Universitat de Barcelona
Facultat de Dret
Graduat en Criminologia i Política Criminal
Graduat en Investigació Privada
Historia del Pensamiento Criminológico
Prof. Dr. Julio Zino Torrazza


LAS DROGAS
 

NOEMI SOLERO SANCHO

SERGIO SÁNCHEZ MOLINA

Mª FRANCISCA ROJO VEGA

JOSE Mª MONTERO RODRIGUEZ

ARIADNA PALOMARES MANCHADO

1º DE CRIMINOLOGIA 1999-2000
 



 

PERIODO 1968-1976

INTRODUCCIÓN

En ese y otros órdenes, el Estado contemporáneo ha asumido los afanes eclesiásticos, alegando imperativos del progreso científico allí donde su predecesor se justificaba por mandatos divinos.

Insertando en su concreto presente, el control farmacológico no es un proyecto disociable del que potencia la propaganda como información fundamental y ubicua. Lo equivalente al poder farmacrático planetario es el proceso de noticias hecho por mass media que se concentran progresivamente en menos manos, donde la vieja censura es autocensura y la libertad de expresión depende del acceso o falta de acceso a esos cauces. En su orgánica unidad, ambas cosas se ligan muy estrechamente al Estado contemporáneo llámese de Bienestar, Asistencial, Terapéutico o Social, tanto en sus formas librecambistas como colectivas. Este modelo de gestión se halla en fase expansiva, transformando el Gobierno mínimo preconizado por los demócratas del siglo XVIII y el XIX en una alternativa particular de Gobierno máximo, organizada sobre mecanismos de teledirección que, por eficacia y economía, sustituyen con ventaja a las previas disciplinas diseñadas para "instrucción" del pueblo.

Aunque novedosa, la pretensión de controlar el ánimo se entiende como efecto local de premisas más generales, orientadas a perpetuar una supervisión que el Estado moderno hereda del antiguo modelo de dominio y aplica a condiciones de vida distintas. Efectivamente, en el mundo actual sobran alimentos y medios para proporcionar confortable acomodo e instrucción a todos sus habitantes. Ni el hambre ni, la intemperie, ni la incultura son hoy asuntos remotamente necesarios, al modo en que lo fueron durante milenios, sino mero efecto de factores que se reconducen al propio Estado actual y plutocracias anexas cuya existencia suscita agujeros negros idénticos a los producidos por cortes imperiales de otras eras.

En el umbral de su liberación gracias a la tecnología, las sociedades se encuentran inmersas también en una empresa de sumisión a la tecnología, amenazadora entre otras varias razones porque promueve una acelerada muerte del medio ambiente y la calidad de vida. De acuerdo con la misma mecánica, algo en principio basado sobre consumismo, descansa de hecho sobre una férrea manipulación de los consumidores por agencias especializadas en influjo subliminal y lavado de cerebro. Desde esa perspectiva que haya una ortodoxia y una concomitante censura; en materia de substancias psicoactivas es finalmente inseparable de que haya una carrera armamentista, una feudal distribución de la carga tributaria en la mayoría de los países, un fraude planetario en la composición de los alimentos, una manipulación de recursos públicos para provocar dineromanía. En efecto, un ansia compulsiva de dinero es el lubricante perfecto para la maquinaria instalada, como es el asno, se ve inducido al movimiento por la esperanza de morder una zanahoria colgada a algunos centímetros de su belfo, los humanos son movidos por ambiciones innecesarias que en la inmensa mayoría de los casos quedarán insatisfechas.
 

Pero si la ortodoxia en materia de drogas no es una decisión aislable de otras decisiones políticas y económicas contemporáneas, aparentemente desvinculadas de ella, su expreso fin es una homogeneidad de hábitos que se presenta como premisa de "integración social". Esto no es nuevo. Las exigencias uniformadoras han sido impuestas por toda suerte de poderes establecidos, y repudiadas también como verdadero beneficio para la sociedad civil. Resumiendo esa línea dijo Jefferson que la uniformidad de criterio no es deseable para los ciudadanos que la de nariz o mentón, y que el resultado de las coerciones en un terreno como el intelecto subjetivo sólo ha sido dividir a los hombres en una masa de imbéciles y en otra masa de hipócritas. Vale la pena observar que eso no siempre resulta indeseable, si en vez de la perspectiva del ciudadano se adopta la del gobernante.
 

CONDICIONES SOCIOPOLÍTICAS Y ECONÓMICAS
En este periodo España pasaba por su primera crisis económica, que gracias a la afluencia de turismo no llegó a ser tan caótica.

Con el Concilio Vaticano II N, la iglesia experimentó transformaciones y junto con estas se aprueba la Ley de Prensa, y tras la cual también se establece la sucesión del
Rey Juan Carlos, la Ley de Libertad de Religión y la Ley General de Educación. Estos cambios ocurrirán por los requisitos de trabajadores, estudiantes y ante todo por los del Régimen.

En 1973 con la Crisis Energética empieza un conflicto de trabajadores en todo el país, el cual se agrava aún más con la muerte de Carrero Blanco ("el delfín" de Franco), aumentando al mismo tiempo la actividad de ETA.

Hacia estas acciones, la contestación del dictador no se hizo esperar, en 1974 hizo fusilar a Puig Antich y en 1975 a militantes de ETA y FRAP, mientras tanto la oposición se iba formando.
 

DROGAS LEGALES E ILEGALES

Entre las ilegales se encuentra la cocaína, a la que se relaciona con artistas e intelectuales, cuyo valor de consumo es similar al de la heroína. Ésta, en la España del 77 no tenía todavía un discurso social específico.

También había derivados de opiáceos así como " grifa" de la cual se obtuvo más tarde lo que ahora llamamos el "hachís", cuyo consumo llegará a ser habitual entre los jóvenes.

El comercio de todas estas drogas ilegales es muy similar, quienes "trafican" con éstas son individuos con mentalidad progresista, a los que ni la política ni la situación del país les llega a importar mucho. En un principio se les relaciona con la clase baja, pero esto no es del todo cierto porque los mayores involucrados son artistas, universitarios y profesionales.

Respecto a las drogas legales, hubo un tiempo en que España se dedicó a exportar a países del norte de Europa, tranquilizantes y anfetaminas. Al mismo tiempo que España se habría mundo exportando, el país se vio ante un aumento excesivo de tabaco y alcohol, lo cual hizo cambiar los patrones de consumo y alarmar a la sociedad.
 

RECURSOS SANITARIOS

Los primeros recursos fueron dirigidos a la atención de alcohólicos, junto con programas psiquiátricos. Esto ocurrió a finales de los sesenta y a principios de los setenta.

Pero en este tiempo el alcoholismo se veía como un problema muy diferente al de la droga.

En estos centros más tarde también se trataría el problema con la morfina y las anfetaminas.

En 1967 el Convenio Unico de Viena, obliga a la policía a tener un cuerpo especial para la investigación de estupefacientes, poco a poco se van relacionando con instituciones de EEUU, hasta dar una importancia especial al tema.

La Comisión Interministerial será la primera en coordinar el tema de la "intervención social".

En 1985 se crea el" Plan sobre las drogas".
 

GRUPOS CARACTERÍSTICOS

El grupo más común fueron los "JIPIS", en un principio se pensaba que eran jóvenes sin familia, pero era todo lo contrario se trataba de jóvenes con familia, estudios, trabajo, dinero… que dejaban todo sólo para vivir la vida en comunidad ( a su "bola").

Para pertenecer a este grupo no hacia falta nada, ni ser de una clase social ni no serlo, nada. Simplemente tener " el corazón abierto a todo", sobre todo a no hacer nada.

Este grupo era consumidor de drogas como hachís, así como LSD. Estas drogas simbolizaban al grupo como tal, otorgándoles una identidad.

En España este grupo no fue muy significativo, pero si lo fue en EEUU.
 

MODELO DE GESTIÓN Y PERCEPCIÓN

El problema de la droga no es reconocido en España hasta finales de los sesenta, tras lo ocurrido en EEUU. Ya que el consumo se convierte en algo natural, ya no se trataba de varias personas, sino de cientos.

Esto da lugar a una serie de medidas, que no dieron fruto, por lo que el Régimen quedó con una muy mala imagen frente al tema de la "intervención social".
 

PERIODO DE 1977 A 1981
 

CONDICIONES SOCIOPOLÍTICAS Y ECONÓMICAS

Aumento de la densidad demográfica en los años 70 en los cuatro focos provinciales de atracción migratoria interna: Madrid, Barcelona, Vizcaya y Guipúzcoa.

Básicamente dicho aumento de población se debió a varios hechos:

Todos estos puntos acaecidos a la vez dieron lugar a que aumentara el paro y por consiguiente a una creciente desigualdad entre las distintas clases sociales.

En 1977 se inicia la transición política, el proceso de transformación del sistema político franquista en una democracia que se alargará hasta 1982. Durante este periodo habrá una serie de turbulencias varias, como por ejemplo la actividad terrorista de ETA y de grupos de ultraderecha en un claro intento de desestabilizar la situación social y política del país en su transición hacia la democracia. Progresivas amnistías y legalizaciones de grupos políticos, manifestaciones democráticas, sindicales y nacionalistas.

El 15-07-77 hay elecciones generales. En 1978 es aprobada la Constitución y en 1979 los Estatutos de Autonomía para Cataluña y Euskadi. El 23-02-1981 hay un intento de golpe de Estado. El 09-12-1981 el gobierno español firma el protocolo de adhesión a la Organización del Tratado del Atlántico Norte( OTAN). La oposición critica el modo de ingreso y solicita que sea la nación la que decida mediante un referéndum.
 

DROGAS SIGNIFICATIVAS LEGALES E ILEGALES

En este periodo se extiende el consumo de las principales drogas legales como el alcohol y el tabaco así como el modo de beber y fumar ( mayor introducción de combinados fuertes y mayor consumo en los fines de semana. El fumar se extiende a la población femenina y ya es "normal" fumar en al calle).

Masificación del uso de hachís y pérdida de su carga ideológica. A partir de 1979 el hachís irá siendo sustituido por la heroína por las subculturas del momento marcando unas nuevas pautas en el consumo y problema de las drogas.
 

DROGAS LEGALES


DROGAS LEGALES ( con posible uso ilegal)


DROGAS ILEGALES

RECURSOS ASISTENCIALES E INTERVENCIONES PARA LOS TOXICÓMANOS

Uno de los hechos más destacados de nuestro país en la etapa política anterior es la falta de una red de servicios públicos dirigidos a al atención de grupos con una problemática muy específica: asilos, hospicios, etc. Cada grupo tendía a crear sus propias instituciones.

La llegada de la democracia ha provocado el nacimiento de redes de servicios únicos dirigidos a la población en general: sanidad, servicios sociales, etc.

El ordenamiento penal tiene como objetivo penar y la posibilidad que ofrece son la de mayor o menor pena o incluso la no-aplicación de la pena. Otro aspecto es la ausencia de medidas alternativas a la pena de prisión. Esto marca de forma fundamental la característica señalada anteriormente, y hace descansar sobre el sistema penitenciario la posibilidad de ofrecer alguna oportunidad de inserción al condenado en general y al drogodependiente en particular.

La Ley Orgánica General Penitenciaria de 1979 sigue equiparando a los toxicómanos con los enfermos mentales y entiende que deben seguir recibiendo la atención sanitaria en el mismo lugar.

En los años 77-81 empieza a penetrar en España la Iglesia Evangélica y sobre todo la organización "El Patriarca", que será una especie de granja comuna dirigida por personas que habían pasado por el mundo de la droga y que trataban a personas dependientes de ella.

Pero no será hasta alrededores de los 80 cuando se abrirán los primeros centros sociosanitarios públicos.
 

GRUPOS CARACTERÍSTICOS

Por lo general, el individuo que se ve "necesitado" de consumir alguna droga, proviene de ambientes familiares difíciles( madre prostituta, abandono familiar de los hijos) donde las desavenencias conyugales conforman un auténtico caos o fracaso familiar vertido sobre los hijos en edad de 14 a 18 años, edad en la que se busca la propia identidad. También influyen los fracasos escolares, amorosos…. , frente a todo ello, la droga aparece como una solución cómoda y fácil al anhelo de evasión de esos problemas, en un intento, al principio premeditado y luego no tanto de protegerse de ellos.

Hacia el final de la etapa 77-81 surgen los "punkis", etiquetados como radicales urbanos que pregonaban la falta de expectativas que para ellos había en la nueva sociedad que se estaba consolidando.

Alrededor de 1977 la heroína se expandió a algunos jóvenes de clases medias y trabajadores. El cannnabis y el alcohol ayudaban a animarse en festivales musicales, manifestaciones y celebraciones varias para festejar el retorno de la democracia. La heroína es apreciada como protección y aislamiento del mundo.

Es entonces cuando surge el concepto de drogadicto, para referirse a unos jóvenes urbanos, con fracaso escolar, dificultades en inserción familiar, laboral y social en el que su lema es "buscarse la vida como se pueda", y que muestran un tipo de uso de drogas como es la heroína inyectada en vena, lo que facilita un referente identificador muy fuerte, tanto a los efectos de la reacción social como para ellos mismo.

El uso de las drogas citadas era considerado, si no con simpatía, si al menos con tolerancia entre grupos con estilos de vida más convencionales, pero que también participaban de alguna manera en los procesos de cambio de aquella época.
 
 

MODELO DE GESTIÓN Y PERCEPCIÓN DEL PROBLEMA DE LA DROGA

En el año 1977 las bases del "problema de la droga" a partir del modelo penal, progresivamente dominante en todo el mundo y basado en el paradigma represivo-criminalizador ya estaba presente en España.

Algunos gobiernos occidentales, entre los que se cuenta España trataban de reducir el aspecto dramático del conflicto legalizando el consumo pero no el tráfico del cannabis, marihuana y hachís, con dispares fortunas ya que las figuras jurídicas que se vulneraban eran mayores que las que se preservaban. Si el consumidor era sorprendido con una cantidad de droga no se sabía cuanto era legal llevar, si se negaba a decir el nombre del traficante podía acusarle de encubridor.

Combate legislativo existente en el periodo de 77-81:

La ley de peligrosidad y rehabilitación social de 4 de agosto de 1970 dispone que serán declarados en estado peligroso los toxicómanos sean o no delincuentes, y los traficantes delincuentes( art. 2).

Una de las novedades del artículo 344 del C.P tras la reforma de 1983 es la referencia que efectúa a "sustancias psicotrópicas" como objetos cuyo tráfico, al igual que el de "drogas tóxicas y estupefacientes" se declara penalmente prohibido. La falta de mención a tales sustancias en el artículo 326 del Proyecto de Ley Orgánica del C.P de 1980 había motivado parcialmente la enmienda en la que se proponía añadir el término "psicotrópica" al de sustancias tóxicas o estupefacientes, y ello a fin de dar cumplimiento al convenio de Viena de 1971 y obtener una mayor precisión acerca de las sustancias objeto de tráfico y consumo ilícito.

Mientras, el delito consistía hasta la reforma de 1983 en favorecer de cualquier manera el uso de drogas tóxicas o estupefacientes o facilitarlo y el texto legal consideraba que esas acciones ya se daban cuando se ejecutaran actos de cultivo, fabricación, elaboración, transporte, tenencia, venta, donación por tráfico.

El supuesto del que tiene droga para su consumo particular y piensa venderla para financiar nuevas compras pone de manifiesto que el tipo de tenencia, interpretado en forma literal, permite considerar como acción genéricamente peligrosa al pensar en el tráfico. Así se deduce de lo sostenido en la sentencia de 1444, de 19 de diciembre de 1980, del Tribunal Supremo: " … pero cuando la tenencia con la finalidad indicada el autoconsumo) se une el propósito de destinar a la venta una cantidad se comete el delito ahora incriminado".

Modalidades delictivas contempladas en el párrafo primero del artículo 344 sistematizadas siguiendo la jurisprudencia del Tribunal Supremo:

El aumento del tráfico ilícito de drogas ha sido gradual y llega en la actualidad a alcanzar altas cotas.
 
 
AÑO 
CAÑAMO
COCAINA
L.S.D. 
OPIACEOS
1977  10.528  22.600 2.367 9.677
1978  6.812  14.934  4.332 8.537
1979  20.020  45.124 10.124 16.140
1980  11.391 5.800  14.868  14.865
1981  11.912 47.069 24.472 34.000

Esta gráfica nos demuestra que la droga debe considerarse un "hecho social total, de creciente extensión, que debe ser desaprobado socialmente y constituir, precisamente con esta desaprobación, uno de los medios más eficaces contra la misma, ayudada por la educación, la publicidad, el modelo institucional, todo ello bajo permanente control de las autoridades.

En cuanto a la cantidad, la tesis general es que la posesión de cantidades que exceden las que prudentemente pueden dedicarse al autoconsumo es indicativo del propósito de traficar o difundir la droga( sentencias Tribunal Supremo de 25-01-80 y 20-11-80).

Drogas más frecuentes utilizadas por los drogadictos españoles. Cifras tomadas de la obra de Octavio Agual ( drogas y fármacos de abuso, Consejo general de Colegios oficiales de Farmacéuticos, Madrid, 1981):

DOSIS
 
CLASE DE DROGA       COSUMIDOR MODERADO         CONSUMIDOR ALTO           FRECUENCIA DE CONSUMO
Heroína                     0,1g.                          0,4 g.                    Diaria( 2 a 3 veces)
Cocaína                     1,2g.                          3,5 g.                  Diaria (hasta 16 tomas)
Anfetaminas              0,56 g.                        0,6g.                     Diaria (1 a 3 veces)
L.S.D                      0,000020g.                0,000020g.                 Semanal
Grifa                            15g.                          20g.                       Diaria
Hachís                          5g.                            5g.                           Diaria
Aceite normal                 0,6 g.                      0,6 g.                       Diaria
Aceite rojo                  0,10 g.                       0,015g.             Bisemanal* (vía gástrica)

*en este caso la frecuencia se reduce por la gran toxicidad del producto y su mayor efecto por la vía gástrica.
 
 

REVISIÓN HISTÓRICA DE LOS PROGRAMAS DE PREVENCIÓN DE LAS DROGODEPENDENCIAS EN ESPAÑA

Durante la década de los 70, el fenómeno del consumo de drogas comienza a ser motivo de preocupación para la sociedad española, lo que da lugar –de forma aislada y puntual- a algunas actuaciones "preventivas", sobre todo en el ámbito escolar. Ya en los primeros años de la década de los 80, se registra una tímida actividad institucional concretable en iniciativas, también aisladas, a cargo de algunos Ayuntamientos, Diputaciones Provinciales y asociaciones privadas. No obstante, puede afirmarse que la Administración carece todavía de una política coordinada y de unos recursos específicamente dedicados a este problema.

En 1978 se crea la Comisión Interministerial para el estudio de los problemas derivados del consumo de drogas, con la finalidad de coordinar las acciones que llevaban a cabo los distintos Ministerios, vinculados de una y otra forma a este tema. No obstante, el propósito de dicha comisión no pudo cumplirse, ya que ni por sus competencias ni por los Ministerios que formaban parte de ella, era factible establecer una política global y coordinar acciones, en la mayoría de los casos inexistentes.

Principales disposiciones legales sobre drogas promulgadas en España en este periodo:


También hay que destacar que desde principios de los años 809, ha sido constante en España la utilización de los medios de comunicación como soporte de estrategias de prevención. Cuando la opinión pública reclama actuaciones urgentes ante el problema de la droga las instituciones reaccionan con campañas, dictadas más por la necesidad de transmitir la impresión de que se estaba dando una respuesta a dicho problema, que por el análisis del impacto real de los contenidos que se transmiten. Buena parte de las campañas recurren a mensajes directos en negativo, en los que se habla de la droga en singular, con presencia de famosos o caras conocidas La información disuasoria se plantea bajo cierta dosis de utopismo e ingenuidad, exigiéndosele mucho más de lo que puede ofrece
 

PERIODO DE 1982 A 1992

CONDICIONES SOCIOPOLÍTICAS Y ECONÓMICAS

En el año 1982 se inicia lo que se podría llamar un periodo de "estabilidad democrática" con la victoria del "Partido Socialista Obrero español" en las elecciones del 28 de octubre.

Desde 1982 hasta 1986 el modelo de política económica se caracteriza por dos elementos:

- El trasvase de las rentas al excedente empresarial.

- Presencia del capital extranjero a fin de atenuar el tradicional estrangulamiento de la balanza de pagos.

También hay que señalar, que se empieza a dar una reconversión industrial; que durante el año 83-84 se habla bastante sobre " seguridad ciudadana" en referencia al tema de delincuencia unido al de droga, tema que por esta época causa bastante alarma social; que se da una recuperación económica; y un hecho importante como es la entrada de España en la Comunidad Europea.

Durante estos años el gasto público crece vertiginosamente con escaso control. Y es cuando se ve más claramente la necesidad en España de consolidar y ampliar el Estado de Bienestar( recogido en C.E.), el cual debe cumplir una doble función:

- legitimadora del sistema en cuanto apaciguadora y encauzadora del conflicto social.

- habilitadora de una demanda suficiente en la economía en cuanto asegura unas mínimas rentas a colectivos que en otro caso no tendrían capacidad de demanda.

En 1986 se realiza el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN. Y en 1992 se dan dos grandes acontecimientos con fueron Barcelona ’92 ( Olimpiadas) y la Expo de Sevilla.

Aunque también hay que destacar pequeñas crisis como la huelga general de diciembre de 1988 y las movilizaciones de barrios marginales (por droga) alrededor de las elecciones municipales de 1991.

Aquí se ve la dualidad de la sociedad, mayor consumo pare determinadas clases sociales y menor capacidad para normalizar a otras partes de la sociedad, que junto con el paro y el "SIDA" van sustituyendo los valores solidarios de la cultura obrera tradicional por la competencia individualista.

El balance de esta etapa nos da un aumento del bienestar colectivo y a la vez una sensación de que se está construyendo una sociedad fragmentada, menos cohesionada en los valores, las oportunidades y los resultados.
 

DROGAS LEGALES E ILEGALES

El uso de la droga es generalizado en la práctica totalidad de las culturas. Si bien en las sociedades primitivas poseía una finalidad mágica, en la actualidad el consumo masivo e indiscriminado de sustancias tóxicas adquiere nueva significación. La sociedad occidental competitiva e individualista parece necesitar alcanzar la evasión de forma artificial mediante estimulantes.

Desde los años 60 las drogas se convirtieron en compañeras de la juventud, drogadicción y adolescencia han ido unidos. Con los años 70 llegó la heroína que conducía al joven hacia la marginalidad y el pasotismo, después los años 80 portadores de competitividad necesitan de la cocaína para seguir manteniendo el ritmo, llegados los 90 tras años de campañas antidrogas surgen las drogas de diseño a través de las cuales sus consumidores buscan la empatía. Todo esto regado con abundante alcohol, sin olvidar el importante consumo de cannabis. A veces las drogas socialmente aceptadas ( alcohol, tabaco..) pueden ser más perjudiciales para el individuo que las drogas exóticas.

En este periodo la heroína es la droga más característica. Entre los años 1981 y 1985 en cuando individuos de clases sociales marginales entran en el mundo de la heroína.

La heroína es un opiáceo. En 1898, el laboratorio Bayer sintetizó esta droga y en su comienzo fue utilizada para sustituir a la morfina ya que se creía que no era tan adictiva pero más tarde se comprobó que era más peligrosa que la morfina. La heroína llega con más facilidad al cerebro que la morfina y es dos veces más potente.

La heroína produce anestesia, somnolencia y modificaciones del estado de ánimo. Las primeras dosis pueden producir además vómitos y en unos seis meses de administración se adquiere dependencia. A la larga produce pérdida de gana, desaparece la menstruación, puede provocar impotencia sexual y crece la propensión a las infecciones.

Las personas consumidoras de heroína necesitan incrementar la dosis, llegando a ser 100 veces más grandes que las iniciales. La sobredosis puede producir parada de las funciones vegetativas del organismo ( parada respiratoria, cardio-circulatroria, pérdida de consciencia, vómitos, edema agudo de pulmón…).

Al dejar de tomar heroína aparece el síndrome de abstinencia a las 12 horas de la última dosis; llega a su máxima intensidad el segundo o tercer día y persiste durante los 7 días siguientes.

La heroína que se compra en la calle, tiene un porcentaje de pureza que suele oscilar entre el 5 y el 15%, el resto son adulterantes( talco, estricnina…).

Los heroinómanos se pasan las jeringas unos a otros haciendo inevitable el contagio de infecciones. El SIDA es una de las enfermedades más importantes que se transmite de esta manera junto con la hepatitis vírica.

La persona que es adicta pierde el interés por todo, le cuesta encontrar trabajo o mantenerlo, sus hábitos higiénicos se deterioran, cada vez pasa más tiempo fuera de casa y duerme de día. Su actitud es distante y reservada, se deteriora la comunicación con la familia.

Por el solo hecho de que la heroína es una droga ilegal, la persona que la toma se sitúa también en una cierta ilegalidad. Normalmente el que toma heroína hace negocios con otras personas que también toman para poder pagarse la dosis.

De aquí se suele pasar a delinquir. Ningún sueldo puede satisfacer las grandes cantidades de dinero que requiere un adicto en fase avanzada. En la primera etapa los delitos son menores y luego se convierten en robo con intimidación, atracos con violencia…

La heroína se convierte en un factor de identificación de marginación. La escasa economía de estas clases sociales y la cantidad de dinero necesario para continuar con la adicción provocan una gran cantidad de delitos (sobretodo atracos a bancos y farmacias).

En los años 1985-1990 se produce una estabilización o un equilibrio existente entre las personas que se enganchan a la heroína y las personas que se reinsertan y que son capaces de dejarla gracias a otras ayudas y a los recursos asistenciales que ya con más fuerza empiezan a existir.

En la década de los 90 la heroína deja de centrar la atención debido a un aumento de consumo de cocaína y a la aparición de nuevos tipos de consumo de los estimulantes y de las drogas de diseño. También surge de nuevo el abuso de alcohol sobretodo asociado a patrones de consumo más arriesgados en poblaciones muy jóvenes.

La cocaína se considera en gran medida como la droga del éxito, o sea como la droga que toman las personas que han tenido o tienen éxito, los que han triunfado. Parece que actualmente el mercado de cocaína es el tercer comercio del mundo.

El consumo de alcohol va unido al concepto de ocio y tiempo libre. Es una forma de pasar el tiempo libre en compañía de los amigos.
 

RECURSOS ASISTENCIALES

En la primera mitad de los años 80 se da una relativa " expansión asistencial" la cual puede ser debida a varios factores:

A pesar de la expansión de los servicios asistenciales a comienzos de los años 80, es en su segunda mitad cuando emergen nuevas respuestas al problema de la droga. Proliferan las fundaciones, asociaciones y tipos de ONG junto con el desarrollo de políticas asistenciales. Esto provoca la consolidación del sector profesional en el tema de drogodependencia junto con la existencia de una intervención social más diversificada y pluridisciplinar que comparte lugar con otros modelos como por ejemplo el de política de reducción de riesgos.

A finales de los 80 se introducen los programas de metadona que comportarán cambios importantes a comienzos de loa años 90.

La motivación de los heroinómanos ante el tratamiento tiende a ser baja porque acuden carentes de incentivos y por presiones externas(familia,) más que por un proceso de convencimiento profundo.

La cura de desintoxicación, orientada a ala eliminación de la dependencia física, es la primera medida en el tratamiento de los heroinómanos. Se trata de un primer paso aunque insuficiente, pero posibilita el desarrollo de las alternativas terapéuticas rehabilitadoras.

Comunidades terapéuticas:

Es aquella institución especializada en el tratamiento y/o atención a personas con problemas de dependencia de cualquier tipo de droga dirigida por un equipo de profesionales y estructurada en torno a la participación del propio paciente en el proceso terapéutico global. El tratamiento se basa en el concepto de autoayuda y en el apoyo mutuo del grupo y facilitan un control estricto del heroinómano durante las 24 horas.

Dentro de estas comunidades podemos encontrar la llamada "granja":

Es una institución educativa y socializadora, donde el toxicómano aprende a vivir sin drogas y nuevas formas de relación con su entorno. La granja intenta reproducir una microsociedad con normas y códigos, lo más parecido posible al exterior. Se aprovecha terapéuticamente la presión del grupo, la asunción de responsabilidad y el apoyo afectivo. La presencia del educador tiene el sentido de ayudar al toxicómano a analizar estas interacciones y orientarlo en la modificación de conductas y actitudes. El equipo de una granja es muchas veces un grupo de personas que con más voluntarismo que profesionalidad intentan llevarla adelante.

Programas de mantenimiento con metadona:

Los objetivos son suprimir el consumo de heroína, eliminar accidentes de infecciones y sobredosis al administrarse por vía oral y controlada y facilitar el contacto del toxicómano con el centro terapéutico.

Programas de mantenimiento con antagonistas:

Este tratamiento se basa en la utilización de fármaco no adictivos que bloquean los efectos de los opiáceos. Si el toxicómano se inyecta heroína cuando está bajo el efecto de un antagonista, no siente los efectos de la droga.

La naltrexona es el antagonista más utilizado actualmente porque es por vía oral, carece de efectos secundarios y el efecto dura 24 horas.

Terapias adversivas:

Esta terapia implica el apareamiento de un estímulo nocivo con la consecuencia de conductas que llevan al consumo de drogas. Por ejemplo en la aversión química se emplean fármacos inductores de vómitos para recondicionar a los toxicómanos de modo que la droga les produzca náuseas.
 

GRUPOS CARACTERÍSTICOS

La existencia de grupos adolescentes se remonta a la antigua Grecia.

Estos grupos necesitan de una cultura para poder existir, a través de unos rituales que mantengan el sentido de pertenencia entre sus integrantes.

A estos grupos se les puede denominar también tribus. Estas tribus marcan reglas y normas de comportamiento que conferirán unidad e identidad a sus integrantes. Cada tribu urbana posee unas propias zonas de estancia y movilidad exclusivas para sus miembros. También es importante la manera de vestir para anunciar su lugar y posición en la sociedad, y constituye una pieza clave en el proceso de identidad colectiva. Cada tribu tiene su propio lenguaje identificativo. El uso de estas jergas permite economizar tiempo y expresiones complejas, transmitir experiencias que con el vocabulario adulto no pueden y reforzar el sentido de unidad del grupo.

La generación de los 80:

La generación de la transición española dejó paso a una generación conformista y centrada principalmente en su propia vivencia adolescente. El individualismo y las relaciones microgrupales se imponen como estilo de vida. El joven de los 80 busca "pasárselo bien" en grupo y la " cultura de la inmediatez". Busca la satisfacción inmediata y en esta búsqueda algunos caen en la droga y el alcohol en un intento desesperado de huida.

Realmente ninguna década como la de los 80 a la hora de hablar de tribus urbanas en España. Es como si de golpe comenzarán a salir de su escondite e invadieran por la fuerza las ciudades. La instauración plena de la democracia favoreció y permitió una libre expansión; pero la falta de una identificación social y generacional, junto a una tendencia a la microgrupalidad serán los principales factores explicativos de la proliferación de este tipo de grupos.

Algunos grupos característicos de la década de los 80:

Tienen orientación conservadora, acabarán sustituyendo a los mayores en las labores de la dirección de la sociedad. La cocaína es la droga que les simboliza y la cual denota connotaciones de éxito y estatus.
 
La generación de los 90:

Es una mezcla de estilo, aparecen nuevas tendencias en los grupos urbanos existentes. Buscan estilos propios y originales, generación preocupada por el diseño, por lo original.

La preocupación social de esta década viene por la combinación de noche más droga más velocidad pues el 40% de los accidentes de tráfico son jóvenes.

En los 90 las tribus urbanas siguen constituyendo un fenómeno social aunque se han hecho más minoritarias, mientras que otras ya han desaparecido. Pero las que hay son noticia por sus acciones violentas.
 
 

Tribus de los 90:

RELACIÓN ENTRE DROGA Y DELITO

En el siguiente apartado se pretende establecer la relación entre droga y delito. A la hora de iniciar el comentario se observaron dos posturas entre los miembros del grupo, aquellos que afirman la relación directa y los que por el contrario la negaban.

Así pues se decidió realizar un debate que enfrentara a cada una de las posturas defendidas.

Por un lado presentamos al ponente A, el cual defiende la existencia de esta relación; y por otro está el ponente B, que tratará de convencernos de que no existe tal relación.

En definitiva así es como se desarrolló el debate:
 

  • A. Podría comenzar diciendo que tanto droga como delincuencia son dos fenómenos sociales que van estrechamente ligados, como norma general. Ahora bien, más difícil es determinar que fenómeno provoca al otro, es decir, que va antes el huevo o la gallina. Pero, sea cual sea el que lleva al otro, está claro que existe relación entre ellos y van ligados continuamente.
  • B. Por ejemplo, creo que una persona que comete delitos graves (robos de grandes cantidades, intimidación, violencia,…), necesita drogas de forma habitual para ponerse "agusto" y así poder robar. Es decir, la necesitan para alterar la percepción de la realidad y de este modo reducir la sensación de peligro y miedo, incentivar la espontaneidad, etc. En definitiva, cuando van "puestos" se atreven a todo, lo ven claro y fácil, es más, creo que sin drogas no serían capaces de hacer lo que hacen ya que tendrían la conciencia intacta y por tanto una percepción de la realidad tal y como es, serían capaces de analizar los hechos, maneras, resultados, consecuencias… y posiblemente no realizarían ese acto delictivo, o si no, no lo harían de esas maneras tan destacadas.
  • A. Por el contrario, mi opinión es que ciertos delitos grandes, atracos a bancos,… no tienen porque ser realizados bajo los efectos de las drogas. Un delito "a gran escala" debe estar preparado, controlando todos los posibles inconvenientes que pudieran ocurrir durante el "acto". En el caso de encontrarse bajo la influencia de algún alucinógeno o elemento alterador de la personalidad y pensamiento, sería imposible tener en cuenta todo ese control ya que el organismo de ese individuo se vería afectado por tal descontrol que no los ayudaría para nada en la ejecución del acto delictivo.
  • B. Hay que destacar que estos dos factores no van solos, en concreto, en la época que ocupa la historia de Julián hay diversos factores que ayudan al consumo de drogas y a la delincuencia, o al contrario. Existe una gran concentración de familias que emigraron del campo a la ciudad con el fin de mejorar su economía. Por tanto, gran concentración de personas en zonas pequeñas alrededor de las zonas industriales, que posteriormente se convertirán en barrios obreros. Este cambio de "Chabolismo" por parte de trabajadores, sin un domicilio, a barrio obrero y humilde, se realiza en un corto espacio de tiempo, por lo que esos futuros barrios están sentenciados a ser zona marginal, ya que no dispondrán de servicios básicos o si disponen, los tendrán en cantidad insuficiente.
  • A. Perdona que te interrumpa, pero a medida que crece un barrio en viviendas, a una velocidad acelerada, se procuran crear los servicios al mismo ritmo. El hecho que estos servicios sean insuficientes, no tendría por que crear un ambiente marginal puesto que el hombre es el servicio más adaptable al medio, o mejor dicho el que adapta el medio a sus necesidades. Así que si faltan escuelas, centros de salud, etc., cualquier persona sabría donde acudir en cada caso, cuando la situación fuese crítica, antes de dejarse caer en el mundo de la calle.
  • B. Ten en cuenta también que los años 60-70 también fueron de gran natalidad lo que aumentó la concentración y densidad de población de todas las edades, y en especial de la juventud. Juventud poco controlada por las instituciones, y en especial por la familia (tienen que trabajar). Durante el día, tienen dos opciones: colegio o calle. Esa falta de control hace que mucha juventud (muy joven) se críe en la calle en reunión, y es lo que va a generar ese círculo de vida, esa progresión continua que se inicia en aventuras, gamberradas, pequeños hurtos que poco a poco van a prosperar en delitos, cada vez de más consideración. De la misma manera pasará con las drogas, iniciando el consumo en pequeñas cantidades de drogas legales (tabaco, alcohol,...) para aumentar las tomas y cambiar las substancias hasta llegar progresivamente y alternando continuamente a la cocaína, heroína, marihuana, fármacos,…
  • A. No estoy de acuerdo con la falta de control de la familia y escuelas. Es más, creo que se encontraban en una época donde las familias y las escuelas seguían un modelo autoritario, duro, causado por la cultura y el régimen (parecido al de los colegios ingleses). En este sentido no hay falta de control, sino exceso, que puede hacer que los jóvenes se unan y se nieguen a cumplir con las exigencias de la sociedad del momento, llenando así el espacio, un espacio que sea crear futuro a su medida, un mundo diferente, bajo el deseo personal de no ser como sus antecesores, trabajando y trabajando, es decir, disfrutar de la vida, pero sin complicaciones. Y es ahí donde se comete el error, se les enseñan unos valores muy duros, inflexibles y la juventud los cambia por otros, completamente contrarios, dejando de lado el punto medio.
  • B. El mundo de la droga y la delincuencia es una rutina, un círculo del que una vez se entra es muy difícil salir y en el que está estrechamente ligado la droga al delito y el delito a la droga. Es una conclusión a la que se puede llegar después de la lectura de "La historia de Julián", idea que se puede leer en la propia historia cuando hablan de esa rutina de vida, haciendo una metáfora con una cadena, donde cada acto cada fechoría es un eslabón más, que va formando la cadena, cada vez más larga y pesada, que va ahogando y arrastrando a quien la posee, la solución lógica es cortar con ella, una solución difícil cuando se está dentro de ese círculo y lo único que se conoce es esa rutina.
  • A. De acuerdo, pero esa cadena se alarga, como dices, porque están metidos en esa rutina, porque no conocen otro mundo, así que como solución sería que los demás les enseñasen los miles y miles de modos que hay de vivir, modos lícitos. Como lo consiguiente, Julián, que sale del mundo a la vez que hace salir a otros. Este sería el modo, pero no tengo más remedio que darte la razón. No podemos enseñar a quién no quiere aprender. Para escucharnos, tendrían que oírnos. Así que este "método" sin acompañarlo con otros se convierte en la gran UTOPÍA.
  • B. Yo deduzco que todo comienza de muy jóvenes, cuando empiezan a faltar al colegio, las reuniones en la calle, el hurto de material del colegio o de pequeños artículos del supermercado o tiendas. Esto acompañado con el inicio del consumo del tabaco y posteriormente y con cada vez más frecuencia, alcohol. Crean sus propios grupos, como pequeñas sociedades, con formas propias de vida, de relacionarse, expresarse,… La falta de asistencia al colegio es cada vez mayor y se amplia el círculo de amistades de la calle, comenzando a conocer gente de edades más avanzadas, las cuales son como mitos o referencias para los más jóvenes, héroes, ejemplos a seguir de los que aprenden la manera cotidiana de vivir, de pasarlo bien, de que y dónde robar,…De estos mismos comienzan a probar las drogas algo más serias como es la marihuana y los fármacos, para los cuales, se necesita más dinero para conseguirlos y poder consumirlos por vías lícitas; ya que la familia no dispone, evidentemente, de dinero y menos parra ese fin. Del mismo modo que los consumidores que tienen trabajo, no llegan y el único remedio es robar, cometiendo delitos, cada vez, de mayor envergadura, con las consiguientes complicaciones del delito, pero para ello tienen la ayuda de esas nuevas drogas con efectos importantes que disuelven la responsabilidad, el miedo, la consciencia,…Así entran en esa rutina de robar, ya no por diversión o aventura sino para conseguir más dinero, dinero para drogas más fuertes que las que empezaron a consumir, comienzan a tener el inevitable roce con la policía y otras instituciones de control social. De aquí que el rol que ellos mismos van adquiriendo poco a poco se les consolida y lo asumen y asimilan al tomar contacto con la policía, las comisarías, reformatorios, abogados,… y percibir el rechazo social.
  • A. Volvemos una vez más a lo mismo, este rechazo no debería producirse. Ese es justo el peor inconveniente. Si hiciésemos las cosas al revés, otro gallo cantaría. Si los admitimos como semejantes, los integramos, les enseñamos otras cosas,… Pero debe ser desde el principio, en el momento que empiezan a consumir, o como dices, a tener contacto con esas amistades mayores.
  • B. Ten en cuenta que alrededor de los años 80, esta manera especial de vivir se ve agraviada de forma notable con la aparición de la droga dura, por excelencia, la heroína. La heroína ha sido el gran detonante y la responsable de la putrefacción de esa parte marginal y disocial de la sociedad, como eran los jóvenes de esa época. Los cuales, una vez que lo probaron no pudieron dejar de consumirla con las gravísimas consecuencias que ello comportaría. La heroína es una droga dura que crea unos efectos psíquicos y físicos brutales, lo que altera de manera notable la consciencia y todos los demás sentidos igual que las demás drogas, pero de manera acentuada. La manera de consumir esta droga es vía intravenosa lo que hace irremediable utilizar una jeringuilla y aguja para el consumo. Parece ser que la utilización de estos utensilios para su consumo, tiene tanto o más poder que la propia droga y sus efectos para necesitar y desear una propia dosis, lo que acarrea consecuencias gravísimas como el SIDA, como principal problema, y la inyección de cualquier sustancia cuando hay escasez de heroína por falta de dinero para conseguirla. Esta droga crea una dependencia brutal y necesitan dosis desde primeras horas del día y varias durante el mismo. Así dada la cantidad de substancia que necesitan se ven obligados a robar para conseguir una notable cifra de dinero para poder satisfacer la necesidad de la heroína, y no sólo esta droga, ya que, a la vez, continúan fumando, bebiendo y esnifando, lo que implica una cantidad considerable de dinero al día, que solo pueden conseguir de una manea: robando, cada vez más y dejando de lado los hurtos para pasar a los atracos a mano armada, donde para huir necesitan un coche, el cual tiene que robar (otro delito añadido). Antes, si robaban vehículos era para pasarlo bien, o simplemente moverse, ahora es necesario. Lo mismo ocurre con el tema de las armas. Así es fácil ver como entran en una rutina, en un círculo cada ve más cerrado y complicado del que se derivan consecuencias y responsabilidades cada vez mayores y más graves, tanto a nivel judicial, moral, emocional, sanitario,…
  • A. Te doy la razón en el tema de la heroína, crea tal adicción, que hace necesario la obtención de dinero, bajo cualquier precio (acabar en prisión e incluso jugarse la vida) para un consumo. Pero yo quiero referirme a otro tipo de drogas, con las cuales podría asegurar que no existe esa relación. Los chavales que fuman cannabis, toman drogas de diseño, e incluso de vez en cuando alguna dosis de cocaína. Éstos no tienen porque acabar cayendo en la delincuencia, o lo que es más, no acabarán sus días como drogadicto, es decir que pegarse la fiesta cada fin de semana durante 6-7 años de juventud, no implica que esa persona pueda cambiar, que forme una familia, se asiente y no consuma más droga el resto de su vida. Mi opinión es que estas personas " consumidores del fin de semana" no son adictos, simplemente desean pasar un "buen rato".
  • B. Yo considero a estas personas, todo y no ser conscientes, como drogadictos, ya que cada fin de semana, de forma habitual, consumen sus dosis del tipo de droga que sea y eso para mí es ser drogadicto, y soy consciente de que hay otro nivel de drogadicción, que podrían ser los drogodependientes, es decir, necesitan de la droga y por tanto podrían llegar a delinquir. Pero admito que los drogadictos de fin de semana, no tiene porque llegar al delito.
  • A. Pero de todos modos, consideras a éstos como drogadictos. Son maneras de verlo, así que dejemos que cada uno dé su opinión. Así que, aunque me pese, tras intentar defender una idea, debo pensar como tu. A ese "otro nivel" es evidente que existe esa relación entre droga y delito. Cuando la droga es necesaria, el delito es inevitable.

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    BIBLIOGRAFIA



     
     
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    Página actualizada el 19 de julio de 2000.
    Primera edición: 19 de julio de 2000.