Educació (2) – (3) Magisteri 17-02-18 (Copa Ernest Lluch)

 

Alineación: Sergio (p. suplente), Andrés Pérez, Joan, Jordi Capella, Óscar, Nacho, Patric, Neil, Hugo, Juan Camilo, Manolo, Antonio.

 

Tras unos minutos igualados, Educació dominó, y tuvo una temprana ocasión de gol que Antonio, solo ante el portero, no acertó a concretar. Duró la mayor presencia educadora hasta encajar el primer tanto, tras ser agraciado un delantero de Magisteri con un rebote frente al defensa, y, luego, con otro tras el despeje in extremis del portero al lanzarse al suelo para golpear el balón (h. min. 20). Pronto encajó Educació otro tanto (h. min. 28), tras desviar el portero un disparo a corta distancia: el baló iba afuera, pero un delantero entró raudo al palo y marcó sin oposición. Flojeó la disposición en el campo y la concentración de los educadores durante el resto de la primera mitad, incluida la del portero “de ocasión”, que al no disponer de guantes, usó uno de lana, lo cual fue la causa de que se le resbalara un balón bombeado y fácil que aprovechó un rival que entró al fallo, marcando así el tercer tanto de Magisteri. Se lesionó Óscar en el tobillo tras recibir una entrada de amarilla hacia el min. 32, y se hubo de retirar.

            Con diez los maestros, ya toda la segunda mitad fue de claro dominio educador, pero no bastaron los 45 minutos para igualar. Educació brilló en ese tramo, aunque desaprovechó algunas ocasiones, o bien o no tuvo fortuna en otras, que le podían haber dado al menos un punto. Jordi Capella lazó una falta larga y bien orientada; en el área pequeña, una nube de cabezas falló al encuentro con el balón, que quedó a pies de Antonio, el cual no falló esta vez, y marcó ajustado a la base del palo (h. min. 60). Hugo calibró un pase profundo por el lateral y con efecto de exterior para Manolo, que se adentró en el área y elevó desde lejos ante la salida del portero, pero el balón dio en el travesaño. (Buena y plástica jugada.) El mismo Hugo participó en el segundo y último tanto de Educació: tras su fuerte disparo, el portero rechaza, y el balón le queda a Patric, que remata ajustado al palo con sangre fría. En la segunda parte el portero suplente educador apenas tuvo que intervenir en un par de ocasiones. A pesar de los altibajos, de las fases de ausencia de basculación y hasta de la mala fortuna, Educació mereció al menos un punto en este encuentro. Magisteri leyó bien el partido, y rentabilizó la ventaja que había obtenido con cierta suerte hasta el final.

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