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Tesis Doctoral sobre papel de los conflictos entre los padres, prácticas de crianza y estructura familiar, en adolescentes colombianos

ugr_logoEl 19 de septiembre de 2017, en el marco del Programa de Doctorado en Psicología por la Universidad de Granada, Adriana Paola Rodríguez Puentes ha defendido su tesis doctoral titulada “Problemas de conducta en adolescentes colombianos: Papel de los conflictos entre los padres, prácticas de crianza y estructura familiar”, dirigida por Rosario Cortés Arboleda y Sergio Moreno Ríos.

 

Resumen:

La familia es el primer escenario de socialización y de desarrollo de los niños y adolescentes. Es en este sistema en el que se establecen las relaciones de acuerdo a la organización de sus miembros, el rol que desempeñan cada uno de ellos y la forma como se comunican. Los padres y madres contribuyen al desarrollo del niño realizando sus funciones parentales en escenarios de convivencia y socialización, interactuando positivamente entre ellos y con sus hijos. Numerosas investigaciones sustentan el papel que tienen los padres en el desarrollo de sus hijos, así como la importancia del contexto familiar en su adaptación psicológica (Cortés y Cantón, 2016; Parke y Buriel, 2006).

El objetivo general de la tesis fue analizar la relación de los conflictos entre los padres y las prácticas de crianza con los problemas internalizantes (ansiedad, depresión, trastornos somáticos) y externalizantes (conducta agresiva, delictiva) de adolescentes colombianos, controlando los posibles efectos del sexo, la edad, la estructura familiar y la percepción de los problemas económicos.

La tesis doctoral está compuesta por dos bloques principales, uno teórico y otro empírico. En la parte teórica se revisan, en primer lugar, los mecanismos explicativos de la relación entre los conflictos interparentales y la adaptación de los hijos (modelo Cognitivo Contextual de Grych y Fincham y la teoría de la Seguridad Emocional de Davies y Cummings). A continuación se analizan las conductas de crianza de los padres con las consecuencias que pueden tener cada una de ellas en los adolescentes. Y, finalmente, se revisan los efectos que tienen en la adaptación psicológica de los hijos las nuevas estructuras familiares que surgen como consecuencia del divorcio de los padres (familias monoparentales y reconstituidas).

La parte empírica consta de tres estudios realizados con 284 adolescentes colombianos (156 mujeres y 128 varones), con edades comprendidas entre los 11 y 19 años. En el primer estudio se confirma la importancia que tienen los conflictos destructivos entre los padres y, más específicamente, su mayor frecuencia, intensidad (violencia) y contenido (referido al hijo) para la salud mental de los hijos. Asimismo, nuestros resultados demuestran el papel del sexo (mujeres más síntomas), de los problemas económicos y del divorcio, como variables intervinientes en la relación entre conflictividad parental y riesgo de problemas internalizantes en los hijos. En el caso de los trastornos externalizantes, los conflictos dejaron de ser significativos cuando se tiene en cuenta la cohesión familiar. De hecho, las dos únicas variables predictoras de estos trastornos son la falta de cohesión de la familia y la edad de los adolescentes (más síntomas los mayores).

El segundo estudio se evidencia la importancia que desempeña la inseguridad emocional en las dificultades de adaptación de los hijos. Concretamente, la desimplicación predice los trastornos externalizantes, mientras que la preocupación se asocia a los problemas internalizantes. Asimismo, se comprueba el papel moderador del hogar monoparental. La relación entre la seguridad emocional y un menor riesgo de ambos problemas es más fuerte cuando el adolescente vive en un hogar monoparental. Asimismo, la preocupación y el riesgo de conductas externalizantes es mayor en los hogares monoparentales. Por el contrario, la desimplicación predice en mayor medida los problemas internalizantes de los hijos de hogares intactos.

En el tercer estudio los resultados demuestran el valor predictivo de la utilización de la punitividad por ambos progenitores sobre los trastornos internalizantes y externalizantes de los hijos. Por el contrario, la baja monitorización parental únicamente predice los problemas externalizantes, mientras que la retirada del afecto paterna se relaciona con los internalizantes. A su vez, la existencia de un hogar reconstituido predice los problemas internalizantes. En los hogares no reconstituidos (intactos y monoparentales) la monitorización paterna se relaciona con menos problemas externalizantes y la inducción materna con menos trastornos internalizantes.

En los tres estudios, las variables sociodemográficas predictoras de los trastornos son la percepción de dificultades económicas, el sexo y edad de los hijos (más problemas internalizantes en las adolescentes y más externalizantes en mayores).

En la última parte de la tesis doctoral se plantea la importancia que tiene en el ajuste adolescente el conflicto interparental destructivo, especialmente en los trastornos internalizantes. Además, se sugiere la necesidad de desarrollar estrategias que promuevan la seguridad familiar. Se resaltan las consecuencias del uso de prácticas de crianza negativas como la punitividad y se recomienda fomentar el uso de las prácticas de crianza positivas para prevenir el desarrollo de problemas de adaptación en los hijos. Por último, se reconocen los efectos de las diferentes estructuras familiares (monoparentales, reconstituidas), resaltando que esta variable no debe analizarse de forma aislada sino en conjunción con una serie de factores que se presentan en estas tipologías familiares.

 

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