El Pluralismo
Berlin estima que la sociedad
ofrece una pluralidad de opciones válidas entre las que los ciudadanos pueden
escoger, de está visión pluralista de la sociedad, unida a su reflexión sobre
la libertad y la elección, resulta una concepción no determinista de la política.
Para que una comunidad pueda permitir la coexistencia de valores diferentes
es imprescindible el compromiso de los ciudadanos respecto al sistema político.
Este sistema político comprometido con los valores de pluralidad y libertad
no es incompatible con el régimen capitalista porque las imperfecciones del
capitalismo pueden enmendarse con una política social adecuada.
Isaiah Berlin se muestra explícitamente contrario al liberalismo racionalista
que propone soluciones finales. El pluralismo permite un cambio continuado,
porque cuando surge "un problema social" existen varias opciones válidas para
su solución, la elección de una de ellas, marca una dirección en el curso
de esta sociedad. El entender la sociedad como una entidad dinámica, en continuo
desarrollo, hace que Berlin no comparta las ideas de progreso entendido como
evolución unilineal. Berlin también considera que en política no pueden buscarse
soluciones finales, lo que significaría creer que hay un tipo de sociedad
mejor que otra. Porque la creencia en una sociedad perfecta entraría en contradicción
con la pluralidad de opciones válidas socialmente, lo que constituye una convicción
firme para Berlin.