Conclusión final.

No obstante, y como colofón al presente estudio y su plasmación legal igualitaria, cabe resaltar que a pesar de ello, hoy en día continúa sin darse en diferentes campos una igualdad plena entre hombres y mujeres. Mientras que en el ámbito socio-familiar todavía es la mujer quien lleva el peso, a quien se le adjudica el rol de ama de casa, debiendo compaginar en todo momento vida laboral con tareas domésticas, el hombre continúa irresponsabilizándose de dicha ayuda familiar. No obstante, y de acuerdo con numerosas sentencias de los juzgados de familia, los hijos continúan dejándose a cargo de las madres por ser consideradas mejores cuidadoras, al igual que se adjudican sumas mayores de dinero en concepto de pensiones compensatorias o de alimentos, unas ventajas que le vienen dadas por ser también consideradas frente a la Justicia como la parte menos favorable y desprotegida, aunque en este sentido nos reporte almenos un beneficio.

Por otra parte, el Estatuto de Trabajadores y convenios laborales, así como la propia constitución propugnan la no discriminación por razón de sexo, pero cuántas mujeres se ven despedidas o con no-renovación de contrato precisamente por su condición de mujer y riesgo de maternidad? Cuantas mujeres continúan sin ser consideradas para un cargo importante en una empresa o se les delega trabajos que requieran menos esfuerzo físico precisamente por ser consideradas más débiles y con menos capacidad de resistencia? Cuantas mujeres hoy en día no superan por ejemplo las pruebas de acceso al ejercito o son despedidas o humilladas una vez forman parte de él, precisamente por ser mujeres? No es cierto también, que a pesar de que la mentalidad está cambiando en las nuevas generaciones, no conformándose las chicas con someterse a la volutad de sus respectivas parejas, éstas, es decir, los chicos, continúan, en su mayoría, sin aceptar que no sean ellos quienes aporten y sustenten la economía familiar pues ello les implica tener menos capacidad de mando y las "camisas menos planchadas"?

El papel de la mujer italiana y española no viene representado por su plasmación legal, pues mientras las leyes promueven la igualdad entre ambos sexos, en la práctica esto es difícil de llevar a cabo, por una diversidad de motivos, ya sean sociales, del día a día, como legales. Así, por ejemplo en España, hasta hace bien poco era sólo la mujer quien podía disfrutar de permisos de maternidad, no siendo factible para el hombre. De este modo, se estaba desde el mismo plano legal, tratando a aquella en desigualdad de condiciones, condiciones que aunque para ciertas mujeres pudiesen ser favorables, para otras no lo eran, pues no daban posibilidad a la elección entre trabajar o cuidad de los hijos.

En ambas legislaciones (italiana-española) el papel de la mujer en el ámbito civil (derechos de familia y de la ciudadanía) son semejantes, considerando a ésta merecedora de los mismos derechos que al hombre (con la particularidad de que para la legislación italiana la mujer pierde su identidad con el matrimonio), otra cosa es el punto de vista del resto de la sociedad.

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