Una joven de 26 años, E.L.V., falleció ayer tras asestarle una puñalada un individuo de aspecto magrebí en un mercadillo dominical del barrio de Santa María del Aguila de El Ejido (Almería), según informó el servicio de emergencias 061.
Según dijeron varios testigos presenciales, hacia las once de la mañana la muchacha recibió la puñalada tras advertir a una mujer de que un hombre le estaba intentado sustraer el dinero del bolso. Al percatarse este individuo de que había sido descubierto, propinó una puñalada a la joven y se dio a la fuga.
El suceso pudo ser presenciado por numerosas personas, ya que ocurrió en el mercadillo que semanalmente se instala en el barrio ejidense de San María del Aguila.
La fallecida, según las fuentes, está casada y es madre de un niño.
Hasta el lugar se desplazó un equipo del 061, que no pudo hacer nada por reanimar a la víctima ya que ésta murió de forma instantánea.
Manifestación popular
El presunto homicida fue detenido las 13.00 horas, unas dos horas después de que se produjera la agresión mortal en el mercadillo dominical de la barriada de Santa María del Aguila de esta localidad almeriense.
Varios miles de vecinos de esta barriada cortaron desde primeras horas de la tarde el tráfico en la Autovía del Mediterráneo, sobre cuya calzada han prendido fuego a varios neumáticos, y la antigua Nacional-340, acceso a El Ejido, en protesta por esta agresión.
Numerosos agentes de la Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil tratan de desviar la circulación por caminos alternativos, ya que ambas vías estaban cortadas en ambos sentidos y los cortes están produciendo retenciones de vehículos de hasta dos kilómetros.
El pasado 22 de enero dos agricultores murieron en El Ejido tras mantener una disputa con un inmigrante, quien supuestamente golpeó con una piedra a José Luis Ruiz Funes y degolló a su vecino Tomás Romera cuando ambos se encontraban en un camino entre invernaderos.
Días después, unas diez mil personas se manifestaron en El Ejido para mostrar su repulsa a la violencia y solidarizarse con las familias de las dos víctimas.