Ciro Llueca
Director de Biblioteca y Recursos de Aprendizaje
Director Editorial UOC
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)
UNESCO (2021). Recomendación de la UNESCO sobre la Ciencia Abierta. París: UNESCO. 36 p. Disponible en: <https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000379949_spa>. [Consulta: 10/01/2022].

Coincidiendo con el vigésimo aniversario de la Budapest Open Access Initiative, siendo ya ineludible incorporar la cultura open a cualquier política internacional, nacional, regional o institucional vinculada a la información o la investigación, la UNESCO aprobó en la sesión anual de 2021 su Recomendación sobre Ciencia abierta.
Estamos hablando de un documento aprobado por el plenario de la Asamblea, con representación de 193 países, y que la directora general, Audrey Azoulay, defendió asegurando que «impulsará la adopción más amplia de prácticas abiertas, fomentará un mayor apoyo de la ciencia abierta y garantizará que los resultados de la investigación sean beneficiosos para todos».
Siempre he pensado que el concepto de «nube europea de ciencia abierta» (EOSC) era un poco inconcreto, ambiguo e incluso nebuloso (si se me perdona el juego de palabras fácil), pero la constancia con la que lo persigue la Comisión Europea obliga a fijarse en él. Un informe del 2016 lo describía así:
Extensa y completa monografía de 18 capítulos sobre la ciencia abierta, con el prólogo de Delfim Leão (
En las últimas décadas, la ciencia ha pasado de ser una actividad modestamente retribuida a movilizar una cantidad considerable de recursos económicos.1 Esto ha atraído –lógicamente– a la empresa privada, lo que no sería malo en sí mismo si no fuera que se cree que la ciencia debería estar autogobernada y desarrollarse, exclusivamente, por criterios científicos.
En 2015, la Comisión Europea inició los trabajos para la creación del European Open Science Cloud (EOSC) que, cinco años y 320 M € más tarde, culminó con un prototipo de una infraestructura digital que persigue la compilación de todos los datos, servicios y herramientas de la Ciencia abierta que se generarán en la UE durante los próximos años, para ponerlos a disposición de la comunidad científica. El proyecto es ambicioso: quiere transformar la manera en que los investigadores acceden a los datos y los comparten, posicionando la UE en el liderazgo mundial en la gestión de datos de investigación.
