Investigadores de la UB y del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), centro adscrito al HUBc, el campus de la salud de la UB, obtienen nuevos indicios sobre cómo migran colectivamente las células de nuestro cuerpo, un proceso decisivo en fenómenos fisiológicos como por ejemplo el desarrollo embrionario y la curación de heridas, pero que también es esencial en el desarrollo del cáncer.
Cuando un organismo desarrolla su forma o cierra heridas, o cuando los tumores producen metástasis, las células realizan grandes movimientos colectivos. A pesar de llevar décadas investigando, los mecanismos que controlan estos movimientos siguen sin comprenderse bien. Ahora, en un trabajo publicado en la revista Nature Physics, científicos coordinados por el investigador ICREA Xavier Trepat, del Departamento de Ciencias Fisiológicas I de la Facultad de Medicina de la UB, han descubierto que los grandes movimientos celulares se producen en forma de ondas.
Al estudiar el movimiento de grupos de células, los científicos han observado la aparición de deformaciones celulares localizadas que se propagan en los tejidos célula a célula, al doble de velocidad, aproximadamente, que la del grupo. «Imagina un atasco de tráfico visto desde el aire —explica Xavier Trepat, responsable del Grupo de Dinámica Integrativa de Células y Tejidos del IBEC—. Cuando algunos coches avanzan y otros los siguen después de un ligero retraso para llenar los agujeros, se produce un efecto similar al de una onda. En nuestro estudio, a diferencia de los coches, observamos que las células se empujan y se estiran unas a otras, y provocan un fenómeno mucho más complejo». Hace mucho que se sabe cómo funcionan las ondas mecánicas en la materia inerte, pero es la primera vez que se observan en materia viva.
Los descubrimientos del grupo establecen un patrón de tensión mecánica reiterado en el tiempo y el espacio a lo largo de un tejido multicelular. Este patrón de tensión es un candidato potencial a iniciar la activación de las redes responsables de la invasión celular típica del cáncer. Según Trepat, «la onda que hemos descubierto podría tener un papel primordial en la regulación de procesos moleculares involucrados en el control de movimientos embrionarios o en el descontrol de los movimientos metastáticos».
Con estos últimos resultados, los científicos están un paso más cerca de comprender cómo migran las células, y una etapa també más cerca de entender la dinámica de las células tumorales y los mecanismos físicos que usan para separarse y metastatizar.
Artículo: X. Serra-Picamal, V. Conte, R. Vincent, E. Anon, D. T. Tambe, E. Bazellieres, J. P. Butler, J. Fredberg, X. Trepat. «Mechanical waves during tissue expansion». Nature Physics, julio de 2012.
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