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El director general de Coordinación de Políticas Migratorias
de la Junta de Andalucía, Pedro Moya, afirmó en Málaga
que el cupo de entrada de inmigrantes es insuficiente, ya que la demanda
de mano de obra es superior al número de personas que obtienen permisos
de residencia y trabajo.
Para Moya, el problema radica en que el Gobierno "está obsesionado"
por los flujos irregulares de inmigración, aspecto que se solventaría
con una "buena política de cupos", ya que la actual, que permite
la entrada a 30.000 cada año, es "ficticia e insuficiente".
En este sentido recordó en rueda de prensa que el presidente
de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, y el presidente andaluz,
Manuel Chaves, han declarado que es necesario que "se flexibilice y amplíe
el cupo", ya que se precisa mano de obra inmigrante para algunas tareas.
El director general de Coordinación de Políticas Migratorias
se reunió hoy con colectivos sociales de ayuda a los inmigrantes
y tenía previsto participar en una mesa redonda sobre "El tratamiento
de los flujos inmigratorios por parte de las autoridades de ambas orillas.
Moya se refirió a la reforma de la Ley de Extranjería,
que está generando "una polémica importante", ya que la vigente
es "garantista de los derechos de los inmigrantes", progresista, que desde
el punto de vista humanitario "está bien hecha" y que se elaboró
con el consenso de todos los grupos políticos.
Respecto a la Ley de Extranjería, mañana va a Consejo
de Ministros el proyecto de ley de reforma, una iniciativa que, según
señaló, se anuncia "claramente restrictiva" respecto a la
actual y que enfoca todo el fenómeno de la inmigración sobre
el aspecto de los derechos de los inmigrantes.
El Gobierno central considera que se debe efectuar un "recorte sustancial"
en los derechos de los inmigrantes y, según Moya, esta actitud del
gobierno se debe a que se ha alarmado de forma precipitada ante la inmigración,
que en España es un fenómeno muy controlado.
"Se están lanzando desde la Administración central ciertos
mensajes de alarma para crear un caldo de cultivo en la sociedad favorable
al cambio de la ley", mensajes que hacen referencia a la llegada de oleadas
de inmigrantes, por lo que la solución sería recortar los
derechos para que venga menos gente.
El director general señaló que estas premisas "son falsas",
porque, en primer lugar, las cifras de inmigrantes en España "no
son preocupantes", ya que se calcula que pueden haber entre 800.000 y un
millón, lo que sitúa a España como el país
comunitario con un nivel más bajo de inmigración.
También se refirió a que no es válida la creencia
de que por recortar los derechos vengan menos extranjeros, ya que, "por
mucho que se supriman aquí, siempre estarán mejor que en
su país de origen", por lo que esta medida, apuntó, no resolverá
el problema.
Agregó que el fenómeno de las mafias de tráfico
de inmigrantes sí es un problema importante que hay que erradicar,
ya que se va a sustituir al de las drogas, ya que "es menos peligroso y
más rentable".
En la lucha contra las mafias, el Gobierno puede contar con todo el
apoyo tanto de la Junta como del PSOE, aunque, precisó Moya, para
ello hay que "aprovechar" sucesos como el de Mijas, en el que se descubrieron
a 36 inmigrantes ilegales en una furgoneta y se expulsaron del país
sin tomarles declaración, "lo que hubiera sido una oportunidad para
averiguar datos sobre estas organizaciones."
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