la situación administrativa
del extranjero, recibirá la misma atención sanitaria que
un español. El único requisito es estar empadronado para
que sepamos que existe y organizar los servicios. Los que no se empadronen,
tendrán los servicios de urgencia, excepto las mujeres embarazadas
y los menores de 18 años, que acceden a la atención primaria
aunque sean ilegales.
P.
¿Y la educación?
R.
Sucede lo mismo. Todos los extranjeros menores de 18 años tendrán
acceso gratuito a la enseñanza obligatoria. Y el resto de servicios
básicos se plantean de igual modo. Los residentes extranjeros pueden
solicitar la reagrupación de familiares: cónyuge, hijos y
menores o incapacitados.
P.
Asociaciones como Atime han advertido de que si se acelera el proceso de
expulsión, los inmigrantes ilegales tendrán miedo a empadronarse
o a denunciar abusos y a mafiosos...
R.
Como delegado del Gobierno acredito que el padrón nunca será
utilizado para expulsar a nadie. Es el medio mínimo para organizar
los flujos migratorios y su asistencia. Además no es cierto que
la reforma se apruebe para poder expulsar a más ciudadanos sin regularizar.
Con la ley de 1985, las fuerzas de seguridad tenían un arma para
echar del país a los inmigrantes sin papeles y se utilizó
con mesura y equidad. La vía rápida queda para delincuentes
y personas que amenacen la seguridad nacional. Tampoco deben tener miedo
a los cuerpos de seguridad: han dado suficientes muestras de que cuando
un extranjero se acerca a una comisaría para denunciar a una red
de tráfico de inmigrantes o la explotación laboral, se tiene
en consideración por parte de la justicia y no se le echa del país.
P.
Pero ampliar la regularización permanente de 2 a 5 años,
negar la asistencia jurídica a los irregulares y controlar la movilidad
geográfica pueden ser medidas perjudiciales...
R.
La difusión de esos cambios tampoco es cierta. La asistencia jurídica
gratuita estará garantizada para todo los residentes legales y los
irregulares serán asistidos cuando el delito afecte a su permanencia
en el país. No se prohibirá la movilidad a los legalizados,
y los ilegales se supone que no están aquí. Esa medida está
limitada a casos de seguridad o personas que hayan cometido delitos.Y la
regularización a los 5 años es el plazo de tiempo establecido
en la mayor parte de Europa. Dar la permanencia a los 2 años, como
está recogido en la ley actual, es un proceso prácticamente
automático, y sirve para engañar a las víctimas de
las mafias. Los desaprensivos les prometen esconderles hasta que pasen
los dos años. Esos procesos ya están provocando un efecto
llamada.
P.
¿Ese efecto llamada ha repercutido en la Región?
R.
Sí. Desde que empezó el proceso de regularización
la entrada de ilegales ha aumentado en cantidades significativas. La ley
generará consecuencias graves de seguir tal y como está.
No hay una capacidad ilimitada para acoger extranjeros.
P.
Entonces, ¿los 2.000 ó 2.500 ilegales que ya viven la Región
sin papeles quedan condenados a la economía sumergida hasta dentro
de cinco años?
R.
No sé de dónde se han sacado las ONG esas cifras de irregulares.
Hasta que no finalice la regularización no sabremos el alcance real
de la inmigración.
P.
Pero sean los que sean, ¿hay una alternativa para estos ilegales?
R.
El contingente de permisos de trabajo que se publique anualmente. Va a
ver una oferta de contratos laborales, pero se acordará con cada
comunidad y las patronales para que responda a las necesidades reales del
mercado y de cada sector de actividad.
P.
A raíz de la furgoneta interceptada en Mijas con 37 inmigrantes
hacinados que se dirigían a Murcia, se ha desatado la duda sobre
la existencia de mafias asentadas en la Región. ¿Hay o no
hay redes que trafican con personas?
R.
No tenemos constancia de que en la Región operen mafias que trafican
con extranjeros. Las investigaciones sobre el caso de Mijas siguen en marcha,
pero sospechamos que en Murcia encontraremos sólo eslabones de esa
red que engañó a los 37 inmigrantes. La cabeza de la mafia
puede estar en África y los mercenarios que contratan aquí
no tienen ni idea de quién maneja los hilos. Otro aspecto positivo
de la reforma es la lucha contra estas mafias: se recrudecerán las
penas que se imponen a los que trafican, abusan y explotan de estas personas
de terceros países.
P.
¿La planificación de los flujos migratorios también
tendrá en cuenta los brotes racistas?
R.
El borrador incluye medidas contra la discriminación, el racismo
y la xenofobia. De momento no hay por que preocuparse. Hemos tenido pequeños
brotes que han sido controlados, pero los conflictos no fueron motivados
por el color de la piel o la religión, sino por la marginación,
la pobreza y la consiguiente exclusión social en la que viven algunos
extranjeros. |