La expulsión.

La expulsión se concibe como una medida de carácter excepcional cuando la permanencia del extranjero en territorio francés supone una amenaza al orden público. La explusión no puede llevarse a cabo bajo los siguientes supuestos:

  1. Minoría de edad, salvo cuando las personas que subvengan las necesidades del menor sean objeto de orden de expulsión.

  2. Cónyuge francés casado al menos con 1 año de antelación si la convivencia es efectiva.

  3. Padre o madre de un menor francés que ejerzan la patria potestad o subvengan sus necesidades.

  4. Residencia habitual en Francia desde la edad de 10 años o desde más de 10 años, sin condena penal firme por delito que lleve a prisión de al menos 6 meses.



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