En contra antes de la transición.
Después de la Guerra Civil, la Iglesia apoya al régimen franquista. Franco le devolvió sus privilegios. Al ser una dictadura unida a la Iglesia, tanto esta última como el propio gobierno de ideología fascista estaba en contra del aborto, y más porque la política que planteaban era a favor de la natalidad y la família.
La doctrina, radicalmente antiabortista, de la Iglesia Católica arranca en sus antecedentes de los criterios del primitivo Cristianismo. Para el derecho doctrinal cristiano, la vida nueva debe ser protegida y defendida como "obra de Dios".
La doctrina de la Iglesia Católica, ha seguido desde el devenir de los tiempos, una línea de pleno rechazo a toda tendencia abortista hasta los tiempos actuales. En el Código de Derecho Canónico promulgado en 1917, todo este estado de cosas queda fijado definitivamente de modo inapelable en el canon 2.350 que dice "los que procuran el aborto, incluida la madre, incurren en excomunión (latae sententiae), reservada al ordinario, y si son clérigos además deben ser despuestos". En posteriores conferencias esta ley del Derecho Canónico ha sido confirmada más aún, como en el "Discurso a las participantes al XXIII Congreso Nacional de los Juristas Católicos Italianos", 9 de diciembre de 1972 o la "Congregación para la Doctrina de la Fe", Declaración De aborto procurato, 18 de noviembre de 1974, número 13.
Para los años 60, la Iglesia había cambiado (una nueva generación de curas y la influencia del Concilio Vaticano) y empezó a apoyar cambios democráticos.