En la época de Franco.
El primer gobierno liderado por Francisco Franco volvió a retomar la legislación anterior a la República: se restableció el Código Civil de 1889 y la firma de un acuerdo entre el Estado y la Santa Sede institucionalizó la gran influencia que nuevamente tendría la Iglesia.
Toda la legislación estaba encaminada a la vuelta a una vida familiar tradicional con papeles muy definidos: así, por ejemplo, la mujer casada no podía trabajar sin consentimiento de su marido, abrir una cuenta bancaria, disponer de los ingresos de su trabajo, comprar bienes, suscribir contratos, administrar sus bienes, sacar pasaporte, ser tutora, comparecer en un juicio, ser cabeza de familia, etc. Se prohibió el matrimonio civil, la contracepción y el divorcio; el gobierno imponía una clara política natalista.
Desde 1942, las reglamentaciones de trabajo disponían que al casarse las mujeres debían abandonar sus empleos. Las mujeres no podían presentarse a oposiciones de juez, inspector de trabajo, notario, agente de cambio y bolsa, diplomático, técnico de aduanas, inspector de hacienda, abogado del estado. Eran mayores de edad a los 25 años.
Pero en la Segunda República, como ya he mencionado, Cataluña legalizó el derecho a la interrupción del embarazo. Pero con la llegada de Franco al poder, para la mujer catalana había significado no sólo la pérdida de la igualdad jurídica enre hombre y mujer, establecida por la Ley Constitucional Republicana, sino en particular aquellos derechos civiles obtenidos en el año 1936 con el Gobierno de la Generalitat: divorcio, aborto libre y protegido. Con la llegada de Franco al poder se establece la ley del 24 de enero de 1941 "Ley de represión del aborto" con el consentimiento de la Iglésia católica.
La posibilidad de las mujeres de efectuar viajes para abortar alcanzó en España una gran difusión cuando en 1972 un elevado número de ginecólogos recibía una carta de una agencia inglesa que, en colaboraciónn con hospitales de este país, ofrecían sus servicios para la interrupción del embarazo.
La carta contenía todos los detalles: viaje para las mujeres, recepción en el aeropuerto, coste económico, reserva de hoteles, comisión económica que se ofrecía a los médicos que enviaran mujeres a abortar, etc.