Cuantificación del colectivo marrroquí asentado en Italia: las áreas de mayor densidad de población inmigrante marroquí, formación y orígenes.

A pesar de la falta de datos fiables, se puede considerar que la llegada de los inmigrantes oriundos de Marruecos coincide con la llegada de otros inmigrantes (tardíos años 70). Sin embargo, la población marroquí se ha constituido como el primer colectivo destacable numéricamente en el decenio comprendido entre los años 80 y 90.

La permeabilidad de las fronteras italianas y la falta de controles internos han conducido a la formación de grandes bolsas de población inmigrante en situación irregular. Si bien la situación se ha paliado tras las dos grandes regulaciones efectuadas en 1986 y 1990 respectivamente, los datos deben valorarse a la luz de una inmigración inestable, tanto por su elevada movilidad como por su carácter temporal.

En cualquier caso, los datos revelan en primer lugar la predominancia de este colectivo y la defunitiva transformación de Italia en un país inmigratorio. Según los datos del ISTAT (Instituto Central de Estadística) en 1981 había un total de 1.188 marroquíes, tras la primera regulación, en 1987 se encrementaba a 15.705 el número de marroquíes en territorio italiano, para pasar tras la aplicación de la ley Martelli a 91.009 marroquíes (31/12/91); cuyo dato corresponde al 10% del total de inmigrantes, a un 1/3 de los africanos y 2/3 de los magrebíes.

Si en un principio, y a diferencia con otro país del sur comunitario -España-, Italia podía considerarse como un país de recogida para aquellos inmigrantes expulsados de los países tradicionalmente receptores, a finales de los años 80 podía considerarse lugar elegido como destino final por un tano por ciento elevado de inmigrantes procedentes de Marruecos. Las áreas de mayor densidad de población marroquí corresponden con la periferia de las 8 principales áres metropolitanas -Roma (Lazio), Milán (Lombardía), Turín (Piamonte), Nápoles (Campania), etc... De las cuales Roma, Milán y Nápoles albergaban a la mitad de la población inmigrante. Posteriormente el colectivo inmigrante marroquí se fue extendiendo por toda la península. Así, en 1990 destacan las regiones de Lombardia y Lazio, seguidas del Piamonte y Emilia Pomaña, por último las regiones meridionales de Campania y Puglia.

Por último, y según datos del Ministerio del Interior, en febrero de 1993 la distribución era la siguiente:




En general la concentración en las regiones del norte se debe a la posibilidad de encontrar una actividad laboral que les permite una mayor integración. Así en Lombardía, Piamonte y Emilia Romaña se emplean principalmente en el sector industrial, circunstancia que también se da en el Lazio. Otra actividad prioritaria en el Lazio y Lombardía es la construcción.

Mientras que en las zonas más meridionales la oferta laboral es más precaria orientándose hacia el trabajo temporero de recolección y la venta ambulante. Como veremos a continuación la concentración también depende del grado de planificación de los proyectos migratorios y de las dificultades de integración, muy variables entre el norte y el sur.


vuelve al Índice