Elección indirecta.


En las juntas electorales de la parroquia, los varones elegían un elector parroquial por cada doscientos vecinos; los diferentes electores parroquiales reunidos en la cabeza de partido escogían un máximo de tres electores de partido por diputado a elegir; finalmente, los electores de partido, acudían a la capital de provincia y elegían a los diputados a Cortes, a razón de uno por setenta mil habitantes. Este sufragio indirecto a cuatro niveles, donde en cada nivel se reducía el ejercicio del voto, restringía de facto, el sufragio a unos pocos varones.