La expulsión.
Los motivos que generan la expulsión son los siguientes:
- Poner en peligro el orden democrático o la seguridad del país.
- Ser condenado por delito o acto que se considere como infracción penal en el marco de la Ley de extranjería.
- Estar sujetos a medidas de seguridad y otras restrictivas de libertad, internamiento en una institución de trabajo o en un hospital psiquiátrico.
- Infringir el régimen fiscal y arancelario.
- Infringir el régimen de ejercicio de actividades profesionales o laborales.
- Infringir el régimen de residencia.
- Proporcinar información defectuosa a un centro oficial o datos incorrectos sobre su persona, salud, familia, nacionalidad, profesión y circunstancias económicas.
- Dedicarse a la mendicidad, adquisición deshonesta de dinero o circular como vagabundo.
- Poner en peligro la salud o la moral públicas.
- No poder o no querer costear los gastos de mantenimiento suyos y de sus familiares con derecho a manutención, sin recurrir a la asistencia social.
- Cualquier otro motivo que menoscabe los intereses del país.
Las causas de expulsión son muy amplias y su determinación resulta particularmente imprecisa.