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Presentación

Las familias monoparentales –principalmente gestionadas por mujeres- están socavando de raíz el modelo patriarcal de familia. Básicamente, porque estas familias significan una reorganización familiar de los roles sexistas de la familia nuclear -representados por un rol masculinizado de sustento económico y un rol feminizado de gestión del hogar y cuidado de los hijos/as y del resto de los miembros del hogar- puesto que en ellas la mujer gestiona todo ello en solitario. El sostenimiento material del grupo raras veces es complementado -y mucho menos de manera suficiente- con el apoyo económico de la expareja y/o progenitor responsable no conviviente, y las tareas de atención hacia las personas menores de edad bajo guarda y custodia de una sola persona adulta, también dificultan el acceso a las propias atenciones que necesitan estas gestionadoras del hogar.

Las familias monoparentales rompen los esquemas familiares hegemónicos, dando así un impulso decisivo hacia la pluralidad y diversidad familiar, pero muchas de ellas absorben al mismo tiempo las consecuencias que ello comporta en nuestras sociedades: pobreza, dificultades extras para la conciliación de los tiempos personales, sociales y laborales, aumento de los fenómenos implosivos de deterioro de la salud de la madre (cuadros de estrés, desarrollo de enfermedades o su cronificación, etc.), de la sobreocupación y precariedad laboral, discriminación jurídica y invisibilización social y, en definitiva, riesgo de exclusión social. Asimismo, las familias monoparentales son las que más están forzando el cambio de las familias en general y ayudan a hacer visibles –primer paso hacia el reconocimiento– la sobreexigencia y sobrerepresentatividad de las responsabilidades de las mujeres dentro y fuera del hogar, retando y provocando transformaciones en las diferentes modalidades familiares.

Las implicaciones sociales, económicas, culturales y demográficas que surgen de las situaciones y condiciones de las monoparentalidades han sido el objetivo de varios análisis y trabajos. En los últimos años, las investigaciones sobre esta temática han aumentado tanto por motivos científicos y sociales, como por la instalación en la agenda política de estas temáticas familiares. También ha crecido el interés en los medios de comunicación por este tema, y sobre todo, ha habido una fuerte movilización de la sociedad y de su tejido social, con el desarrollo de diversas entidades de familias monoparentales que les dan apoyo y plantean nuevas demandas para el futuro.