{"id":954,"date":"2020-04-01T13:20:05","date_gmt":"2020-04-01T13:20:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/?p=954"},"modified":"2020-04-03T23:03:27","modified_gmt":"2020-04-03T23:03:27","slug":"entrevista-a-bernabe-lopez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/entrevista-a-bernabe-lopez\/","title":{"rendered":"Entrevista a Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Entrevista a Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda, autor de\u00a0<em>Orientalismo e ideolog\u00eda colonial en el arabismo espa\u00f1ol (1840-1917)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-961 alignleft\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL-197x300.jpg 197w, https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL-768x1170.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL-672x1024.jpg 672w, https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL.jpg 1030w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81bKdmYapwL.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-960 alignleft\" src=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81bKdmYapwL-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81bKdmYapwL-196x300.jpg 196w, https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81bKdmYapwL-768x1173.jpg 768w, https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81bKdmYapwL-670x1024.jpg 670w, https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81bKdmYapwL.jpg 1028w\" sizes=\"(max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda, catedr\u00e1tico de Estudios \u00c1rabes e Isl\u00e1micos de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, especialista en historia contempor\u00e1nea del mundo \u00e1rabe acaba de publicar\u00a0<em>Orientalismo e ideolog\u00eda colonial en el arabismo espa\u00f1ol (1840-1917)<\/em>. El libro era, en origen, una tesis doctoral defendida en Granada en 1973 y rescatada, 40 a\u00f1os despu\u00e9s, por la editorial de la Universidad de Granada. Actualmente vive entre T\u00fanez y Madrid y nos habla de su \u00faltimo libro\u00a0<em>Orientalismo e ideolog\u00eda colonial en el arabismo espa\u00f1ol (1840-1917).\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>El sentido de este libro<\/strong><\/p>\n<p>En origen, el libro fue una vieja tesis doctoral realizada por m\u00ed en la Universidad de Granada hace casi medio siglo, que narra la historia del arabismo espa\u00f1ol del siglo XIX en su marco hist\u00f3rico, en paralelo a las aventuras coloniales que despiertan en Espa\u00f1a el inter\u00e9s por los estudios orientales.<\/p>\n<p>La idea de la tesis tuvo dos padrinos: en primer lugar mi maestro, Jacinto Bosch Vil\u00e1, nacido en Figueras en 1922, catedr\u00e1tico de Historia del Islam en Granada, interesado por el tema del orientalismo espa\u00f1ol, que me sugiri\u00f3 profundizar en su historia; y en segundo lugar mi necesidad, al terminar la carrera de Sem\u00edticas, en la subsecci\u00f3n araboisl\u00e1mica, de llevar a cabo una reflexi\u00f3n sobre el arabismo espa\u00f1ol de mi tiempo, anquilosado, concebido como un orientalismo vuelto al pasado, despegado de la realidad de un mundo \u00e1rabe que por entonces constitu\u00eda una de las preocupaciones pol\u00edticas del momento.<\/p>\n<p>La idea me rondaba desde junio de 1967, el mes de la guerra de los seis d\u00edas, en que, siendo estudiante de sem\u00edticas, tuve la oportunidad de asistir en Roma a una conferencia sobre el conflicto arabo-israel\u00ed en una de las sedes del Partido Socialista italiano. Para m\u00ed fue mi \u201cca\u00edda del caballo\u201d, como Saulo en Damasco, al darme cuenta de que pod\u00eda haber un arabismo comprometido con la realidad de su tiempo, algo que yo echaba de menos en la Universidad espa\u00f1ola de entonces. Claro, que viv\u00edamos bajo una dictadura y los compromisos pol\u00edticos no eran la norma. No fue casual que en aquella sede adquiriera un ejemplar en italiano de <em>El manifiesto del Partido Comunista<\/em>\u00a0junto con otros libros de Mao y el Che cuya lectura cambi\u00f3 mi manera de percibir la realidad.<\/p>\n<p>De ah\u00ed surgi\u00f3 la idea de realizar mi tesis doctoral estudiando la relaci\u00f3n entre los ancestros del arabismo hispano, en el siglo XIX, con la realidad \u00e1rabe de su tiempo, conociendo su posici\u00f3n ante un fen\u00f3meno que se desarrollaba por entonces, el colonialismo, las conquistas del norte de \u00c1frica por las potencias europeas y que en Espa\u00f1a hab\u00eda tenido una manifestaci\u00f3n singular, no llevada hasta sus \u00faltimas consecuencias, que fue la guerra de \u00c1frica de 1860.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l fue tu conclusi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>El estudio de la trayectoria de la escuela acad\u00e9mica de arabistas en Espa\u00f1a me llev\u00f3 a conocer los tres n\u00facleos en donde arraigaron los estudios \u00e1rabes en el XIX. El primero de ellos fue Granada, ciudad marcada por el \u201cpoderoso influjo\u201d de la Alhambra, hogar de la mirada orientalista que atrajo durante el romanticismo a escritores como Washington Irving o a viajeros, arquitectos y artistas como Owen Jones o Richard Ford. Por la Universidad granadina pasaron desde la d\u00e9cada de 1850 una serie de estudiosos, algunos de los cuales proven\u00edan del n\u00facleo formado en Madrid por Pascual de Gayangos, nuestro verdadero pionero del orientalismo y arabismo espa\u00f1ol, que hab\u00eda tenido la suerte de conocer de cerca los logros del orientalismo heredero de la revoluci\u00f3n francesa encarnado por Silvestre de Sacy en Par\u00eds. Por la Universidad de Granada pasaron Francisco Fern\u00e1ndez y Gonz\u00e1lez, Francisco Codera, Jos\u00e9 Moreno Nieto y otros arabistas, haciendo escuela.<\/p>\n<p>El segundo n\u00facleo se desarroll\u00f3 en la Universidad de Madrid, en torno a Gayangos primero y a uno de sus disc\u00edpulos, Francisco Codera, despu\u00e9s. Sus trabajos se centraron en reescribir la historia de Espa\u00f1a desvelando el contenido de las fuentes \u00e1rabes, siguiendo un camino que desde fines del siglo XVIII un arabista afrancesado e ilustrado, Jos\u00e9 Antonio Conde, hab\u00eda iniciado con la idea de alentar a la Academia de la Historia a conocer la \u201cversi\u00f3n de los vencidos\u201d. Pero a esta escuela le result\u00f3 muy dif\u00edcil cambiar el relato de la historia oficial que hab\u00eda convertido a los \u00e1rabes en nuestros enemigos. La guerra de Tetu\u00e1n de 1859-60, pese a que contribuy\u00f3 a poner de moda los estudios \u00e1rabes, foment\u00f3 la xenofobia antimarroqu\u00ed y engord\u00f3 el discurso nacionalista y patri\u00f3tico antimusulm\u00e1n y no ayud\u00f3 en el intento.<\/p>\n<p>Un tercer n\u00facleo de arabismo se desarroll\u00f3, la fuerza del azar, en la Universidad de Zaragoza, donde un disc\u00edpulo de Codera, Juli\u00e1n Ribera, fue catedr\u00e1tico de \u00e1rabe y desarroll\u00f3 el camino de esa reescritura de nuestra historia a partir de las fuentes \u00e1rabes.<\/p>\n<p>Es la historia de estos tres n\u00facleos de la que se ocupa mi libro. Pero vista desde un \u00e1ngulo que yo dir\u00eda autocr\u00edtico, intentando ver por qu\u00e9 esos estudiosos se automarginaron en su introspecci\u00f3n hist\u00f3rica, encerrados en la historia de Al Andalus, ajenos a lo que no era sino la continuaci\u00f3n de lo ocurrido cuatro siglos atr\u00e1s. Me refiero a las historias que estaban ocurriendo al otro lado del Mediterr\u00e1neo, la conquista de Argelia, la ocupaci\u00f3n de T\u00fanez y Egipto, las ambiciones imperialistas sobre Marruecos.<\/p>\n<p>El camino seguido por estos orientalistas espa\u00f1oles fue distinto del que adoptaron en otros horizontes. El orientalismo franc\u00e9s, o el brit\u00e1nico se nutrieron y desarrollaron de y con la colonizaci\u00f3n que sus pa\u00edses emprendieron en los pa\u00edses conquistados. Contribuyeron, sin duda, a trav\u00e9s de su conocimiento y estudio, a la empresa colonial, descubriendo el sentido de las sociedades conquistadas y revelando, las m\u00e1s de las veces inconscientemente, sus puntos d\u00e9biles para su mejor control. El arabismo espa\u00f1ol, alejado de esa realidad colonial que la debilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica de su pa\u00eds no logr\u00f3 cuajar en el vecino Marruecos, se sumi\u00f3 en la introspecci\u00f3n en el pasado interior, sin penetrar tampoco en el estudio y conocimiento comparativo de las realidades coet\u00e1neas \u00e1rabes y musulmanas. Fue, as\u00ed lo califico yo, un \u201corientalismo dom\u00e9stico\u201d. No en vano la misma Espa\u00f1a decimon\u00f3nica fue alimento y objeto del orientalismo rom\u00e1ntico europeo.<\/p>\n<p><strong>La reflexi\u00f3n que tu libro plantea guarda relaci\u00f3n con la de Edward Said en su libro <em>Orientalismo<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>Me gustar\u00eda recordar que Said public\u00f3 su libro en 1978 y que mi tesis data de 1973. Sin duda me adelant\u00e9 a su reflexi\u00f3n, pero debo decir que lo que reforz\u00f3 la que fue mi hip\u00f3tesis de trabajo, fue la lectura de un trabajo de Bernard Lewis titulado <em>El estudio del Islam <\/em>publicado en la revista <em>Al-Andalus<\/em> en 1971, mientras redactaba mi tesis, en el que se insist\u00eda en que, \u201cDesde luego, el acontecimiento del siglo que afect\u00f3 m\u00e1s al nacimiento de los estudios orientales fue la aparici\u00f3n del imperialismo y de la consolidaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n europea sobre la mayor parte del mundo musulm\u00e1n (\u2026) Imperio y comercio pueden a veces haber sido estimulo y tambi\u00e9n oportunidad para emprender estudios de tal \u00edndole\u201d.<\/p>\n<p>Creo que esa reflexi\u00f3n de ese gran orientalista que fue Bernard Lewis est\u00e1 en el fondo de la reflexi\u00f3n de Said, pero tal vez la lectura de este fue excesivamente determinista, concluyendo en una casi diabolizaci\u00f3n del trabajo orientalista, en el que sin duda influy\u00f3 su rivalidad, pol\u00edtica y acad\u00e9mica, con Lewis.<\/p>\n<p>El libro de Said, realmente interesante, tuvo su contrapartida, y es que contribuy\u00f3 a esa diabolizaci\u00f3n del orientalismo a la que me refiero, a mi juicio injustificada.<\/p>\n<p><strong>Hablas de tu hip\u00f3tesis de partida: h\u00e1blanos de ella.<\/strong><\/p>\n<p>Mi hip\u00f3tesis, que sigo suscribiendo, no era otra que mi convicci\u00f3n de que la penetraci\u00f3n colonial de los pa\u00edses europeos en Oriente, y en particular en el mundo \u00e1rabe, fue en todo momento, desde su aparici\u00f3n en la historia, factor decisivo \u2014no \u00fanico\u2014 en el desarrollo del orientalismo europeo. En esa corriente situ\u00e9 el arabismo espa\u00f1ol del siglo XIX y todo el arranque del XX, con las especificidades de que Espa\u00f1a no tuvo una expansi\u00f3n colonial similar a la de las potencias europeas de la \u00e9poca, lo que condicion\u00f3 al arabismo espa\u00f1ol centr\u00e1ndolo en el estudio del propio pasado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe reconoci\u00f3 suficientemente el papel de estos orientalistas espa\u00f1oles?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que estos arabistas espa\u00f1oles han sido demasiado olvidados, marginados por la historiograf\u00eda espa\u00f1ola que no ha reconocido el papel intelectual desempe\u00f1ado por muchos de ellos en la vida cultural de su tiempo, en Academias, Universidades, Ateneos, instituciones de todo tipo e incluso en la pol\u00edtica. Valorados en su tiempo, se les olvid\u00f3 despu\u00e9s a la hora de hacer balance en algunos dominios. La mayor\u00eda contribuy\u00f3 a cimentar la versi\u00f3n de que Espa\u00f1a es el resultado de una herencia en la que el peso del islam fue vital, tanto por su influencia como por la reacci\u00f3n que suscit\u00f3 en su contra. Pero en la hora de los balances, cuando se trat\u00f3 de evaluar el papel del islam en la construcci\u00f3n del \u201cser\u201d hispano, no se reconoci\u00f3 suficientemente el papel desempe\u00f1ado por los trabajos de estos arabistas. Las dos obras esenciales de la pol\u00e9mica que protagonizaron Am\u00e9rico Castro y Claudio S\u00e1nchez Albornoz en torno al \u201cser\u201d de Espa\u00f1a, <em>Espa\u00f1a en su historia. Cristianos, moros y jud\u00edos <\/em>(1947) y <em>Espa\u00f1a, un enigma hist\u00f3rico<\/em> (1956), apenas citan a los arabistas del XIX, y es dif\u00edcil encontrar su rastro en muchas de las historias escritas sobre los intelectuales de su tiempo por autores m\u00e1s recientes como Tu\u00f1\u00f3n de Lara, Santos Juli\u00e1 o Jos\u00e9 \u00c1lvarez Junco, pese a que aquellos arabistas estuvieron en el centro del debate sobre la invenci\u00f3n de nuestra identidad.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Queremos agradecer a Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda que haya respondido tan amablemente\u00a0 a las preguntas de nuestra entrevista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda, autor de\u00a0Orientalismo e ideolog\u00eda colonial en el arabismo espa\u00f1ol (1840-1917) Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda, catedr\u00e1tico de Estudios \u00c1rabes e Isl\u00e1micos de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":961,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ub_ctt_via":"","_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":""},"categories":[1],"tags":[156,157,155],"featured_image_src":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL.jpg","author_info":{"display_name":"Nesrin Karavar","author_link":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/author\/nesrin\/"},"featured_image_src_square":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/81FCEUPbDkL.jpg","rbea_author_info":{"display_name":"Nesrin Karavar","author_link":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/author\/nesrin\/"},"rbea_excerpt_info":"Entrevista a Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda, autor de\u00a0Orientalismo e ideolog\u00eda colonial en el arabismo espa\u00f1ol (1840-1917) Bernab\u00e9 L\u00f3pez Garc\u00eda, catedr\u00e1tico de Estudios \u00c1rabes e Isl\u00e1micos de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, [&hellip;]","category_list":"<a href=\"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/category\/general\/\" rel=\"category tag\">General<\/a>","comments_num":"0 comments","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/954"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=954"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/954\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":966,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/954\/revisions\/966"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/media\/961"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ub.edu\/calitme\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}