Barcelona: de la jornada de lucha europea contra las leyes de extranjería a la asamblea por la regularizacion sin condiciones.
El 31 de enero de 2004 se convocó una Jornada Lucha Europea contra las Leyes de Extranjería, en España se concretó en manifestaciones en varias ciudades, las más numerosas en Madrid, Málaga y Barcelona, en esta última ciudad se desarrolló la manifestación más numerosa, bajo los lemas de "Expulsions no. Regularització sense condicions de totes les persones inmigrants. Tancament dels centres d'internament". Se reivindicaba:
-La igualdad de derechos y deberes para todas las personas sin discriminación alguna por razón de sexo, creencia, nacionalidad o lugar de nacimiento.
-La regularización incondicional de derechos para todos los y las "sin papeles", libertad de movimientos y residencia.
-El cierre inmediato de todos los centros de internamientoen toda Europa. Cese de las deportaciones.
-El reconocimiento pleno del derecho de asilo incluyendo la violación como motivo del mismo.
-El reconocimiento de los derechos de la mujer inmigrada, concesión de permisos de trabajo y residencia independientes del estado civil, reconocimiento del maltrato doméstico, la violencia, o la explotación sexual como causa suficiente para la concesión de tales permisos.
-El fin de la explotación y de la nueva esclavitud, derechos laborales iguales para todos en el país de residencia. Para todos los trabajadores y trabajadoras, inmigrantes o no, el derecho a un trabajo digno, no precario y justamente pagado.
-El respeto a los derechos de los menores inmigrantes. Reconocimiento del ineyterés del menor por encima de cualquier ley o tratado.
Participaron entre 4000 y 5000 personas, en su gran mayoría inmigrantes. Los medios de comunicación se hicieron escaso eco de una manifestación que se desarrolló por las principales calles de Barcelona.
Treinta y una entidades se adhirieron al manifiesto de la convocatoria: colectivos de inmigrantes de la ciudad (Colectivos de inmigrantes: bengalíes, magrebíes, pakistaníes, subsaharianos, ecuatorianos, peruanos, nicaragüenses, de los Cuarteles de Sant Andreu, Cornellá Sense Fronteres, Federación de Colectivos de Inmigrantes en Catalunya….), asociaciones por la defensa de los derechos de los inmigrantes (Asociación Catalana de Profesionales de Extranjería, Papeles para Todos y Todas, SOS Racisme Cata) asociaciones y organizaciones de contenido diverso, partidos y asociaciones políticas (Colectivo por una Izquierda Altenativa, Colectivo de Solidaridad con la Rebelión Zapatista de Barcelona, Socialismo Libertario, Partit Revolucionari dels Treballadors, Una Altre Democracia es Possible) , asociaciones culturales y de ocio (Recursos de Animación Intercultural, Teb-Ravalnet), asociaciones de vecinos (FAV de Barcelona), grupos pacifistas, sindicatos (CGT, CNT no UGT ni CCOO)….
De esta manifestación nace una Asamblea de Continuidad de la Manifestación del 31 de enero, en poco tiempo pasa a denominarse Plataforma por la Regularización sin Condiciones: inmigrantes y autóctonos trabajan en asamblea semanal de forma autoorganizada y autogestionada buscando diferentes vías para conseguir la plena normalización de los inmigrantes en la sociedad, coordinando los esfuerzos por conseguir la igualdad de derechos y luchar contra el racismo. Su ámbito de actuación es local.
El domingo 7 de marzo de 2004 la plataforma organiza una Asamblea Popular en la plaza Cataluña de Barcelona bajo el título "Frente al trabajo, la vivienda, los derechos…Todas y todos somos inmigrantes". Los objetivos eran sensibilizar, informar y denunciar ante la sociedad civil de la situación de los inmigrantes en nuestra sociedad, formar un punto de confluencia entre los diferentes colectivos y asociaciones de inmigrantes y de apoyo a sus derechos; y articular y acercar la cuestión de la inmigración a los diversos problemas sociales (vivienda, discriminación de género, precariedad laboral). El subtítulo de la convocatoria era "Los problemas y las luchas de las personas inmigradas son los de tod@s".
Desde la plataforma convocó a los colectivos de inmigrantes de Barcelona a participar activamente en la manifestación del 20 de marzo en motivo del aniversario del final de la ocupación de Irak. Una manifestación convocada a escala mundial, la de Barcelona, con unas 20.000 personas, fue de las más numerosas de Europa. Entre el aire básicamente festivo de la manifestación, que tuvo un componente importante de celebración de la victoria socialista y derrota popular de la semana anterior, el sector inmigrado fue de los más reivindicativos, haciendo una explícita condena del terrorismo y de la guerra durante toda la manifestación, 9 días antes se habían producido los brutales atentados de la estación de Atocha en Madrid, con 190 muertos, a cargo de terroristas islamistas radicales.
La situación se repitió en la jornada del primero de mayo, a través de la Plataforma, los inmigrantes en general fueron invitados a participar en la manifestación organizada por el proyecto Euro May-Day, formado por un compendio de entidades que podrían calificarse vagamente antiglobalización y/o antisistema, y propone una nueva concepción de la tradicional jornada. Un sector inmigrante encabezó una manifestación de la que de nuevo fue el principal protagonista (en cuanto a número y propuestas), formándose de hecho dos manifestaciones: una reivindicativa inmigrada que reclamaba derechos ("papeles", sanidad, vivienda, educación y plena ciudadanía en general) y que protestaba contra la LOE y otra semifestiva que protestaba contra la precariedad en general. La prensa apenas informó del acto, aunque la manifestación fue más numerosa que la tradicional de la mañana del Primero de Mayo, integrada por partidos y sindicatos.
Dos meses después de solicitar la entrevista, el 27 de abril, en nombre de la Asamblea, diez personas representantes de las diferentes comunidades se reunieron con la Secretaría de Inmigración de la Generalita con la intención de iniciar un proceso de diálogo sobre cuestiones que la Asamblea consideraba de máxima urgencia: una regularización, la derogación de la LOEX, la no ejecución de las órdenes de expulsión, el cese de las detenciones, el reconocimiento de los plenos derechos. El objetivo era que la Generalitat se comprometiera a iniciar políticas concretas en las materias de su competencia y se erigiera como intermediaria en las materias pertenecientes al gobierno central. La Asamblea puso como referente el plan de inmigración del gobierno vasco, pidiendo a la Generalitat que se pronunciara al respecto.
A la cita no acudió la secretaria Adela Ros, como se había solicitado, sino Xavier Alonso, un funcionario de la institución mantenido de la administración anterior de CiU. Alonso se limitó a afirmar que trasladaría las demandas a la titular de la Secretaría, añadió que el objetivo del actual gobierno tripartito es de aplicar las leyes, la de Extranjería entre ellas, y que es partidario del control de los flujos migratorios y no contemplaba elevar al gobierno central la demanda de regularización general o extraordinaria.
La Asamblea elaboró un comunicado de prensa en el que se valoraba el encuentro de forma negativa presentaba presentaban las respuestas dadas como "contradictorias con las declaraciones que permanentemente ofrecen diferentes representantes del gobierno catalán a la prensa local y estatal" y se añadía "reiterando nuestra disposición al diálogo, manifestamos nuestra voluntad de emprender las movilizaciones que sean necesarias para conseguir la regularización de las personas inmigradas y el pleno acceso a los derechos fundamentales que tenemos como seres humanos y ciudadanos no reconocidos en esta sociedad".