Ley de asilo de 1855.
La ley de asilo de 4 de diciembre de 1855 corresponde al bienio progresista, bajo el gobierno de Espartero. Se trata de una ley que proclama el territorio español como "asilo inviolable para todos los extranjeros y sus propiedades". Los derechos de los extranjeros reconocidos por esta ley determinaban la imposibilidad de confiscación de propiedades- aún en el caso de guerra con la nación a la que perteneciesen- y la plenitud de derechos civiles para los asilados en posición de igualdad con los extranjeros autorizados por sus gobiernos.