Status socio-profesional.
Los componentes de esta nueva categoría social son definidos por su edad y por el hecho de ser hijos de extranjeros que pertenecen a las clases más desfavorecidas de los países pobres. Paradoja en la definición, ya que lo que define mejor a la juventud es justamente aquí un obstáculo, a saber, la precariedad de su posición social, su lugar provisional y mal definido en la estructura de la sociedad.
Herederos del estatuto jurídico y social de sus padres formulan la misma ecuación: porque los padres no tenían trabajo emigraron y ahora son ellos los que no tienen trabajo y pueden ser expulsados. Su presencia o ausencia de la tierra que les vio nacer o a la que vinieron con muy corta edad está en función de la política de emigración. Nuestra Ley de Extranjería tiende a ignorar la situación y el futuro de estos jóvenes. Si sus padres tienen residencia pueden hasta cierta edad estar como residentes en España, pero no autorizados para trabajar en España.
Los tres factores más importantes de socialización, a saber, familia, escuela y entorno social están en desacuerdos profundos. La familia ha engendrado una generación de cambio. Un tupido velo separa a padres e hijos. La Escuela siempre ha sido considerada como una de las instituciones clave de la integración del niño y de hecho, los esfuerzos de las escuelas y maestros para la integración de estos niños es favorable.
Las estadísticas educativas han comenzado a recoges estos datos hace poco; por tanto, no podemos establecer comparaciones a lo largo del tiempo. En el curso 1991-92 había un poco menos de 3.000 alunmos marroquíes en el sistema escolar no universitario: el 78% en el nivel primario y el 17% en el pre-escolar; solo el 4% accedía al nivel secundario (casi siempre a la formación profesional). Esto último puede ser debido, en parte, al hecho que hay pocos niños que ya tengan edad para acceder al nivel secundario, pero también, probablemente, a una falta de motivación(personal y familiar)o de posibilidades para continuar estudiando más allá del nivel primario. Contrastando con el relativo equilibrio entre los sexos que muestran los registros policiacos de residentes, se observa un predominio masculino en el sistema escolar (el 61% en todos los niveles escolares). Por niveles escolares, el desequilibrio es menos acusado en el pre-escolar (55%de niños en todo Cataluña). Este comportamiento reproduce lo que se da en los países de origen, en los que los datos muestran, por ejemplo, como durante el curso escolar 1991-92 de cada 100alumnos matriculados en la escuela primaria en Marruecos solo 40 son mujeres (46´5% en las ciudades y 30´5%en el campo). Al terminar el periodo de escolarización en el que se practica un cierta inserción/integración el joven, pero, se topará ante una puerta sin salida: la exclusión laboral a la que está sometida esta población.
Hoy la mayoría de estos jóvenes forman parte de la sociedad española y como dice Tahar Ben Jelloun en su libro Hospitalité francaise hablando de la Segunda Generación: "En estos últimos años se acabó la generación en masa de los que construían autopistas o zanjas. La generación de ahora es la que no hizo el viaje, generación involuntaria destinada a acumular toda suerte de heridas, enviada a la periferia, por todas partes en exilio, nómadas de su propio ser dan vueltas a la redonda y a veces se meten en un túnel, un laberinto del que salen en estado lamentable. Nacidos en Cataluña, en España crecen cxomo estas hierbas salvajes que no se ven hasta el día en que pueblan el jardín y hay que arrancarlas. Viven con la idea de ser un día u otro eliminados porque no estaban previstos no esperados. Se diría que han desembarcado en la vida a contra tiempo".