La Nueva España  Sección: España 
7 DE FEBRERO DE 2000
UNA MUCHEDUMBRE PERSIGUE Y AGREDE A MAGREBÍES QUE MANIFESTABAN SU REPULSA POR EL ASESINATO DE UNA JOVEN

El crimen de El Ejido desencadena una caza racista de inmigrantes
 
 
Lugar donde fue asesinada Encarna López. 
El Ejido

     La localidad almeriense de El Ejido vivió ayer una jornada de auténtica violencia con un balance de 22 heridos, en la que se reprodujeron los incidentes ocurridos durante la madrugada del domingo, con ataques de grupos de vecinos a inmigrantes en protesta por el asesinato de una joven de 26 años apuñalada supuestamente por un magrebí. El presunto asesino, de 21 años y que, al parecer, sufre trastornos mentales, fue detenido poco después de asestar la puñalada a la muchacha en el mercadillo dominical de Santa María del Águila.

     La víctima fue enterrada ayer por la tarde tras una ceremonia a la que acudieron miles de personas. Horas antes, un grupo de vecinos de El Ejido comenzó a increpar y a agredir con palos y barras metálicas a unos doscientos ciudadanos de origen marroquí que se manifestaban en el barrio de Las Norias como muestra de repulsa ante el apuñalamiento. Los inmigrantes se vieron obligados a dispersarse ante la actitud agresiva de los vecinos y pudieron huir gracias a la intervención de la Policía.

     Ataques a las autoridades

     Los disturbios se reprodujeron por la tarde, después de que concluyera el entierro de la joven. Los vecinos quemaron varios coches de inmigrantes y destrozaron locutorios de teléfonos y establecimientos relacionados con este colectivo en protesta por el asesinato de Encarnación López. Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando el subdelegado del Gobierno en Almería, Fernando Hermoso, fue agredido por un grupo de personas que le golpearon en la cabeza y en la espalda. El subdelegado tuvo que huir en su coche oficial, que fue perseguido por las calles del pueblo, mientras el delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado; el alcalde de El Ejido, Juan Enciso, y otras autoridades se tuvieron que refugiar en la iglesia, de donde salieron unos quince minutos después escoltados por quince furgones.

     El entierro se desarrolló sin incidentes, aunque poco después algunos hombres, armados con palos y objetos contundentes, se reagruparon en los principales barrios de El Ejido y algunos vehículos fueron incendiados.

     Numerosos efectivos de la Policía Nacional y de la Policía Local de El Ejido intentan calmar a los más exaltados, quienes también amenazaron a grupos de televisión e insultaron a los periodistas. Los equipos de televisión que cubren los disturbios tuvieron que pedir protección policial.

     El portavoz de la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes en España, Mustafa Mrabet, anunció que su asociación se personará como acusación particular en el proceso judicial que se abra contra el homicida. «Nosotros denunciamos cualquier tipo de asesinato, sea quien sea la víctima, de origen marroquí o de cualquier nacionalidad, porque estamos por la convivencia y la normalidad».

 
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