| Traficar
con inmigrantes genera millones y está menos penado que hacerlo
con droga
Es
un negocio redondo para las mafias, que obtienen grandes beneficios y no
se exponen más que a cuatro años de cárcel como máximo
Traficar
con inmigrantes comienza a ser más rentable que traficar con droga.
Y menos arriesgado. Se trata de un negocio que mueve en torno a los 50.000
millones al año y que acarrea penas de no más de cuatro años
de cárcel. Las mafias, por eso, empienzan a mejorar su infraestructura
y han cambiado las pateras por lanchas, según explica el secretario
de Estado, Enrique Fernández Miranda. En lo que va de año,
policía y Guardia Civil han desarticulado 111 grupos dedicados al
tráfico de seres humanos y han detenido a 389 implicados. Más
de 30 de esos grupos sólo ofrecían a sus «mercancías»
una salida: la prostitución.

|
JUAN
LUIS GALLEGO MADRID
J.
M. VIDAL
|
Entre
seis meses y un máximo de cuatro años de prisión por
traficar con personas. Un mínimo de tres años y, quizás,
más de nueve por traficar con droga. La compra-venta de inmigrantes
ilegales comienza a ser un rentable y poco arriegado negocio en el que
se vuelcan, con más profesionalización cada día, las
mafias de la delincuencia organizada. Algunas de ellas han decidido cambiar,
o mejor, combinar el tráfico de ambas mercancías.
Es
difícil cuantificar el dinero que mueve este negocio, pero un simple
cálculo sobre los datos disponibles sirve para hacerse una idea
de su rentabilidad: cada año son repatriados a Marruecos unos 23.000
inmigrantes, de los cuales un altísimo porcentaje ha pagado por
adelantado por llegar a España una media de 200.000 pesetas, es
decir, un total de 4.600 millones de pesetas. Otra aproximación:
hasta el pasado lunes, Interior había recibido casi 174.000 solicitudes
de inmigrantes que quieren regularizar su situación; también
la mayoría de ellos pagó para llegar.
El
negocio es tan rentable que las mafias han potenciado su infraestructura
para intentar sacarle el mayor partido posible. «De las pateras casi
a remo han pasado a utilizar lanchas neumáticas con cabida para
veinte o treinte personas», explica el nuevo delegado para la Inmigración,
Enrique Fernández Miranda.
 
|
|