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Introducción
La mayoría de personas que quieren escribir un
documento de texto en un ordenador utilizan un procesador de texto como
Word de Microsoft o Writer de OpenOffice.org. Se trata de procesadores
de texto del tipo WYSIWYG (What You See Is What You Get: “lo que
ves es lo que obtienes”) que, como su nombre indica, tratan de hacer que
lo que vemos en pantalla sea lo que obtenemos en el documento final. A
veces, el resultado depende de la impresora que tengamos, por ello, los
documentos se trasmiten en formatos de descripción de páginas como el
PostScript o PDF. Estos procesadores también tienen dificultades para
escribir fórmulas complejas de matemáticas, química o física. Otro
problema se presenta con la numeración de secciones, viñetas y la
elaboración de índices de todo tipo. Las referencias cruzadas y las
citas a la bibliografía tampoco son su fuerte.
Los antecedentes: TeX y LaTeX
Por todo ello, Donald E. Knuth (Universidad de Standford, 1978) creó
TeX inicialmente para
facilitar la creación de artículos para la American Mathematical
Society (AMS). Es un sistema de tipografía que se encarga del
formato del texto. La idea consiste en redactar un documento plano (sin
formato ninguno) que contiene algunas instrucciones o etiquetas y el
texto propiamente. Entonces, el documento se compila, las etiquetas
fijan el formato y las opciones y se obtiene el documento final o DVI (Device
Independent: independiente del dispositivo). Con este sistema nos
centraremos en lo que queremos decir y, en cierta medida, nos
olvidaremos de los formatos.
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Las etiquetas de TeX empiezan con una barra
invertida (“\”). Por ejemplo, la expresión “\sqrt” construye una raíz
cuadrada del tamaño apropiado. Pero fundamentalmente hay que destacar
que el programa decide el formato y, muy especialmente, los espacios
tanto horizontales como verticales. Por ejemplo, TeX sabe que en las
fórmulas matemáticas las variables van en cursiva. Además, los espacios
en blanco del archivo fuente no se tienen en cuenta en el archivo de
salida. También los espacios verticales entre párrafos y los saltos de
página quedan en manos de TeX (a veces son un quebradero de cabeza).
Para que nos hagamos un idea, TeX utiliza la métrica de cada carácter,
palabra, línea y párrafo y los une con una goma variable (glue)
para dar formato al texto en cada página. El resultado es un documento
del tipo DVI, PostScript o PDF elegante y muy profesional.
Sin embargo, el problema principal es que TeX es
muy complejo. Hay que aprender un montón de instrucciones y utilizar
muchas de ellas incluso para ciertas operaciones elementales. Pero como
se trata en realidad de un lenguaje de programación, Leslie Lamport
desarrolló en 1982 un conjunto de macros llamado LaTeX que se ha pulido
y ampliado con gran cantidad de paquetes adicionales hasta la
actualidad.
LaTeX permite crear documentos muy profesionales
que contengan gran cantidad de fórmulas matemáticas, gráficos, figuras,
referencias y citas. Con un buen editor de texto plano como
WinEdt para Windows o
Kile para Linux escribir un
archivo de texto para LaTeX es mucho más sencillo, aunque no es fácil.
En realidad y aunque disponemos de muchos
manuales,
incluso en castellano y catalán, LaTeX tiene un lento aprendizaje para
la mayoría de los mortales. En todo caso, quien lo sabe utilizar dispone
de una herramienta potentísima para expresar sus ideas, conocimientos o
investigaciones en forma de documentos escritos.
Y llegó LyX
LyX se ha creado para aprovechar toda la potencia
de LaTeX sin tener que aprender ese lenguaje. LyX es obra de Matthias
Ettrich y un grupo de programadores y ha tenido un fuerte desarrollo en
los últimos años. Se trata de un procesador de texto del tipo WYSIWYM (What
You See Is What You Mean: “lo que ves es lo que quieres decir”),
esto significa que lo que vemos en pantalla no es exactamente como se
verá el documento final impreso. LyX consiste en una interfaz gráfica
para LaTeX que presenta en pantalla un documento como un editor
estándar. Sin embargo, habrá que tener muy presente la filosofía LaTeX
y, como veremos, cuanto más LaTeX sabemos, mejor para LyX.
Por último quiero añadir que tanto TeX/LaTeX como
LyX y muchos de los programas que los utilizan o acompañan pertenecen al
llamado software libre, es decir, que permiten su libre
distribución y utilización bajo algunas condiciones.
LyX se publica bajo una licencia
Free Software / Open Source,
funciona en Linux/Unix, Windows y Mac OS X, y está disponible en varios
idiomas.
Filosofía y objetivos del proyecto GNU:
http://www.gnu.org.

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