La expulsión.

Los motivos que generan la expulsión son los siguientes:

  1. Poner en peligro el orden democrático o la seguridad del país.

  2. Ser condenado por delito o acto que se considere como infracción penal en el marco de la Ley de extranjería.

  3. Estar sujetos a medidas de seguridad y otras restrictivas de libertad, internamiento en una institución de trabajo o en un hospital psiquiátrico.

  4. Infringir el régimen fiscal y arancelario.

  5. Infringir el régimen de ejercicio de actividades profesionales o laborales.

  6. Infringir el régimen de residencia.

  7. Proporcinar información defectuosa a un centro oficial o datos incorrectos sobre su persona, salud, familia, nacionalidad, profesión y circunstancias económicas.

  8. Dedicarse a la mendicidad, adquisición deshonesta de dinero o circular como vagabundo.

  9. Poner en peligro la salud o la moral públicas.

  10. No poder o no querer costear los gastos de mantenimiento suyos y de sus familiares con derecho a manutención, sin recurrir a la asistencia social.

  11. Cualquier otro motivo que menoscabe los intereses del país.

Las causas de expulsión son muy amplias y su determinación resulta particularmente imprecisa.


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