LA VISIÓN COMO PARTE INTEGRADA EN EL INDIVIDUO
Teresa Duocastella & Mª Angeles Manchón

RESUMEN
La visión se aprende y por tanto se puede entrenar. Su desarrollo es un proceso holístico que está asociado con el desarrollo simultaneo de todo el organismo, que comprende identificación, centrado, postura-movimiento y habla-audición. La visión no tiene una localización especifica en el cuerpo, sino que está integrada en todo el funcionamiento humano. Por tanto, desde una visión holística y multidisciplinar es necesario relacionar el sistema visual y la postura para un buen desarrollo visual.

PALABRAS CLAVE
Vista, visión, holístico, percepción, sensorial, oculomotor, convergencia, divergencia, acomodación, equilibrio, vergencias, exofóricos y esofóricos.

No es común entre  los profesionales de la visión, relacionar al sistema visual con la postura, la nutrición, las emociones y el comportamiento. En cambio para otros  es muy importante esta integración holística  y multidisciplinar, para poder abordar las disfunciones visuales que una persona pueda presentar. Aquí reside la diferencia entre distintos profesionales de la visión.

Para poder entender cómo funciona nuestro sistema visual se ha de distinguir entre el concepto de vista y visión.

El sentido de la vista, es una respuesta a la luz, el primer paso en el proceso de prepararse para ver algo.

La visión es fundamentalmente la capacidad de entender los estímulos visuales e interpretar lo que se está viendo, adquirir significado y comprender e integrar lo que se ha visto, esto lleva a una percepción que no es solo mental sino también un fenómeno corporal.

La visión es una función en la que  participa la totalidad del organismo, entendiendo por visión una correlación psicofisiológica integrada en todo el sistema de acción, sensorial y motor. Implica simultáneamente dos circuitos nerviosos diferentes: el que actúa en la acomodación (para el enfoque de acción involuntaria) y para la convergencia (para una centralización de acción voluntaria), tienen que trabajar en armonía y en la misma unidad de tiempo, con la finalidad de una correcta realización de la función visual.

Cuando el Dr. A.M.Skeffington propuso sus primeros conceptos que propugnaban un camino nuevo y holístico de considerar la visión, no habían pasado diez años desde que Einstein publicó su nueva vía de consideración del Universo.
El Dr. Skeffington empezó diciendo que había más que una agudeza visual del 100% y el globo ocular. Mantuvo que la visión es la capacidad de “ENTENDER” los estímulos visuales. Este entendimiento sucedía porque el organismo humano entero reaccionaba al estímulo luminoso de la retina. Estaba introduciendo en la optometría el concepto de la percepción y sus atributos holísticos, incluso más importante, estaba diciendo que la percepción no es solo un fenómeno mental, sino un fenómeno completo de MENTE y CUERPO,  el habló de las cuatro interrelaciones de funcionamiento, que conforman el proceso total de la visión y el entendimiento.

Propuso un camino holístico, en el que la visión se desarrolla por las contribuciones de:

  1. POSTURA Y EQUILIBRIO (proceso antigravitatorio)
  2. El proceso de situación de saber DONDE está cada cosa
  3. El proceso de identificación de saber QUE es cada cosa
  4. El proceso del habla-audición

Aquí se introduce por primera vez en la optometría, la idea de que la postura y el equilibrio son importantes para la función de la visión. El habla y la audición desempeñan un papel en el proceso de la percepción visual y la capacidad de un individuo de saber donde y que está viendo. Basta con una mirada a los cuatro procesos del Dr. Skeffington, que definen el fundamento de la visión para darse cuenta de que tenía una visión holística, tratando de entender la visión y su  funcionamiento global con  relación a la conducta.

“La visión implica al ser humano entero”, y, “la visión es motora” además de sensorial. El Dr. Crow observó que la visión no ha de ser el único objetivo en el cuidado de la visión funcional. La visión está interrelacionada con el cuerpo entero y viceversa. El agotamiento y la fatiga que una persona puede sentir debido a los problemas en el sistema visual pueden estar también relacionados en el funcionamiento global de la persona.
Arnold Gesell divide el sistema nervioso en tres partes funcionales principales, que proporcionan una perspectiva de la relación entre visión y el cuerpo entero.

  1. Esquelético: Compuesto por los aspectos tanto sensoriales como motores de la parte somática del sistema nervioso. Este sistema actúa para “localizar y mantener la imagen visual”.
  2. Visceral. Compuesto por los aspectos sensorial y motor el sistema nervioso visceral y automático. Este actúa para “discriminar y definir” la imagen visual.
  3. Cortical. Compuesto por los aspectos integrantes del cerebro y de la médula espinal. Este actúa para unificar e interpretar la imagen visual.

Podemos ver los efectos del estrés visual sobre todo el cuerpo, la respiración se puede volver más superficial y menos rítmica, puede mostrar cierto favoritismo hacia un lado siendo el desplazamiento del eje central del cuerpo una de las consecuencias. La inclinación de su cabeza, el movimiento excesivo del cuerpo, la torpeza, la ansiedad,  los miedos... llegan a formar parte de las consecuencias de las disfunciones vergenciales. Todo esto da lugar a un individuo menos fluido y no  muy equilibrado posturalmente. El cuerpo se empieza  ha convertir en “ESO” o en “EXO”.

Todo lo que uno ve, cómo lo percibe, interpreta y relaciona, es el resultado del mundo interior del individuo. Ser capaces de comprender la conducta visual de los esofóricos y los exofóricos, nos proporciona una plataforma para ver el mundo a través de los ojos de la persona.

La persona esofórica tiende a relacionarse en el mundo espacial desde sí mismo, y por tanto, se proyecta más en su espacio cercano que el lejano. Los esofóricos tienden a:

  1. Mirar más de cerca y estimar el espacio incorrectamente.
  2. Parar la respiración y mover excesivamente la cabeza y el cuerpo.
  3. Recibir mejor la información del mundo escrito (viendo) que del mundo hablado (auditivo).
  4. Son mejores con la figura que con el fondo.

La persona exofórica tiende a relacionarse en su mundo espacial como una totalidad completa, siendo él individuo mismo parte del espacio en su percepción.  Los exofóricos tienden a:

  1. No centrar,(aunque ignoran la periferia para atender a las tareas centrales).
  2. No mantener la atención de punto próximo, sino tender a mirar a otra parte.
  3. Tener menos habilidades para la identificación
  4. Ver dónde está algo y no saber de qué se trata. Se pierde los detalles.

Hoy en día la sociedad moderna nos empuja hacia nuevas necesidades tecnológicas, muchas de las cuales requieren que nuestro sistema visual mantenga una comprometida postura durante muchas horas trabajando en visión próxima (ordenadores, TV, teléfonos móviles…). Estos nuevos hábitos condicionan tanto a nuestra visión como a nuestra postura y de alguna forma a todo nuestro organismo.
Es lógico pensar, por tanto, que delante de  un problema visual no debamos dedicarnos sólo a trabajar sobre nuestra visión, sino que deberemos pensar que ante nosotros tenemos un individuo que se ha de reeducar globalmente, desde diferentes puntos de vista y por diferentes profesionales. Sin esta consideración probablemente los resultados sean limitados, y todo profesional ha de orientar sus esfuerzos a una rehabilitación en todos los ámbitos del  individuo.


Para citar este documento utiliza la siguiente referencia:

DUOCASTELLA, Teresa. MANCHÓN, Mª Angles. "La visión como parte integrada en el individuo" [en línea]. Revista IPP. Núm. 2 (2008). <http://www.ub.edu/revistaipp/duocastella_manchon_n2.html>. [Fecha de consulta: 01/03/2008]. ISSN 1988-8198.

 

Teresa Duocastella 
Teresa Duocastella
holocrom@yahoo.es

Es técnica especialista en óptica-anteojeria, naturópata y acupuntora. Máster en alimentación biológica por la Universidad de Barcelona. Fundadora y Directora del Centro Holocrom de Barcelona. Colabora como profesora en el curso de posgrado de posturología y podoposturología de la Universitat de Barcelona.

Mª Angeles Manchón 
Mª Angeles Manchón
mamanchon@cnoo.es

Es optometrista. Máster en optometría por el Centro Boston de Optometría. Ejerce profesionalmente en el Centro Holocrom de Barcelona, dónde además desarrolla las funciones de Directora Técnica. Colabora como profesora en el curso de posgrado de posturología y podoposturología de la Universitat de Barcelona.

BIBLIOGRAFÍA

HUBEL, David H.
Ojo, cerebro y Visión.
Ed. Universidad de Murcia

JESSEL, KANDEL, SCHWARTZ.
Neurociencia
Ed. Prentice may

TERAPIA DE LA VISIÓN “Problemas de vergencia no estrábicos”
OEP España
Ed. CNOO

TERAPIA DE LA VISIÓN “Percepción visual”
OEP España
Ed. CNOO