Desde 1990 diferentes grupos de investigación catalanes adscritos a la Universidad de Barcelona trabajan conjuntamente con el objetivo de reconstruir el pasado más remoto de los primeros representantes del género humano, así como el comportamiento de otros primates actuales.
Cabe decir que la iniciativa ha sido única en el ámbito internacional, ya que es la primera vez que, para estudiar la evolución y el comportamiento de nuestros antepasados, así como de otros primates, se han reunido equipos de investigación provenientes de diferentes disciplinas: Evolución de los Homínidos y Otros Primates; HOMINID, Grupo de Orígenes Humanos, y Tecnología Informática en Ciencias del Comportamiento.
Teniendo en cuenta la revolución enorme que tienen en la península Ibérica los estudios sobre el origen y la evolución de los primates humanos y no humanos a raíz de los hallazgos paleoprimatológicos de Can Llobateres (Barcelona) y otras novedades arqueológicas y paleoantropológicas en nuestro país, se pensó que sería apropiado crear un centro especial de investigación en primates en el seno de la Universidad de Barcelona. Así nació el CERP.
En cuanto a esta reunión de especialistas, el profesor Phillip V. Tobias, considerado uno de los paleoantropólogos más prestigiosos mundialmente y doctor honoris causa por la Universidad de Barcelona, manifestó —durante una de las estancias en Cataluña— que nunca se había impulsado internacionalmente la consolidación de una gran red de científicos —antropólogos, primatólogos, prehistoriadores, químicos, geólogos, paleontólogos, filósofos, etc.— para estudiar los orígenes del ser humano y sus primos de evolución: los primates no humanos.