El problema de las fuentes de información.
Hasta el mes de diciembre de 1991 la mayor parte de los trabajadores extranjeros en nuestro país no gozaban del correspondiente permiso de residencia y de trabajo, hecho que los hacia estadísticamente invisibles. El 10 de diciembre de aquel año se finalizó el proceso extraordinario de regularización de trabajadores extranjeros, puesto en marcha por el Gobierno central, y que ha permitido hacer aflorar a la superficie un número importante de los que hasta ahora permanecían en el país clandestinamente. Este proceso, a pesar de haber hecho visible a una gran mayoría de los inmigrantes clandestinos, no ofrece todavía una transparencia estadística completa, no solo por el hecho de que deja afuera a aquellos trabajadores que no podían o no querían acogerse a las medidas de regularización, sino, sobretodo, por que los datos disponibles no son todavía completos.
La información estadística disponible, pues, no permite más que una visión muy global de la situación laboral de estos inmigrantes extranjeros.
Por otro lado, los informantes -entidades y centros relacionados con el colectivo inmigrante- mayoritariamente tienen un conocimiento parcial de la realidad de este tipo de población. Estos problemas se agravan con las dificultades de obtener una muestra del colectivo por medio de encuestas personales, atendiendo al problema estadístico que representa el desconocimiento del universo, así como también la dificultad de encontrar voluntarios que quieran contestar a un cuestionario teniendo en cuenta la situación de irregularidad en el que se encuentra un parte del colectivo y su dispersión territorial.
Así pues, somos conscientes del valor aproximado y provisional de los datos y el análisis consiguiente que presentamos al lector, pero también de que para avanzar en el conocimiento de un fenómeno tan reciente y opaco como el que nos ocupa, estos datos tienen en si mismos un valor fundamental, siempre y cuando no se extralimiten sus resultados.